Recuperaron cuatro cuerpos de los restos del submarino Kursk

Fueron hallados por dos buzos rusos que lograron ingresar en la nave hundida
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26 de octubre de 2000  

MURMANSK.- Los 18 buzos de profundidad que tratan de recuperar los restos de los 118 marineros muertos en el submarino nuclear ruso Kursk encontraron ayer los primeros cuatro cadáveres, disipando los temores de que la peligrosa operación pudiera terminar sin resultado alguno.

"Hallamos los cadáveres de cuatro marinos", declaró Mikhail Motsak, jefe del Estado Mayor Conjunto de la Flota del Norte, al canal de TV estatal RTR, de Rusia. Esto sucedió horas después de que el equipo de buzos noruegos y rusos logró practicar el primer orificio en el grueso casco del sumergible, hundido a más de 100 metros en el fondo del mar de Barents, dijo Motsak.

Los dos buzos que ingresaron en el submarino, Serguei Chmyguin y Andrei Zviaguintsev, son rusos; los noruegos se quedarán fuera del sumergible por razones de seguridad.

Los cadáveres fueron retirados del casco y "colocados en un contenedor especial" para ser llevados a la superficie, informó Motsak.

El equipo de buzos necesitó cinco días para abrir un boquete en el doble casco de acero de Kursk. Para ello utilizó agua a presión mezclada con polvo de diamante para cortar el casco, de cinco centímetros de espesor.

Imágenes de TV

Por primera vez desde el 12 de agosto último, cuando se produjo la supuesta explosión que causó el hundimiento, los buzos observaron el interior de la nave. Se introdujeron por el boquete cámaras de TVmanipuladas por control remoto, dijo Vladimir Navrotsky, director del servicio de prensa de la Flota del Norte.

Los buzos tienen que maniobrar en la oscuridad, en medio de corrientes submarinas, restos flotantes y espacios reducidos.

Chmyguin inspeccionó los compartimientos ocho y nueve, ubicados en la popa del Kursk, inundados de agua negra y fangosa, y tuvo dificultades para avanzar por los estrechos corredores del submarino, debido a su amplia maquinaria. En tanto, en el exterior de la nave otro equipo consiguió abrir la escotilla de emergencia situada encima del noveno compartimiento.

La operación de recuperación de los cuerpos, prometida por el presidente ruso, Vladimir Putin, tras la catástrofe, fue calificada de "difícil y peligrosa" por las autoridades, que dudaban de semejante tarea, y luego puesta en duda por algunos familiares de los marinos, que la consideran una profanación. Ayer las viudas de dos marinos, Irina Chubina y Olga Silogova, fueron hasta la plataforma Regalia para alentar a los buzos y lanzar flores al mar.

Una vez que inspeccionen los compartimientos de popa, el equipo de rescate prevé repetir las mismas operaciones desplazándose hacia adelante, donde estaba la mayoría de la tripulación en el momento del accidente.

Los especialistas de la empresa rusa Rubin, que construyó el Kursk, prevén que entre el 20% y el 30% de los cuerpos podrá ser recuperado.

En tanto, se teme que el clima en el océano Artico empeore, y hay riesgo de que la operación sea suspendida para garantizar la seguridad de los buzos, señaló la cadena RTR.

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