Obama o Romney: la elección con más suspenso en décadas
Más allá de la paridad en las encuestas, el presidente subió en algunos estados clave
1 minuto de lectura'

CHICAGO.– Fue justamente en esta ciudad donde nació la revolución del cambio que prometió Barack Obama. Cuatro años después, esta promesa espera su destino. Y su veredicto en las urnas.
Tras una carrera inusitadamente ajustada y con el mayor suspenso de las últimas décadas, millones de norteamericanos votan hoy para dirimir si el legado del líder demócrata se extiende otros cuatro años.
El primer presidente negro en la historia del país llega a las elecciones como un favorito (en los últimos días ganó terreno en estados decisivos) desgastado por las promesas incumplidas. La posibilidad de un segundo mandato está amenazada por el republicano Mitt Romney, cuya rápida escalada en las encuestas se apoya mucho más en el desencanto popular con el presidente que en sus propuestas.
Así, Estados Unidos elige qué país quiere ser al optar entre un presidente del que se ha desenamorado y un candidato del que le cuesta enamorarse, según se desprende de la paridad que muestran las encuestas. El temor es no sólo a que un final ajustado prolongue la incertidumbre más allá de esta noche, sino que, además, se abra paso a una batalla judicial en algunos estados cruciales, entre ellos Ohio, como sucedió en 2000 en Florida.
En aquella ocasión, fue la justicia la que terminó dando el triunfo electoral al republicano George Bush pese a que el demócrata Al Gore había obtenido más votos populares. Algunos incidentes con el recuento de votos anticipados alentaban anoche esa posibilidad.
Ese final ajustado es el que vaticinan los sondeos desde hace tiempo. Ayer, dos encuestas otorgaban la victoria a Obama por un estrecho margen. El sondeo de The Washington Post y ABC daba una ventaja de tres puntos al presidente sobre el aspirante republicano (50%-47%). Por su parte, el último sondeo de Reuters/Ipsos también señalaba una ligera ventaja de dos puntos para Obama.
Con ese suspenso en mente, ambos candidatos hacían ayer sus apelaciones finales. "Les pido el voto para seguir moviendo este país adelante", clamó Obama, entre el mar de carteles que agitaban sus seguidores, pancartas celestes con la leyenda "hacia adelante", el lema de su campaña.
"Si creen en el cambio real y están dispuestos a poner a este país en el rumbo correcto, entonces yo seré el próximo presidente", sostuvo, en tanto, un exultante Romney en Farifax, Virginia, donde habló con el tono de quien ya se imagina sentado en la Casa Blanca.
Lo que aflora es la extrema división con la que el país llega a las elecciones. "Es tal la polarización que, sea quien fuere el ganador, difícilmente sea mucho lo que pueda cambiar en el próximo período", vaticinó ayer a LA NACION el director del Instituto de Política de la Roosevelt University, de esta ciudad, Paul Green.
Los norteamericanos no eligen a su presidente de modo directo, sino a través del Colegio Electoral. Se queda con la Casa Blanca quien llegue a 270 electores. Por eso tanto Obama como Romney apuraron las últimas horas de campaña con un itinerario frenético por los estados decisivos para llegar a ese total.
La matemática electoral convirtió a Ohio en la llave maestra; la pieza central para casi todas las ecuaciones de suma para llegar a ese total. Lo que allí deparen las urnas será una de las claves de la jornada. Anoche, las encuestas indicaban una ligera ventaja de Obama allí, al igual que en Iowa, Wisconsin, Nevada y New Hampshire. Si se impone en esos estados, logrará los votos suficientes para mantenerse en la Casa Blanca

Romney, en cambio, necesita ganar en casi todos esos estados para llegar a la Casa Blanca. Las encuestas le daban en su favor a Florida y Carolina del Norte. Hoy estará de nuevo en Ohio, durante la jornada electoral, en un último esfuerzo por quedarse con la principal baza electoral.
Ésos son los estados que habrá que mirar especialmente esta noche, cuando comience el recuento de votos. Uno de los temores es que las elecciones resulte tan parejas que terminen dirimiéndose por la vía del Congreso o de la Corte Suprema de Justicia, de acuerdo con las variables institucionales contempladas en la Constitución.
"Honestamente, creo que un empate en 269 electores para cada uno es francamente improbable. Yo no creo que ello vaya a suceder", tranquilizó Thomas Neale, del Instituto de Investigaciones del Congreso, ante la consulta de LA NACION.
Entre las posibilidades existe también la de que uno de los candidatos obtenga la mayor cantidad de votos populares, pero que sea el otro el que se quede con la Casa Blanca, si obtiene más respaldos en el Colegio Electoral. "Aun con margen de error -advertía anoche The Washington Post- podría ocurrir que Romney obtuviera más votos populares, pero que Obama consolidara su reelección en el Colegio Electoral."
"El sistema electoral norteamericano es complejo, pero funciona. Llegado el caso, sólo hay que tener un poco de paciencia", ironizó Green.
En un país donde el voto es voluntario y no obligatorio, uno de los datos sustanciales es el porcentaje de participación. Se entiende que una mayor participación favorece a Obama, mientras que, por el contrario, una fuerte abstención sería conveniente para Romney.
"El caso más notable es el de los votantes hispanos. Está claro que, en su mayoría, prefieren a Obama. Pero lo que no se sabe es si producirán una fuerte movilización para votar, como hicieron en 2008", dijo Richard Calhoum, de la Universidad de Colorado en Denver.
Romney estará hoy en Boston. Obama, en Chicago. Ambos darán por la noche sus respectivos discursos, al cierre de la noche electoral, para aceptar lo que diga el voto. Y con eso, el veredicto de su destino político personal y el de proyecto de país que surgirá de esa decisión suprema.ß
La deuda es prioridad para quien gane en EE.UU. Pág. 20
Obama, profeta en su tierra
- En Kogelo, el pueblo de los ancestros de Obama en Kenya, el brujo John Dimo lanzó caracoles, huesos y otros artilugios para predecir el ganador de la contienda de hoy.
- "Obama lleva mucha delantera y definitivamente va a ganar", predijo, tras lanzar los objetos en la puerta de su choza.
<b> Del editor: cómo sigue. </b>








