
Renzi busca formar una coalición para convertirse en el premier más joven de Italia
Podría aliarse con la centroderecha; Berlusconi dijo que no está dispuesto a apoyar su gobierno
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ROMA.- El presidente de Italia, Giorgio Napolitano, culminó ayer sus consultas con los partidos políticos y ahora podría pedirle al líder de centroizquierda Matteo Renzi que forme gobierno.
Mientras tanto, el alcalde de Florencia busca formar una coalición lo suficientemente sólida como para convertirse en el primer ministro más joven de la historia de Italia y, sobre todo, para conducir un gobierno blindado ante la habitual inestabilidad política italiana.
Por su parte, durante la jornada, Napolitano fue el anfitrión, en el Palacio del Quirinale, de los líderes de los partidos, entre ellos, el polémico Silvio Berlusconi, que aunque fue expulsado del Parlamento tras una condena por fraude fiscal, sigue siendo la cabeza de Forza Italia.
El Cavaliere , que al llegar en su auto fue recibido por un grupo de manifestantes con gritos, chiflidos y tomatazos, advirtió que no apoyará el posible nuevo Ejecutivo de Renzi, pero que realizará una "oposición responsable".
La crisis en el gobierno italiano estalló la semana pasada luego de que el Partido Demócrata (PD) obligara al premier Enrico Letta a dar un paso al costado y dar lugar a Renzi, de 39 años, quien promete audaces reformas económicas mientras el país intenta salir de una recesión, además de un gabinete que pueda sobrevivir hasta 2018.
El PD es el partido de mayor tamaño en el Parlamento y Renzi se convertiría en el líder más joven en los 163 años de historia desde la unificación, incluso dos meses más joven que el dictador Benito Mussolini cuando asumió, en 1922.
Renzi no acudió ayer a la reunión con Napolitano. La delegación de su partido, la última que ingresó en el Quirinale, estuvo compuesta por los líderes en el Senado, Luigi Zanda, y en la Cámara de Diputados, Roberto Speranza.
Antes de que el actual alcalde florentino pueda pasar a la historia como el premier más joven, debe superar varios rituales institucionales y negociaciones, un proceso que podría tomar varios días.
Tal como hizo Letta, deberá arreglárselas con la actual composición del Parlamento, en el que no hay mayoría clara, para formar su gobierno de coalición de izquierda-derecha.
Tras recibir un mandato del presidente, Renzi tendría que llegar a un acuerdo con el pequeño partido Nueva Centroderecha, que podría darle al PD el apoyo necesario para lograr la mayoría parlamentaria en la tercera economía de la zona euro.
El partido, que se separó de la agrupación de Berlusconi, dijo que estaba listo para trabajar con la centroizquierda para formar un nuevo gobierno luego de reunirse con Napolitano.
Sin embargo, dejó en claro que exigirá garantías en diferentes áreas, como impuestos y empleos hasta política sobre la familia, lo que significa que no se formaría un nuevo gobierno sino hasta la próxima semana.
"Tenemos ideas muy claras y concretas sobre cuál debe ser la plataforma política. Si la ambición del nuevo gobierno es grande, entonces no podemos hacer las cosas en forma apresurada", dijo el líder de la Nueva Centroderecha, Angelino Alfano,
El movimiento antisistema 5 Estrellas, de Beppe Grillo, y la Liga del Norte, ambos grupos de oposición, abandonaron las conversaciones, calificándolas como un ritual vacío cuyo resultado ya se conoce.
Si llega a formar gobierno, Renzi se convertiría en el tercer primer ministro consecutivo en ser nombrado por Napolitano sin haber ganado una elección.
Letta fue elegido para dirigir un gobierno de centroizquierda tras las elecciones del año pasado, que no entregaron un claro ganador, y Mario Monti asumió tras la dimisión de Berlusconi durante la crisis de deuda de la zona euro, en 2011.
Aunque se esperaba que Napolitano indicase ayer o a más tardar hoy la persona encargada de recoger los consensos para poder formar un Ejecutivo, el silencio del jefe de Estado hizo pensar que hoy será un día de reflexión y que quizá la designación no sea tan fácil, ni tan rápida, como en un principio se había pensado.
Al finalizar las consultas, el jefe de Estado, de 88 años, sólo dijo ayer que había sido una jornada "interesante y rica de estímulos".
Como trasfondo de esta compleja crisis política está la situación económica de la península.
El país entró a su peor recesión de la posguerra a mediados de 2011. Y la economía creció un magro 0,1% en el cuarto trimestre de 2013, mostraron datos publicados anteayer.
Cientos de miles de compañías ya quebraron y la tasa de desempleo está en su nivel más alto desde la década de 1970.
Agencias Reuters, ANSA y AFP




