
Oviedo es candidato colorado
Por escaso margen, el ex general golpista Lino Oviedo ganó las internas del partido Colorado, una llave de acceso al poder.
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ASUNCION, 7 (De un enviado especial).- Según las encuestas a boca de urna, el general Lino César Oviedo habría ganado, por muy escaso margen, las elecciones internas del Partido Colorado.
Oviedo disputaba la cabeza de los comicios con el abogado Luis María Argaña. Atrás había quedado el ingeniero Carlos Facetti, a pesar de contar con el apoyo del presidente Juan Carlos Wasmosy.
El triunfador de estas elecciones tiene amplias posibilidades de acceder a la presidencia del Paraguay, ya que los colorados gobiernan desde hace más de cincuenta años.
Oviedo, quien no es visto con buenos ojos por las embajadas de los Estados Unidos y de Brasil, dijo que si llega a ser presidente, Paraguay abandonará el Mercosur.
A un paso de la presidencia paraguaya
ASUNCION, 7.- El ex general Lino César Oviedo, un enigmático personaje surgido imprevistamente en el escenario mayor de la política paraguaya, podría ser el próximo presidente de la República, de confirmarse las tendencias "en boca de urna" que lo proclaman ganador, por muy escaso margen, de las internas coloradas. Siempre y cuando, claro, su partido triunfe en las elecciones generales de mayo de 1998.
Todavía falta el recuento final de los comicios internos oficialistas. Dada la paridad de fuerzas reflejadas, los cómputos sólo se conocerían esta madrugada y si no surgen dificultades e imprevistos, de los que nunca faltan en la política paraguaya.
Cabeza a cabeza
Cabeza a cabeza, voto a voto, Oviedo y el abogado Luis María Argaña disputaron las preferencias de aproximadamente 593.000 afiliados -sobre un padrón de 988.000- que participaron de las primarias efectuadas hoy para nominar al candidato oficialista a presidente de la república, en las elecciones que serán celebradas el año próximo.
Atrás, de acuerdo con los sondeos, quedó el ingeniero Carlos Facetti, cuyo movimiento contó con el nada despreciable apoyo del actual presidente de la Nación, Juan Carlos Wasmosy.
El triunfador, Oviedo, tiene amplias posibilidades de acceder al Palacio de los López, habida cuenta que el coloradismo viene gobernando desde hace más de medio siglo, en forma ininterrumpida. Desde entonces maneja los hilos del poder y ha logrado arraigarse profundamente en todos los estratos sociales y económicos del país.
Un líder fuerte
El resultado obliga a reflexionar acerca de la influencia que ejerce sobre el paraguayo la imagen de "líder fuerte" ("o manda" dicen en guaraní por aquel que "sabe mandar"), como Oviedo que no tuvo reparos, durante la campaña, en reivindicar la figura de Alfredo Stroessner, el anciano ex dictador asilado en Brasilia, que gobernó durante 35 años con mano férrea.
La sombra del duro dictador se extiende todavía sobre el centenario partido, al que vinculó con las fuerzas armadas a punto de que nadie podía seguir la carrera militar sin haberse afiliado al Partido Colorado.
Tanto el enigmático Oviedo, ex jefe de la Caballería, como el mismo Argaña colaboraron para tumbar a Stroessner en 1989. Y ambos estuvieron en su momento comprometidos con la larga tiranía, al usufructuar cargos políticos y militares, mientras miles de compatriotas sufrieron cárcel y tortura, destierro, o fueron directamente asesinados.
Sin embargo, poco y nada parece incidir en la opinión pública lo ocurrido hoy. La interna oficial revela la frágil memoria colectiva, por lo menos entre la militancia del Partido Colorado, algo que no varía demasiado si se la extrapola sobre un población mayoritariamente joven, como que el 70 por ciento de los 4.875.047 habitantes tiene menos de 30 años.
Una recorrida por Asunción y sus alrededores, permitió comprobar la absoluta normalidad del comicio, cuya temperatura política no precisó de los 33 grados a la sombra que hubo aquí para mantenerse alta.
Datos provenientes de los 17 departamentos, donde también se eligió igual número de gobernadores, 80 diputados nacionales y miembros de las respectivas juntas departamentales, indicaban que tampoco en el interior hubo incidentes.
Sí, en cambio, se recibieron denuncias de ciudadanos que no pudieron votar por no estar inscriptos en los nuevos padrones.
Aproximadamente a las 17, el tándem informativo integrado por periodistas de Radio „andutí, Canal 9 y del diario ABC Color difundió datos recogidos por la consultora local Francisco Capli, sobre la base de encuestas en "boca de urna", que daban como ganador a Oviedo por apenas un punto y medio de diferencia sobre Argaña (38,8 por ciento contra 37,3).
No obstante, el 18 por ciento se negó a opinar aunque la tendencia que maneja Capli -que hizo similares trabajos en elecciones anteriores, con notable acierto- adelantan que Oviedo sacará tres puntos de diferencia, algo así como 23.000 votos. Si gana, será "por el hocico".
No gusta a EE.UU.
En la sede de su agrupación llamada Unión Nacional de Colorados Eticos (Unace), comenzaron los festejos, a los sones de una banda pueblerina que no se cansó de ejecutar la polca "Colorado", mientras la noche asunceña se llenó de estruendos.
En cambio, Luis Argaña habló por una radio para pedir "calma y cordura". La imagen de sus seguidores daba a entender que las cosas no anduvieron del todo bien, pero en ningún momento reconocieron haber sido derrotados.
Lo que sucederá en Paraguay de aquí en adelante es realmente imprevisible. Por lo pronto, el triunfador de la interna oficialista no cuenta con las simpatías de la embajada norteamericana ni de la brasileña.
Puntapié al tablero
En sus discursos en guaraní, Oviedo adelantó que en el caso de acceder a la presidencia abandonará el Mercosur, se suspenderán las privatizaciones de empresas estatales e instalará sillas eléctricas en donde sentará a "delincuentes y corruptos". Hasta se dio el lujo de hacer una suerte de apología de la poligamia, señalando como virtud el hecho de que el campesino paraguayo acostumbra tener "varios hijos con varias mujeres".
El ejemplo lo tiene en su propia casa: la esposa legal de Oviedo admitió que tres de los seis hijos que cría "son del padre", es decir, hay extramatrimoniales.
En mayo de 1998, Oviedo se enfrentará en los comicios generales con una alianza conformada por el Encuentro Nacional y el Partido Liberal. El candidato presidencial de la alianza surgirá de filas liberales, cuya interna tendrá lugar el 28 de septiembre próximo y promete ser igualmente pareja, entre Domingo Laíno y Miguel Abdón Saguier.



