Pekín se endeuda menos y el crecimiento empieza a desinflarse

Busca aumentar el crédito para las pequeñas empresas, el verdadero motor de su economía
Keith Bradsher
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16 de junio de 2018  

SHANGHAI.- El gobierno chino viene tratando de cortar con la adicción de su país al endeudamiento, cada vez más abultado, pero ese esfuerzo por desacostumbrarse a la plata fácil ya está afectando el crecimiento de la segunda economía del planeta.

Hace unos años que a Pekín le preocupa la creciente dependencia del crédito para mantener la rápida expansión de la economía, y teme que conduzca a una crisis financiera o a un largo período de estancamiento como el de Japón tras el derrumbe.

Pero frenar el endeudamiento puede tener consecuencias significativas dentro y fuera de China. Actualmente, los países del mundo están mucho más estrechamente ligados a China que antes, no solo por su rol de mayor fabricante de manufacturas mundial, sin también como consumidor de productos extranjeros. La ralentización de China -sumada a las repercusiones de las crecientes disputas comerciales y de la desaceleración de Europa- es un lamentable augurio para una economía global que hasta hace no mucho estaba en las últimas.

En China, los más afectados por el endurecimiento del crédito son las pequeñas y medianas empresas. Aunque parezca que en China predominan los vastos conglomerados e inmensas empresas estatales, lo cierto es que su economía depende más que en Occidente de la pequeña empresa. Y según reconoció el jueves en Shanghai el presidente del banco central chino, la forma en que Pekín buscó frenar el endeudamiento en los últimos meses terminó dañando inintencionalmente al segmento más emprendedor de la economía. Por sobre eso, ya hay crecientes evidencias de que la restricción al crédito le está cobrando un precio a la economía china.

La inversión como las ventas minoristas y la producción industrial perdieron empuje durante mayo.

Con ese crecimiento económico a la baja como telón de fondo, fue muy notorio que el Banco Popular de China, la banca central del país, no haya subido la tasa de interés para ajustarla al aumento anunciado el miércoles por la Reserva Federal de Estados Unidos. Hasta ahora, siempre se había emparejado al menos parcialmente a las alzas de la Reserva Federal de los últimos seis meses.

En ese marco de desaceleración económica y de encarecimiento del crédito, las más vulnerables son las pymes, que representan alrededor de tres quintas partes de la producción total de China, cuando en Alemania, Japón y Estados Unidos, esa cifra es del 50%, según Yi Gang, presidente del Banco Popular de China.

A muchas de esas empresas ahora les cuesta conseguir crédito, debido a una amplia serie de restricciones del gobierno.

Si bien la banca comercial sigue prestando el dinero que tiene de los depósitos, esos créditos convencionales van a parar mayormente a las empresas del Estado. Los prestamistas privados, mientras tanto, aplican tasas de interés que duplican o triplican el 6% que cobran los bancos, pero suelen ser la única fuente de financiamiento de las pymes.

A pesar del alza de las tasas de interés, "hay que reafirmar la importancia de los préstamos privados que en la economía china son un complemento importante de los créditos bancarios", dijo Yi en una reunión de los principales reguladores financieros de China, el Foro Lujiazui, realizado en Shanghai.

Sin embargo, el gobierno chino ya había dado algunos pasos que parecen encaminados a inyectar más dinero en las empresas chicas y en los nuevos emprendimientos.

A principios de este mes, el banco central chino dijo que la banca comercial podría disponer de parte de sus créditos a la pyme como colateral para endeudarse a una tasa más baja y directamente del banco central. Y el 17 de abril, le comunicó a la banca comercial que podía disminuir su encaje de reservas improductivas, siempre y cuando apuntase a liberar dinero para la pyme.

En China, a las empresas del sector privado del tamaño que sean, incluso a las más grandes, siempre les ha costado conseguir financiamiento, pero las restricciones de los últimos tres meses han sido un golpe aún más duro.

Sin embargo, algunos reguladores financieros parecen decididos a seguir reprimiendo el endeudamiento informal.

Rechazo a una propuesta sobre el DACA

  • El presidente Donald Trump advirtió ayer que no firmará una segunda medida para corregir el programa DACA (un beneficio para miles de jóvenes indocumentados) que están elaborando republicanos moderados y que será sometida a voto en la Cámara de Representantes la semana próxima.
  • Trump dijo que está revisando las dos medidas que el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, acordó someter a voto en la Cámara: la primera -y más estricta- fue presentada por el republicano Bob Goodlatte, mientras otros líderes republicanos trabajan entre bambalinas en un proyecto más flexible.
  • "Ciertamente no firmaría la más moderada", dijo Trump sobre la segunda iniciativa en curso. Según esta propuesta, los beneficiarios del DACA -un programa promovido por el expresidente Barack Obama en 2012, que protege de la deportación a jóvenes llevados ilegalmente al país cuando eran menores- podrán adquirir un permiso de residencia de seis años, renovable indefinidamente, pero con categoría de "no inmigrante".

Traducción de Jaime Arrambide

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