Se casó el príncipe Johan Friso de Holanda

Este enlace con Mabel Wisse Smit desató un escándalo real, ya que el segundo hijo de la reina Beatriz tuvo que renunciar a sus derechos dinásticos luego de que su prometida ocultara sus contactos en el pasado con un presunto narcotraficante
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24 de abril de 2004  • 15:33

DELFT, Holanda.- El príncipe Johan Friso de Holanda dio el "sí", poco antes de las 11, a su prometida, Mabel Wisse Smit, en la boda civil, con lo que deja de gozar de sus derechos dinásticos y de formar parte de la Casa Real.

La pareja llegó al ayuntamiento de la ciudad holandesa de Delft poco antes de las diez y media de la mañana en un Rolls-Royce de 1958 que había sido de la abuela del príncipe, la reina Juliana.

La novia lucía un vestido blanco de manga larga de corte clásico con tela bordada y una cola de 2,70 metros, en el que trabajaron cuatro personas durante un total de 600 horas, según la televisión pública holandesa.

El novio iba vestido de civil con un traje negro.

El alcalde de la ciudad de Delft, Heim van Oorschot, ofició la ceremonia civil, en la que hizo referencia a los "momentos de tristeza y de emociones" que la pareja vivió desde que su matrimonio fue vetado por el gobierno.

El alcalde calificó de "caza mediática" la retahíla de especulaciones en la prensa holandesa sobre las relaciones de Wisse Smit durante su época de estudiante con el presunto traficante de drogas Klaas Bruinsma, asesinado en 1991.

A la ceremonia civil asistieron unas 50 personas, entre las que se encontraban el primer ministro, Jan Peter Balkenende, y los principales ministros de su gabinete.

A la salida de la iglesia los recién casados volvieron a subir al Rolls Royce descapotable de 1958 (que había sido de la reina Juliana) en dirección al palacio oficial de la Reina en La Haya, en donde tendrá lugar el banquete.

Los actos más festivos como el baile se anularon a causa de la reciente muerte de la reina Juliana, madre de la reina Beatriz, el pasado mes de marzo.

Unas 3500 personas se desplazaron hasta Delft para ver de cerca a la pareja principesca, lo cual supone un número modesto en comparación con la afluencia masiva de curiosos que fueron a Amsterdam en febrero de 2002, cuando se casó el príncipe heredero con la argentina Máxima Zorreguieta.

Un escándalo real

El carácter festivo del enlace matrimonial entre el príncipe Friso de Holanda con Mabel Wisse Smit, no pudo evitar que la sombra de la polémica en torno a la novia estuviese presente durante la ceremonia nupcial.

A partir de hoy, el segundo hijo de la reina Beatriz pierde sus derechos dinásticos, a los que renunció para casarse con su esposa, ya que ésta ofreció al gobierno información incompleta sobre sus contactos con un presunto traficante de drogas.

Por esa razón, el gobierno vetó el pasado octubre de 2003 el enlace, y Friso, además perder sus derechos de sucesión, dejará de formar parte de la Casa Real, aunque seguirá siendo miembro de la Familia Real, dos categorías diferenciadas en Holanda.

En la práctica, esto significa que la relación de los recién casados con la Casa Real se limitará al terreno privado, a la vez que dejan de estar bajo la responsabilidad del gobierno, tal y como contempla el Estado de Derecho holandés.

Friso de Holanda podrá mantener su título de príncipe, pero su esposa, Mabel Wisse, ya había comunicado que no asumirá ese título a pesar de que tiene derecho a ello tras el matrimonio.

Asimismo, a petición de la pareja principesca, se procedió al final del enlace a una colecta destinada al Fondo Mundial para la lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, algo sin precedentes en la historia de los enlaces reales en Holanda.

Fuente: EFE

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