
Premian un vuelo espacial con 10 millones de dólares
Atravesó la atmósfera dos veces en menos de una semana
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MOJAVE, California.- En una misión que acercó aún más la era del turismo espacial, una nave privada, el SpaceShipOne, llegó ayer al espacio por segunda vez en menos de una semana, lo que le valió un premio de 10 millones de dólares.
La primera nave espacial tripulada con financiamiento privado despegó desde el desierto de Mojave, al sur de California, a bordo del avión transportador White Knight (Caballero Blanco). El SpaceShipOne se separó de éste a unos 14.000 metros de la Tierra, donde el piloto Brian Binnie activó los cohetes para continuar hacia la frontera entre la atmósfera terrestre y el espacio.
La pequeña nave, con sólo tres asientos, voló a 3500 kilómetros por hora -más de tres veces la velocidad del sonido- y llegó a una altura de más de 100 kilómetros. Entonces realizó una caída libre y un vuelo planeado de media hora hasta aterrizar en Mojave, unos 90 minutos después de haber partido.
Miles de aficionados reunidos desde la madrugada en Mojave festejaron lo que se considera una misión histórica.
Tras el aterrizaje, Peter Diamandis, cofundador de X Prize, anunció que el equipo del SpaceShipOne -creado por el pionero de la aviación Burt Rutan con la financiación de Paul Allen, cofundador de Microsoft- era el ganador del premio Ansari X.
Para otorgar 10 millones de dólares, la fundación Ansari requería que un cohete privado tripulado cruzara la frontera entre la atmósfera y el espacio -ubicada a 100.000 metros de altura- dos veces en menos de dos semanas, llevando al menos un tripulante y una carga de peso equivalente a otros dos.
La idea era lanzar una carrera espacial comparable a la que desencadenó en 1927 el Orteig Prize, el premio para la primera travesía aérea transatlántica, que se adjudicó Charles Lindbergh.
Después de un vuelo de prueba, el 21 de junio, el SpaceShipOne voló nuevamente el miércoles pasado. Ese día, la nave giró sobre sí misma más de 20 veces hasta que el piloto, Mike Melvill, recobró la estabilidad. Ayer, sin embargo, se dirigió hacia el espacio en una impecable línea recta.
La hazaña fue seguida con especial atención por los empresarios que apuestan por el desarrollo de la aviación espacial comercial, los funcionarios de la Dirección Federal de la Aviación y los legisladores que deben regular la nueva industria.
"Esto un día histórico, porque marca el inicio del transporte espacial comercial", dijo Marion Blakey, director de la Administración para la Aviación, junto a la pista de aterrizaje.
También se encontraba en primera fila Richard Branson, el dueño de la aerolínea Virgin, que se propone comercializar a partir de 2007 los primeros vuelos en aparatos inspirados en el SpaceShipOne.


