
¿Puede comulgar un no católico como Clinton?
Causó gran sorpresa su actitud en una misa oficiada en Sudáfrica; el discutido antecedente de Nelson Mandela.
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La foto de Bill Clinton recibiendo la comunión en una iglesia católica en Sudáfrica, publicada ayer, llamó la atención de muchos lectores.
¿Era propiamente una iglesia católica o sería quizás un templo anglicano o de otra denominación? ¿Clinton no es protestante? ¿Puede recibir la Eucaristía de un sacerdote católico sin compartir su fe?
Vayamos a los hechos. Efectivamente, la foto fue sacada en una iglesia católica. Se trata de la iglesia Regina Mundi, en Soweto, un templo que fue refugio de muchos negros perseguidos en los últimos años del levantamiento contra el régimen del apartheid o separación racial.
"Tengo el honor de estar aquí en este gran santuario de la libertad -dijo Clinton-. Vine a Sudáfrica en primer lugar para dar gracias a Dios de que ahora vivan en libertad." El sacerdote se llama Mohlomi Makobane. La iglesia estaba repleta y la misa duró casi dos horas.
¿A qué confesión pertenece Clinton? La embajada de los Estados Unidos puntualizó que es bautista.
O símbolo o transustanciación
Los bautistas tienen una concepción sobre la comunión que difiere notablemente de la doctrina católica, según confirmó a La Nación el pastor Carlos Caramutti, ex presidente de la Convención Evangélica Bautista. La concepción de la grey católica -dijo- es que se produce la transustanciación, el cambio de sustancia del pan y del vino en el cuerpo y la sangre de Cristo. "Nosotros no aceptamos el cambio de sustancia. Celebramos la Cena del Señor y aceptamos los elementos como un símbolo de que Cristo se sacrificó por nosotros. Yo no estaría comulgando en una iglesia católica, como pienso que un católico no lo haría en una iglesia bautista, porque la diferencia desde el punto de vista doctrinal es fundamental."
El decano de la Facultad de Derecho Canónico de la Universidad Católica Argentina (UCA), padre Ariel Busso, recordó que en una ocasión la primera ministra de Irlanda, bautizada católica, comulgó en una ceremonia anglicana y los obispos irlandeses le hicieron llegar una observación contraria. Para que haya una "comunicación en lo sagrado" debe haber coincidencia en la transustanciación, confirmó.
Para los católicos, Cristo está presente en cuerpo, sangre, alma y divinidad en las especies -pan y vino- consagradas por un sacerdote válidamente ordenado por un obispo que mantenga la sucesión apostólica.
Acercarse a recibir la comunión conlleva una gran delicadeza y reverencia. En la Carta a los Corintios, San Pablo dice: "Quien coma el pan o beba el cáliz del Señor indignamente será reo del cuerpo y sangre del Señor. Examínese, por lo tanto, cada uno a sí mismo, y entonces coma del pan y beba del cáliz".
Así, cualquier chico tiene una larga preparación antes de tomar la primera comunión. Y quien tiene conciencia de pecado grave debe acudir antes al sacramento de la reconciliación (confesarse), tras hacer un examen de conciencia, con dolor de los pecados y propósito de enmienda.
Si tales son las exigencias para un católico, llama la atención ver comulgando a quien no participa de ese credo.
Busso indicó que para dar la comunión la Iglesia Católica requiere: 1) unidad de fe (una misma doctrina); 2) unidad de sacramento (creer en ese sacramento concreto; por ejemplo, hay protestantes que coinciden con los católicos en el bautismo pero no en la Eucaristía), y 3) unidad de régimen (en la organización eclesiástica presidida por el Papa). Es decir, la comunión se administra a los católicos.
El código, Blair y Mandela
Pero el código de derecho canónico, promulgado en 1983, admite a los miembros de iglesias orientales separadas de Roma para que reciban la penitencia (confesión), Eucaristía y unción de los enfermos, "si lo piden espontáneamente y están bien dispuestos". Así lo recordó a La Nación el presbítero Hugo von Ustinov, juez del tribunal eclesiástico nacional.
Según el artículo 844 del código, si hay peligro de muerte u otra necesidad grave, otros cristianos pueden recibirlos, en un caso muy restrictivo, "con tal de que profesen la fe católica sobre esos sacramentos". No parece ser el caso de Clinton.
El padre Henry Rute, que residió 30 años en Inglaterra, recordó que Tony Blair, anglicano, solía acudir a misa en la parroquia de su mujer, católica, y acercarse a comulgar. Entonces, el arzobispo de Londres, cardenal Basil Hume, le señaló que podía asistir a la misa, pero le advirtió que para comulgar debía ser católico.
Rute señaló que alguien que ha cometido adulterio no puede comulgar sin confesarse previamente. Más allá de los rumores sobre aventuras extramatrimoniales de Clinton, curiosamente, el cura de Soweto dedicó el sermón a la mujer adúltera a quien Jesús salvó de morir lapidada, diciendo que quien esté sin pecado tire la primera piedra.
La agencia Reuter sostuvo ayer que "en Sudáfrica la comunión es permitida a los no católicos desde que Nelson Mandela, un metodista, comulgó hace varios años".
Pero anoche La Nación pudo hablar con Else Strivens, editora de la revista cultural católica sudafricana Trefoil, que, por el contrario, informó que no es un procedimiento normal ni aceptado. Es verdad, dijo, que en 1994 Mandela recibió la comunión en la catedral de Ciudad del Cabo, pero tal vez debido a que, ante una situación inesperada, el sacerdote no pudo explicarle la doctrina ni desairarlo. "Entonces se generó mucha discusión -dijo Strivens-, y sospecho que también la va a haber ahora."




