
Murió uno de los hombres clave de la P2
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ROMA (De nuestra corresponsal).- A los 87 años, murió ayer Umberto Ortolani, empresario italiano famoso por ser un hombre clave de la logia masónica P2, conocido en la Argentina por sus oscuros negocios y enredos políticos durante la dictadura, y por estar involucrado en el colapso financiero del Banco Ambrosiano.
El nombre de Ortolani comenzó a ser conocido en la década del 80, cuando salió a la luz la lista de la logia P2 (Propaganda 2) del "venerable" Licio Gelli, en la que figuraba como número 4. Abogado, con estrechos vínculos en el Vaticano, Ortolani comenzó en la década del 50 a tejer importantes negocios en América del Sur, especialmente en la Argentina y en Uruguay, vinculados con el Estado, al fundar diarios para los italianos en el exterior.
Inscripto en la P2 en el 74, Ortolani pasó a ser el brazo derecho de "el gran maestro" en América latina, donde la logia masónica había extendido sus tentáculos, incorporando a sus filas personajes como el jefe de la marina militar Eduardo Massera y el comandante del ejército Guillermo Suárez Mason, entre otros. Ortolani manejaba oscuros negocios de todo tipo -armas, petróleo, carnes- desde Uruguay.
Cuando en mayo del 81 salió a la luz la famosa lista de la P2, Ortolani se esfumó, hasta que fue arrestado dos años más tarde en Brasil, donde poco más tarde fue liberado. En 1989 regresó a Italia y fue arrestado en el aeropuerto de Milán, por quiebra fraudulenta. Pagó una ingente suma de dinero y salió de la cárcel, para luego volver a verse involucrado en la quiebra de la editorial Rizzoli, en 1994, por lo que fue condenado a cuatro años de prisión.
En el proceso por la P2 fue absuelto de la acusación de conspiración política contra los poderes del Estado. Pero, junto a Gelli, fue condenado a 12 años por la pérdida de varios miles millones de dólares causada al Instituto de Crédito milanés, proceso vinculado con la declaración de insolvencia del Banco Ambrosiano dictada en 1982, dos meses después del hallazgo del cadáver del presidente Roberto Calvi, debajo de un puente de Londres.
En junio de 1998 un tribunal de Roma suspendió la ejecución de la pena por sus serias condiciones de salud.



