Nayib Bukele, el presidente millennial que gobierna El Salvador a golpe de tuits

De 37 años, desde su cuenta da órdenes directasa los ministros; ya despidió a 400 empleados por esa vía
C. Salinas
A. Barragán
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9 de junio de 2019  

SAN SALVADOR.- Gobernar a golpe de tuits. Tal parece el estilo de Nayib Bukele, de 37 años, el flamante presidente salvadoreño y el más joven del continente. Tras asumir la semana pasada, se destapó con una ráfaga de mensajes en la que ordena a sus ministros destituir a funcionarios heredados de su predecesor, Salvador Sánchez Cerén.

Cada mensaje que comenzaba con un "se le ordena" causó un terremoto institucional, que dejó por lo menos a 27 funcionarios desempleados, incluidos tres hijos y varios nietos del expresidente.

La barrida desató una ola de felicitaciones en Twitter, la red social en que Bukele cuenta con 780.000 seguidores y se mueve con soltura. "Oficialmente soy el presidente más cool del mundo", respondió ante las loas por sus decisiones.

Sus ministros acatan las órdenes sin chistar. "Su orden será cumplida de inmediato, presidente", respondió también en Twitter la canciller Alexandra Hill Tinoco, tras la directiva de que removiera de su cargo en la Dirección General de Desarrollo Social a Dolores Sánchez, hija del exmandatario. Bukele retuiteó la respuesta de su ministra y la acción recibió más de 5000 "me gusta".

María Chichilco, ministra de Desarrollo Local del nuevo gobierno, se quejó también en Twitter de que 18 chicos murieron porque dos localidades rurales no contaban con un puente que las comunicara con un hospital cercano.

"Tengo tristeza y rabia", se quejó Chichilco directamente a Bukele. "Ministra @MariaChichilco, su solicitud fue atendida por el equipo multidisciplinario del gobierno. El puente se empezará a construir dentro de 72 horas", respondió el mandatario en un tuit, que superó los 16.000 "me gusta" y registró 2400 retuits.

Esta forma de gobernar generó un terremoto político en El Salvador, un país de 21.041 km2 (casi el mismo tamaño que la provincia de Tucumán) con siete millones de habitantes, que durante 30 años estuvo gobernado por la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena) o la antigua guerrilla del FMLN. Ambas agrupaciones -que durante la guerra civil de los 80 estaban enfrentadas a muerte- vieron cómo en febrero pasado un joven empresario del marketing les arrebataba el poder tras ganar con el 53% de los votos.

"Lo que está haciendo es un acto de transparencia populista que lo hace ver como un justiciero que vela por el pueblo, pero en realidad está vulnerando el Estado de Derecho, el ordenamiento jurídico y los procedimientos internos de destitución de cada institución", afirmó el politólogo Rafael Molina.

Bukele podría enfrentar demandas por estos "despidos digitales", que ya suman 400 empleados. Los afectados dicen que vulneraría una ley de salarios aprobada por el Congreso: Bukele y su equipo no siguieron el debido proceso de solicitarles a los diputados la supresión de los trabajos, que están incluidos en el presupuesto general.

Otro problema son los errores en los que cae a fuerza de la andanada de tuits. "Se le ordena a la ministra de Relaciones Exteriores @CancillerAleHT, remover de su cargo a Nelly Valladares, hija de Marta Valladares, de su cargo de oficial de asuntos de género". Y en un segundo tuit tuvo que corregir un error: "Hermana (no hija)".

En otro ordenó despedir a José Roberto Peña por ser "presunto" hermano de la exdiputada del FMLN Lorena Peña. Sin embargo, la dirigente de izquierda aclaró que "sus tres hermanos fueron asesinados por la dictadura militar".

A pesar de su gran popularidad en las redes sociales, su particular forma de gobernar levanta alertas en la prensa. Es reacio a las críticas y en Twitter hay toda una maquinaria que responde a todo aquel que se decida a criticar al mandatario. Y, más allá de sus tuits, hasta ahora no delineó cuál será su plan de gobierno o qué medidas tomará para sacar al país de la pobreza.

"No se somete al escrutinio, no permite que lo fiscalicen", dijo la periodista Suchit Chávez. "No creo que vaya a mejorar su relación con la prensa en el futuro inmediato, que vaya a conceder una entrevista", agregó. Chávez relató que Bukele no respondió a los cuestionamientos sobre "proyectos fallidos" o el "enorme endeudamiento" que dejó cuando fue alcalde de San Salvador, y tampoco respondió por qué nombró a socios, parientes y amigos en su gabinete. "Bukele busca golpes mediáticos. Tuitea cosas que son irrelevantes. Se ve muy fortalecido y eso es lo que él quiere lograr", dijo Chávez.

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