Murió Manuel Contreras, el jefe de la policía secreta de Augusto Pinochet
El ex general era un temido jefe durante el régimen militar chileno; tenía 86 años
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Santiago de Chile.- El ex general Manuel Contreras, el temido jefe de la policía secreta chilena durante el régimen militar de Augusto Pinochet (1973-1990), murió la noche hoy a los 86 años, según informaron medios locales.
La muerte de Contreras, que sufría de cáncer de colon, problemas renales y diabetes, fue confirmada por fuentes cercanas a su familia y de Gendarmería (la policía de prisiones), informó el diario "El Mercurio".
Brazo derecho de Pinochet, Contreras, que sumaba 529 años de cárcel por crímenes de lesa humanidad, falleció en el hospital Militar, donde se encontraba desde hace varios meses luego de haber sido trasladado desde su lugar de reclusión de Punta Peuco, un penal especial construido en las afueras de Santiago para encerrar a condenados por violaciones a los derechos humanos, principalmente militares.
El general retirado, que se jactaba de haber llegado a tener una red de más de 50.000 informantes en Chile y en el exterior, jamás se arrepintió de sus crímenes.
El general retirado, que se jactaba de haber llegado a tener una red de más de 50.000 informantes en Chile y en el exterior, jamás se arrepintió de sus crímenes.
Hace algunos años incluso declaró públicamente desde la prisión que se sentía orgulloso del trabajo realizado al frente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), la primera policía secreta de la dictadura de Pinochet.
Entre las miles de víctimas del organismo represor que dirigía figuran Orlando Letelier, el ex canciller del presidente Salvador Allende, quien murió en Estados Unidos tras el estallido de una bomba colocada bajo su automóvil en septiembre de 1976.
Antes, y con el mismo método, la dictadura acabó en Buenos Aires con la vida del general Carlos Prats, el antecesor de Pinochet en la comandancia del Ejército chileno. En el atentado murió también la esposa del militar.
"No matamos a nadie que no fuera terrorista cuando se enfrentaron a nosotros. A nadie he mandado a matar jamás ni he dado ninguna orden de matar. En el Ejército de Chile no se da orden de matar. Las manos no las tengo manchadas con sangre", declaró hace unos años a un canal de la televisión local.
Durante el régimen militar, que se prolongó por casi 17 años, hasta 1990, unas 38.000 personas fueron torturadas, desaparecidas o ejecutadas, según informes oficiales elaborados en democracia.
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