
Trasladan de urgencia a Lugo a Brasil
Se agravó la salud del presidente paraguayo
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ASUNCION.- Ante el agravamiento de su estado de salud, el presidente paraguayo, Fernando Lugo, que se encontraba hospitalizado desde el pasado jueves debido a complicaciones por el cáncer linfático que padece, viajó de urgencia a Brasil.
Si bien en un primer momento se pensó en practicarle un drenaje quirúrgico en el cuello, finalmente los médicos le detectaron una trombosis y el mandatario no será intervenido, en un pronóstico que fue descripto como mucho más alentador que el inicial.
"Fue detectada una trombosis de la vena cava superior, eventualidad que puede ocurrir durante la evolución de un tratamiento oncológico", dijo un informe del hematólogo Alfredo Boccia, miembro del equipo médico que viajó junto al presidente al hospital Sirio-libanés de San Pablo.
"Se mantendrán las medidas terapéuticas iniciadas en Asunción y se iniciará inmediatamente el tratamiento clínico específico. El cuadro no representa ningún agravamiento del linfoma sino una complicación del tratamiento que se le sigue", agregó el reporte divulgado por la presidencia paraguaya.
A Lugo, de 59 años, le fue diagnosticado en agosto un cáncer con afectación ósea del tipo no-Hodgkin de baja malignidad, con linfomas en la ingle, tórax y tercera vértebra lumbar. Para controlarlo, se sometió a sesiones de quimioterapia en el hospital Sirio Libanés. Podría permanecer hospitalizado unos cinco días.
Lugo, ex obispo católico que en agosto cumplió dos años de los cinco de mandato, ingresó en un hospital de Asunción el jueves, tras sufrir una reacción alérgica en la boca a causa de una anestesia que le fue aplicada durante un tratamiento odontológico.
Antes de viajar, Lugo delegó el poder en su vicepresidente, Federico Franco, de tendencia liberal y que ha mantenido varios roces con el mandatario desde que ambos asumieron el poder en agosto de 2008.
La popularidad de Lugo ha sido golpeada últimamente por una seguidilla de escándalos de paternidad que comenzaron cuando admitió ser el padre de un niño de dos años concebido cuando aún era obispo de la Iglesia católica.




