
Polémica cadena de sismos en España
Denuncian que una obra energética provoca movimientos en Cataluña y Valencia
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MADRID.- El miedo a una catástrofe producida por negligencia política tiene en vilo al gobierno español y a las poblaciones de las costas del norte de la Comunidad Valenciana y el sur de Cataluña, donde se registran desde hace una semana constantes sismos originados cerca de una obra de almacenamiento de gas en el subsuelo marino.
La madrugada de ayer fue particularmente intensa: se sintieron por lo menos 23 temblores, dos de ellos de 4,1 grados en la escala de Richter, suficientes para ser considerados terremotos, según informó el Instituto Geográfico Nacional (IGN).
El ministro de Industria, José Manuel Soria, consideró ayer que puede haber "relación directa" entre los movimientos sísmicos y el proyecto Castor, encargado de la inyección de gas en un antiguo yacimiento de petróleo en el Mediterráneo, a 1700 metros de profundidad, con fines de convertirlo en el mayor depósito energético de España.
La obra había sido fuertemente resistida por grupos ambientalistas que alertaron sobre el peligro de un desastre ecológico que implicaba el plan de inyectar gas en la roca submarina, con un método que guarda similitudes con el también cuestionado fracking. El gobierno español impulsaba esta técnica para extraer petróleo en sus aguas territoriales, frente al rechazo de las autoridades locales de las zonas donde se analiza iniciar los trabajos. En la Argentina prevé usarse para extraer gas del yacimiento de Vaca Muerta.
Si bien hasta ahora la cadena de terremotos y réplicas en la zona no provocó daños materiales ni víctimas, el miedo crece en las localidades más afectadas, Peñíscola, Vinaròs y Benicarló, en la provincia de Castellón, y Alcanar, en Tarragona. Rige la alerta sísmica en toda la zona norte del golfo de Valencia.
"El peligro real es que estos sismos puedan crear un efecto dominó y puedan propiciar la rotura de la cercana falla de Amposta", señaló Eulàlia Masana, profesora de geología de la Universidad de Barcelona.
Pero las réplicas en el tablero político se sienten cada vez con más fuerza. El gobierno de Cataluña denunció que la Moncloa desoyó advertencias desde Barcelona sobre la necesidad de ampliar los estudios sísmicos antes de empezar con el almacenamiento de gas en la zona.
Agrupaciones ecologistas, apoyadas por partidos de la oposición, organizan una gran manifestación para el fin de semana que pasará por las ciudades donde más se sufrieron los movimientos.
El proyecto Castor demandó una inversión de 1150 millones de euros. Consiste en aprovechar un yacimiento petrolero agotado para almacenar gas, que se envía desde un gasoducto en tierra. Se trata de introducir el fluido en la roca, como si se mojara una esponja. Ésa es la gran diferencia con el fracking , que causa rupturas en el terreno mediante la introducción de líquidos a máxima presión para extraer los hidrocarburos del subsuelo.
Los vecinos de la zona viven en alerta: Protección Civil recibió ayer más de 200 llamadas de auxilio.



