El Kremlin redujo el tradicional acto del 9 de mayo en medio de ataques con drones, creciente fatiga social y señales de desgaste en el frente
6 minutos de lectura'
Una palabra domina ahora mismo la Plaza Roja de Moscú: “Victoria”. El término en ruso, Победа (se pronuncia “pobeda”), destaca en enormes pancartas rojas y aparece en pantallas de video. Cerca, la gente se toma selfies junto a una instalación artística que forma la palabra.
En la plaza, cercada con vallas metálicas, soldados ensayan para el desfile anual del Día de la Victoria que marca la derrota de la Alemania nazi.
La idea nacional de Rusia construida bajo los gobiernos de Vladimir Putin se centra en la victoria de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial. Por eso el 9 de mayo se ha convertido en la fiesta nacional más importante de Rusia.
Pero este año el desfile se ha reducido.
Por primera vez en casi dos décadas no habrá equipamiento militar en la Plaza Roja: ni tanques ni misiles balísticos. Solo soldados.
La forma en la que el Kremlin recordará el pasado dice mucho sobre el presente. Es una señal de que la guerra de Rusia contra Ucrania no va según lo planeado.
“Ahora mismo nuestros tanques están ocupados”, dice el diputado ruso Yevgeny Popov. “Están combatiendo. Los necesitamos más en el campo de batalla que en la Plaza Roja”, señala.
“Pero con la guerra en Ucrania en su quinto año”, le sugiero, “Rusia no solo no ha asegurado la victoria, sino que bajo presión de Ucrania están reduciendo el desfile. Algunos dirían que eso es vergonzoso”.
“¿Qué otra opción tenemos?”, responde Popov. “Los países de la OTAN, Ucrania y las armas de Gran Bretaña, su rey y su primer ministro, nos están amenazando”.
El factor ucraniano
En febrero de 2022, la invasión rusa a gran escala de Ucrania fue una decisión de Putin. Más de cuatro años después, el Kremlin elige continuar la guerra mientras acusa a Occidente de avivar el conflicto.
Pero la guerra se está acercando a casa. El martes, dos personas murieron y más de 30 resultaron heridas en un ataque ucraniano con misiles de largo alcance y drones contra la ciudad rusa de Cheboksary.
La noche anterior, un dron penetró las defensas aéreas de Moscú y alcanzó un edificio residencial de lujo a seis kilómetros del Kremlin. No hubo víctimas, pero sí daños extensos en un piso superior.
La amenaza de drones ucranianos sobre la Plaza Roja se ha utilizado para justificar la reducción del desfile de este año.
El vocero de Putin, Dmitry Peskov, habló de la “amenaza terrorista” proveniente de Ucrania y el Ministerio de Defensa advirtió que puede lanzar un “ataque masivo con misiles en represalia” contra el centro de Kiev si Moscú es atacada el sábado.
En una calle lateral cerca de la Plaza Roja, la reacción del público es dispar. “Hay un problema de seguridad”, admite Serguei. “Pero exhibir nuestro equipamiento militar muestra nuestra fortaleza en el escenario mundial. Tal vez deberíamos estar mostrando algo”.
Yulia, en tanto, opina: “Entiendo que sería imprudente exhibir el equipamiento en caso de que algo ocurra durante el desfile”. “Por otro lado, esto significa que tenemos miedo de algo. Y eso tampoco es bueno”, agrega.
“El desfile, por supuesto, es un símbolo”, cree Vladimir. “Pero si las circunstancias no permiten que se lleve a cabo plenamente, tendremos que esperar un año para eso”.
Menos del Putin “comandante en jefe”
Un desfile reducido también es un símbolo: el de un país que no ha logrado asegurar la victoria en Ucrania tras más de cuatro años de guerra.
En enero, el conflicto superó un hito: la guerra de Rusia contra Ucrania ha durado más que la lucha de la Unión Soviética contra la Alemania de Adolf Hitler, conocida en Rusia como la Gran Guerra Patria (1941-1945).
Encuestas recientes —incluidas las de agencias estatales— sugieren que la aprobación interna de Putin está cayendo.
Hacia finales del año pasado, el líder del Kremlin apareció varias veces en televisión con uniforme militar, rebosante de confianza, mientras hablaba sobre la guerra en Ucrania con sus generales. Este año se ha visto mucho menos al Putin “comandante en jefe”.
Por conversaciones con los rusos, parece crecer el cansancio por la guerra en Ucrania, la preocupación por el costo de vida y la irritación por las recientes restricciones estatales en internet.
Las autoridades rusas advirtieron que durante el Día de la Victoria en Moscú habrá restricciones al internet móvil. Alegan motivos de seguridad.
Funcionarios afirman que los apagones digitales, que han afectado a muchas ciudades y pueblos rusos en los últimos meses, buscan impedir ataques con drones ucranianos y actos de sabotaje. Estas medidas son profundamente impopulares, pero las autoridades no parecen especialmente preocupadas por eso.
“No es asunto suyo, con todo respeto, lo que hacemos con nuestro internet”, dice Popov. “Es mejor no tener internet que morir por un misil o un dron ucraniano”, agrega.
“Rusia es un país de vencedores”
En la localidad de Rublevka, cerca de Moscú, algunos escolares se reunieron alrededor del monumento local de la Segunda Guerra Mundial. Colocan claveles rojos en memoria de los habitantes caídos en la Gran Guerra Patria.
El desfile de la Plaza Roja puede haberse reducido, pero hay ceremonias en toda Rusia en recuerdo de los 27 millones de ciudadanos soviéticos que murieron en la guerra.
Junto al monumento se encuentran dos hombres enmascarados con uniformes militares y medallas prendidas en el pecho. Han estado combatiendo en lo que el Kremlin todavía llama la “operación militar especial”, la guerra de Rusia contra Ucrania.
Uno de ellos compara la guerra en Ucrania con la Gran Guerra Patria.
Le señalo una diferencia clave: en 1941 Rusia fue invadida por la Alemania nazi; en 2022 Rusia invadió Ucrania.
“Rusia es un país de vencedores”, declara. “Siempre lo fue y siempre lo será”.
Sin embargo, a más de cuatro años del inicio de esta guerra, la victoria les sigue siendo esquiva.
1Es oficial: la NASA empieza a ensamblar el cohete de su nueva misión, Artemis III
2Una turista murió tras la ruptura de una cuerda de seguridad en una hamaca extrema en China
3Donald Trump amenazó a Irán con más ataques si el acuerdo de paz no se firma “rápido”
4El actor Mark Hamill compartió una imagen de Trump muerto y la Casa Blanca lo tildó de “enfermo”

