Piden seis años de prisión para Berlusconi por el caso Ruby
La fiscalía solicitó también que se lo inhabilite para ejercer cargos públicos
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ROMA.- "Karima El Marough tuvo sexo con Berlusconi y recibió beneficios por ello", sentenció ayer la fiscal de Milán Ilda Boccassini, que en su requisitoria final del juicio por el escandaloso caso Ruby pidió seis años de cárcel y la interdicción perpetua de cargos públicos para el ex premier Silvio Berlusconi, procesado por prostitución de menores y abuso de poder.
En un pedido de condena que fue considerado "desmedido" por los aliados del Cavaliere , Boccassini (llamada "la roja" por su color de pelo, pero también por su simpatía por la izquierda, según sus detractores) explicó que pedía seis años como suma de los dos delitos imputados: cinco por abuso de poder y uno por prostitución de menores.
En una larguísima arenga final, la fiscal dijo que las chicas invitadas en septiembre de 2009 a las fiestas del Cavaliere en su mansión de Arcore, en las afueras de Milán, "formaban parte de un sistema de prostitución organizado para la satisfacción del placer sexual de Silvio Berlusconi".
"No hay dudas" de que tanto el ex premier, de 76 años, como quienes organizaban las fiestas sabían que Ruby tenía menos de 18 años, también dijo la fiscal. Entonces, esta exuberante chica marroquí se había "vuelto la preferida" del magnate de los medios de comunicación y frecuentaba asiduamente las fiestas de Arcore. Para el Cavaliere y su entorno, éstas no eran más que cenas elegantes en las que se bailaba y cantaba en una discoteca que hay en el subsuelo de la mansión.
Según Boccassini, Ruby, una chica de origen humilde, pero decidida a cumplir el "sueño italiano" de trabajar en el mundo del espectáculo utilizando su cuerpo, ya ejercía la prostitución. Berlusconi le habría girado a la joven más de 4,5 millones de euros. "Lo demuestran escuchas telefónicas, una nota secuestrada a la joven y los movimientos realizados por el ex premier en una de sus cuentas", indicó la fiscal.
El llamado "Ruby-gate" comenzó la noche del 27 de mayo de 2010, cuando la joven, entonces menor, fue detenida en Milán luego de haber robado 3000 euros de un departamento que compartía. Entonces, una misteriosa llamada desde el Palacio Chigi, la sede del gobierno, logró la liberación de la menor, aduciendo que se trataba de una sobrina del entonces presidente egipcio Hosni Mubarak.
Al respecto, Boccassini tampoco tuvo dudas y dijo que esa fatídica noche en la comisaría de Milán todo el mundo sabía que no era creíble la versión de que se trataba de una sobrina de Mubarak. "El imputado es culpable del delito de abuso de poder, porque actuó de modo de que la menor recibiera una indebida ventaja al salir de la comisaría -dijo-. Es obvio que eso fue para que no revelara qué pasaba en las fiestas de Arcore."
El proceso Ruby, que con el pedido de condena de seis años de prisión y la interdicción perpetua a cualquier cargo público acaparó las tapas de los diarios, continuará el 3 de junio. Entonces, tendrán su palabra los abogados de Berlusconi, que ayer no ocultaron su indignación: "Por el tipo de delito, se trata de una condena altísima, absolutamente desproporcionada", se quejó Niccoló Ghedini.
Berlusconi, líder del Partido del Pueblo de la Libertad, que forma parte del actual gobierno de coalición de Enrico Letta, ya recibió un primer revés judicial la semana pasada, cuando una corte de apelaciones ratificó una condena a cuatro años de prisión por fraude fiscal.
Ayer, Berlusconi volvió a manifestarse víctima de una persecución judicial. "Se trata de hilaciones, falsedades inspiradas por el prejuicio y por el odio, todo contra la evidencia, más allá de lo imaginable y lo ridículo. Pero todo está permitido bajo el escudo de una toga. ¡Pobre Italia!", lamentó.



