
Se casó el príncipe de Dinamarca
En medio de fuertes medidas de seguridad, y ante la expectativa de decenas de miles de daneses, Federico y Mary Donaldson contrayeron matrimonio
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COPENHAGUE.- Decenas de miles de personas llenaron las calles de Copenhague, adornadas con motivos florales en forma de corazones y con banderas australianas y danesas, para presenciar la boda del príncipe Federico de Dinamarca y de la australiana Mary Donaldson.
El heredero, de 35 años, y la abogada, tres años menor, se dieron el sí ante el obispo de la capital danesa, Erik Norman Svendsen. La novia recibió con el enlace el título de princesa.
Fue llevada hasta el altar por su padre John Donaldson, un profesor de matemática oriundo de Escocia. Entre los 800 invitados oficiales hubo representantes de todas las casas reales europeas.
A la ceremonia y el banquete en el Palacio de Fredensborg, 40 kilómetros al norte de la capital, asistieron la reina Sofía de España, el príncipe Felipe y su novia, Letizia Ortiz, los duques de Lugo y los de Palma, así como representantes de las casas reales noruega, sueca, británica, griega, holandesa, belga, monegasca y japonesa.
Unos ochocientos invitados acudieron a la catedral de Nuestra Señora, de estilo neoclásico y con obras del célebre escultor danés Bertel Thorvaldsen.
Los recién casados recorrieron en carroza el centro de la ciudad hasta el palacio de Amalienborg, desde cuyo balcón saludarán a los congregados.
De allí partirán hacia Fredensborg, donde se celebrará un banquete para 400 invitados y en cuyos jardines se construyó una gigantesca carpa de aluminio, acondicionada con todas las comodidades, tal y como se hizo en 1967 para la boda de la reina Margarita y el príncipe Enrique.
Desayuno multitudinario
Desde primera hora de la mañana, un centenar de agricultores del Consejo Agrícola llegados de toda Dinamarca repartieron desayunos gratuitos con bollos, fiambres, huevos, salchichas y café para más de 6000 personas en varios puestos situados en las céntricas plazas del Ayuntamiento y de Axel.
"Es nuestra forma de decir felicidades a los novios, nuestro regalo de bodas particular y un buen modo de empezar el día y de crear un buen ambiente", explicó Bennedict Moos, uno de los sindicalistas del Consejo Agrícola encargado de repartir comida.
Las calles del centro de la ciudad están adornadas con flores, que representan diferentes motivos, como corazones entrelazados. Las banderas australianas y danesas fueron colocadas en los balcones y los autobuses públicos, mientras que vendedores ambulantes ofrecen desde sombreros hasta miniaturas de canguros.
Según la policía, unas 250.000 personas presenciarán en las calles de la capital el enlace, a través de las diferentes pantallas instaladas en las principales plazas, y podrán seguir el paseo en carroza de los novios desde la catedral hasta el palacio Real de Amalienborg.
Este es el caso de Anny, una danesa de Copenhague, quien desde primeras horas de la mañana sigue los festejos en la calle, acompañada por su nieta Nicole y su amiga Lis, emigrada en 1953 a California y que ayer llegó a la capital danesa con su esposo americano Jim sólo para seguir la ceremonia.
Pese a los problemas del cambio de horario y el largo viaje, ambos confesaron estar "encantados" por vivir una "experiencia única" y no repararon en elogios para Mary Donaldson, a la que definieron como una persona "que parece haber nacido para ser reina".
La expectación por el enlace del príncipe heredero danés es enorme en la capital y en toda Dinamarca, adonde llegaron centenares de australianos para ver a su compatriota convertirse en princesa.
Fuertes medidas de seguridad
Unos 3000 agentes de policía velarán por la seguridad, aunque las autoridades danesas declinaron extremar las medidas de vigilancia ya que no han detectado ningún riesgo especial de que se pueda producir un atentado.
No obstante, grupos de la izquierda alternativa convocaron un concierto y una protesta, con amenaza de cortar el tráfico, junto a la estación de trenes de Oesterport, próxima al centro, aunque fuera del recorrido en carroza de los novios que, salvo empeoramiento del tiempo, estará descubierta.
El partido rojiverde Lista Unica también se sumó a las protestas y hoy presentó una propuesta para transformar la Casa Real en una sociedad privada, cuyas acciones sean propiedad de las industrias danesas, "ya que se dice que la labor de la familia real supone un gran beneficio para las exportaciones danesas".
Fuente: EFE

