
Revelan que Kennedy vivió sus últimos años acosado por el dolor
Tomaba hasta ocho remedios por día
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WASHINGTON.- John F. Kennedy sufría muchos más dolores, tenía muchas más enfermedades y tomaba muchos más remedios de lo que la gente sabía en sus años de gobierno o de lo que sus biógrafos han revelado hasta el momento, según demuestra el primer examen minucioso de los registros médicos del mandatario.
Como presidente, fue famoso por sus dolores de espalda y desde su muerte sus biógrafos han reunido detalles de otras enfermedades, incluyendo problemas digestivos y la enfermedad de Addison, una falta de la actividad suprarrenal que pone en riesgo la vida.
Pero los archivos médicos que abarcan los ocho últimos años de su vida muestran que tomaba analgésicos, ansiolíticos, estimulantes, pastillas para dormir y hormonas, que lo mantenían vivo, y en dosis extras en momentos de estrés.
A veces el presidente tomaba hasta ocho remedios por día, según afirma el historiador Robert Dallek, que accedió a los archivos del mandatario. La nueva información muestra hasta qué punto escondía sus dolencias y destruye su imagen de hombre vigoroso.
Dallek concluyó que a pesar de todo su sufrimiento, las dolencias no lo incapacitaron. De hecho, pese a que Kennedy se quejaba de malestares, transcripciones de sus conversaciones durante la crisis de los misiles, en 1962, lo muestran lúcido y firme.
Para ese entonces Kennedy ya tomaba antiespasmódicos para controlar la colitis, antibióticos para infecciones urinarias y crecientes cantidades de hidrocortisona y testosterona junto con pastillas de sal para controlar su insuficiencia suprarrenal y estimular su energía.
Nueve internaciones
Los informes muestran que Kennedy estuvo hospitalizado por problemas de espalda e intestino en Nueva York y en Boston en nueve ocasiones no reveladas entre 1955 y 1957. En 1962, luego de que Jacqueline Kennedy se lamentó porque él parecía "deprimido" por tomar antihistamínicos para alergias alimentarias, ingirió ansiolíticos. En otras ocasiones tomó medicaciones similares con regularidad.
En la Casa Blanca, Kennedy recibía "de siete a ocho inyecciones de procaína en la espalda " antes de las conferencias de prensa. Los documentos revelan que el presidente tenía tanto dolor por sus tres fracturas de vértebras debido a la osteoporosis que no podía ponerse la media o el zapato en el pie izquierdo sin ser ayudado.
Dallek afirma que, pese a que el ocultamiento de las enfermedades de Kennedy puede ser tomado como "otra mancha de su carácter a menudo criticado", los registros revelan "el tranquilo estoicismo de un hombre que luchaba para soportar un extraordinario dolor".
"Lo más notable es hasta qué punto Kennedy sufrió dolor todos los días durante su presidencia", agrega Jeffrey Kelman, un médico que también revisó los archivos.
Durante muchos años los problemas de espalda de Kennedy fueron atribuidos a las heridas sufridas durante la Segunda Guerra cuando su barco fue hundido. Pero tenía dolores de espalda antes de eso.
Dallek cree que sus vértebras comenzaron a degenerarse por los esteroides que habría tomado para los problemas intestinales a fines de los 30. Durante gran parte de su vida Kennedy también sufrió de peligrosos ataques de diarrea, provocados por una colitis ulcerosa.
Kennedy tomaba drogas contra la diarrea para aliviarse y perdió tanto peso y fuerza por sus dolencias que hubo que suministrarle testosterona para recuperar su musculatura.
Kelman y Dallek aseguran que los registros sugieren por lo menos dos hipótesis acerca de las enfermedades de Kennedy. Una considera que desarrolló en su juventud varios problemas independientes, incluyendo colitis y osteoporosis.
Las radiografías de los nuevos archivos muestran las fracturas espinales y los tornillos en las vértebras. Esto es especialmente curioso, ya que en el informe de la autopsia se afirmó que "no hay anormalidades del esqueleto". Muchos expertos han criticado el informe, y los descubrimientos de Dallek despiertan nuevas preguntas. La segunda teoría es que Kennedy desarrolló en su juventud una insuficiencia suprarrenal.



