
Pekín se opone a que canonicen a 120 mártires
Dice que su muerte estuvo justificada
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PEKIN.- El gobierno comunista chino lanzó ayer un furibundo ataque contra el Vaticano por sus planes de canonizar a 120 mártires el próximo 1º de octubre, argumentando que la mayoría eran "agentes del imperialismo occidental y merecían la muerte".
"La mayoría de los 120 que serán santificados por la Iglesia Católica Romana fueron ejecutados por infringir las leyes chinas durante la invasión de China por imperialistas y colonialistas", dijo el vocero de la cancillería, Sun Yuxi.
Otros "fueron ultimados por atemorizar a los chinos" durante la llamada Guerra del Opio, de 1839-1842, o durante la Rebelión de los Boxer, de 1899-1900, dijo Sun en una conferencia de prensa.
"La santificación de tal gente distorsiona la verdad y la historia, embellece el imperialismo y calumnia al pueblo chino, amante de la paz", agregó.
Los 120 mártires, 87 chinos y 33 misioneros, fueron asesinados entre 1648 y 1930, la mayoría durante la llamada Rebelión de los Boxer contra la presencia extranjera en China, según el Vaticano.
La decisión del Vaticano de realizar la ceremonia de canonización el 1º de octubre fue considerada como un revés para Pekín por cuanto esa fecha es también el 51er. aniversario de la fundación de la República Popular China.
El Vaticano, por su parte, dijo que la fecha se escogió estrictamente por motivos religiosos, ya que ese día se celebra el día de Santa Teresa del Niño Jesús, patrona de las misiones.
Además, el Vaticano expresó ayer su "viva pena" por las críticas hechas por el gobierno de Pekín.
"Las acusaciones lanzadas (por Pekín) contra los testigos (de la Fe) son el resultado de una lectura unilateral de la historia y de una mistificación, si no se presentan pruebas concretas", afirmó el vocero del Vaticano, Joaquín Navarro Valls, al referirse a las declaraciones del vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores chino.
Virtudes
"¿Cómo se puede imaginar que la Santa Sede va a canonizar a personas que cometieron crímenes enormes?", se preguntó Navarro Valls, al recordar que el Vaticano canonizaba sólo después de un examen muy serio de las virtudes y sobre la base de testimonios históricos precisos.
La canonización del domingo "no tiene algún carácter político" y "no está dirigida contra personas, menos aún contra el gran pueblo chino, cuyas tradiciones civiles han sido siempre reconocidas y apreciadas por la Santa Sede, en particular por el Papa Juan Pablo II", afirmó el vocero.
En tanto, un experto en catolicismo chino consideró que la canonización de los 120 mártires retrasará unos 40 años las relaciones entre China y el Vaticano, evaporando cualquier esperanza de una rápida normalización.
"El Vaticano deberá pagar un precio altísimo para reconquistar el terreno perdido con está decisión", dijo en una entrevista Ren Yanli, director del Instituto de Investigaciones sobre el Cristianismo de la Academia de las Ciencias Sociales, organismo que realiza sugerencias y consejos al Partido Comunista.
Durante veinte años, desde el fin del maoísmo y la introducción de las reformas de apertura de Deng Xiao-ping, "hemos trabajado para tratar de Ôrehabilitar´ al cristianismo, que en China tuvo siempre una connotación imperialista, ahora todo se perdió", sostuvo el profesor Ren.




