Turismo villero: el nuevo y polémico hobby de los ricos

En distintos países ofrecen insólitos tours para vivir la pobreza
Catherine A. Traywick
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25 de noviembre de 2013  

WASHINGTON.– Cuando María Antonieta quería escapar de las presiones de la vida de la corte, se retiraba a su pintoresca Aldea de la Reina, donde ella y sus invitados podían lucir sus mejores ropas de campesinos y fingir ser pobres. Un siglo después, los londinenses más a la moda llevaron esa fantasía de indigencia a un nuevo extremo: visitas nocturnas a las barriadas del este de la ciudad, donde podían mirar boquiabiertos a las señoras de la noche. Allí fue donde acuñaron el término "villerear".

Ese pasatiempo de clase finalmente cruzó el Atlántico, y más temprano que tarde los personajes de la sociedad neoyorquina ya estaban deambulando por la calle Bowery en busca de fumaderos de opio y aventuras de bajo fondo.

En aquel entonces, el turismo villero era una especie de diversión improvisada y espontánea.Ahora se ha vuelto un destino vacacional con pensión completa. El turismo de villas del siglo XXI es un recuerdo lejano de las excursiones a los callejones de antaño. Por un precio justo, los viajeros entendidos podrán experimentar de primera mano cómo viven los más pobres de los pobres, sin siquiera tener que sacrificar sus comodidades del Primer Mundo.

A continuación, elegimos ocho de las mejores (o peores) escapadas al pintoresquismo de la pobreza, incluyendo hasta qué punto son de mal gusto.

1. Una villa cinco estrellas con spa

Emoya Luxury Hotel & Spa

Dónde: Bloemfontein, Sudáfrica

Precio: desde 82 dólares

Nivel de mal gusto: muy alto

¿Alguna vez quiso escaparse a un acogedor rancho de chapa de una de las imparables villas miseria de Sudáfrica para cambiar su opinión sobre el crimen, el ruido ambiente y la falta de infraestructura en general? Emoya puede ser lo que tanto andaba buscando: una pequeña y pintoresca villa miseria, segura y apartada, en medio de una reserva de animales. En las casillas están permitidos los chicos y tienen losa radiante, wi-fi gratis y servicios de spa.

Las habitaciones del Emoya Luxury Hotel and Spa
Las habitaciones del Emoya Luxury Hotel and Spa Crédito: Emoya

2. sentirse como un inmigrante ilegal

Parque EcoAlberto

Dónde: Hidalgo, México

Precio: desde 105 dólares

Nivel de mal gusto: moderado

En el sur de México, un ecoparque de la tribu hñahñu ofrece a los turistas la oportunidad de vivir en carne propia el drama y las tensiones de un inmigrante que cruza ilegalmente la frontera. Llamada "Caminata nocturna", esta extraña excursión dura cerca de cuatro horas y lleva al grupo de visitantes a una travesía imaginaria a través del desierto hasta cruzar el río Grande. Alrededor de una docena de hñahñus actúan los diferentes roles de este drama: unos hacen de compañeros que emigran en busca de trabajo y otros hacen de policías que hacen rastrillaje en busca de ilegales.

3. ponerse en la piel de un cartonero

Smokey Tours

Dónde: Manila, Filipinas

Precio: 17 dólares el tour

Nivel de mal gusto: moderado

El basural a cielo abierto más grande de Manila es también hogar de miles de pobres que subsisten revolviendo la basura. Ahora, un emprendimiento invita a los turistas a participar de esta sombría realidad. "Recorreremos los estrechos pasillos de la zona y veremos a los residentes, que viven en casillas de madera, en condiciones de insalubridad y con poco acceso al agua potable y la energía eléctrica", promociona el sitio web. A los participantes se les entregan escarpines descartables y barbijos para protegerlos. La empresa afirma que el objetivo es generar conciencia.

4. Una escapada minimalista

Banana Republic Village

Dónde: Jakarta, Indonesia

Precio: 10 dólares la noche

Nivel de mal gusto: alto

Los viajeros en busca de una experiencia más realista del tercer mundo tal vez la encuentren en esta aldea con plantación. Ofrecen un cuarto, un colchón y un ventilador en el interior de este complejo de casillas. Traiga su propia linterna si tiene intenciones de usar el baño exterior en medio de la noche, y su propio jabón si piensa usar la ducha comunitaria. Si eso no le parece suficiente, un post de Airbnb señala que "en diciembre llega la inundación (...) Entra agua por los techos y la casilla se moja".

5. un paseo por una favela

Exotic Tours

Dónde: Río de Janeiro, Brasil

Precio: desde 30 dólares

Nivel de mal gusto: leve

Con los habitantes de la villa como guías, este emprendimiento está destinado a que los turistas tengan una experiencia más genuina y a generar ingresos para los miembros de esa comunidad. Pero cuidado: el aumento del turismo ha hecho que Rocinha se convierta en una villa ya semiurbanizada, así que tal vez resulte poco para el turista de villas promedio.

6. pasar la noche como un homeless

Faktum Hotels

Dónde: Gotemburgo, Suecia

Precio: desde 15 dólares

Nivel de mal gusto: moderado

Faktum Hotels hizo un relevamiento de los 10 sitios favoritos de los 3000 homeless de la ciudad, y los alquila a viajeros intrépidos. Reserve un rincón en una fábrica abandonada, ovíllese debajo de un puente o acampe en una plaza (convenientemente situado cerca de varios cafés de moda). Por supuesto que la empresa es casi una tomadura de pelo. Las ganancias de este hotel se destinan a programas benéficos para los sin techo.

7. dejarse guiar por un vagabundo

Mokum Events

Dónde: Amsterdam, Holanda

Precio: desde 16 dólares

Nivel de mal gusto: moderado

Si quiere una experiencia más completa que una sola noche bajo un puente, tal vez deba ir a Amsterdan, donde se ofrecen tours guiados por un verdadero sin techo. Tal como lo publicita el sitio, Mokum Events "ha encontrado en Amsterdam a una persona que ha pasado por todo". Se puede salir a caminar con este hombre, pedir limosna juntos y escuchar los pros y los contras de vivir en la calle. Y si alguien cuestiona la ética de este pasatiempo, la empresa asegura que "¡el sin techo en cuestión no es infeliz!". Hasta les mostrará dónde duerme y les señalará "los tachos de basura de los mejores restaurantes, donde a veces se encuentra el banquete de un rey entre las sobras".

8. disfrutar del peor barrio de san francisco

Vayable

Dónde: San Francisco, EE.UU.

Precio: 20 dólares

Nivel de mal gusto: muy leve

La mayoría de quienes visitan San Francisco tratan de evitar Tenderloin, un barrio que alguna vez fue famoso por sus índices de criminalidad, pero al que ahora se conoce mejor por su población de sin techo. Un hombre, Milton Aparicio, intenta cambiar esa situación y ofrece tours que ponen de relieve la genuina cultura de los sin techo de Tenderloin. "Vamos a un par de refugios, hogares de día para chicos, ollas populares", y ofrecen "una experiencia guiada de lo que significa vivir en la calle de la mano de un sin techo amable". Como casi todos los demás ejemplos de turismo de villas, promete una experiencia que nos hará abrir los ojos y nos hará crecer como personas.

Traducción de Jaime Arrambide

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