
Andrés Repetto analizó en LN+ la ventaja del candidato de la ultraderecha sobre Lula da Silva y los desafíos de ambos para la segunda vuelta; la búsqueda de nuevos votantes y el contexto regional serán claves en las próximas tres semanas
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El resultado de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil abrió un escenario distinto del que anticipaban las encuestas. Flavio Bolsonaro obtuvo el 47,11% de los votos y quedó por delante de Luiz Inácio Lula da Silva, que alcanzó el 45,07%. Ambos competirán en el balotaje del 25 de octubre, en el que se definirá quién ocupará la presidencia.
En LN+, el analista internacional Andrés Repetto explicó que el batacazo estuvo vinculado, principalmente, con las expectativas previas a la votación. El hijo de Jair Bolsonaro llegó a la primera vuelta con pronósticos que lo ubicaban detrás del actual mandatario, pero terminó con una ventaja de 1,87 puntos porcentuales.
El desenlace también puso en discusión la estrategia de Lula, que busca un cuarto mandato y reconoció que esperaba imponerse en primera vuelta. Para Repetto, las tres semanas que quedan hasta la definición abren una nueva etapa: ambos candidatos deberán ampliar sus apoyos y trabajar sobre los sectores que no los acompañaron en esta instancia.

Por qué el resultado de Flavio Bolsonaro fue un batacazo
“Es batacazo en el sentido de que las encuestas lo estaban mandando como perdedor de esta primera vuelta”, sostuvo Repetto. El analista destacó que, aunque la diferencia entre los dos candidatos fue acotada, Bolsonaro quedó arriba y alteró el escenario que se proyectaba antes de la elección.
Durante el intercambio en LN+, el resultado fue sintetizado con una frase: “Brasil dijo: ‘Vamos hacia otro rumbo’”. Esa lectura estuvo asociada al avance del candidato de la ultraderecha frente a un presidente que aspiraba a obtener un nuevo mandato sin necesidad de disputar una segunda vuelta.
Repetto también llamó la atención sobre la reacción de Lula. En el mensaje difundido tras la votación, el mandatario admitió que estaba convencido de que ganaría en la primera instancia. Para el especialista, esa expectativa merece una revisión dentro de su equipo.
“Llama la atención que él incluso pensara que ganaba en la primera vuelta”, señaló. Además, consideró que, si el resultado sorprendió a un dirigente con su experiencia, “hay algo que está mal en la campaña de Lula”.
Qué puede pasar en el balotaje del 25 de octubre
La ventaja de Bolsonaro será uno de los puntos de partida de la nueva campaña, aunque la presidencia se resolverá en las urnas dentro de tres semanas. Repetto planteó que el desempeño de la primera vuelta tiene peso en la disputa posterior, pero remarcó que la definición llegará el 25 de octubre.
“Ahora se resetea y empieza otra campaña nueva”, afirmó. En ese período, la capacidad de los candidatos para captar otros apoyos será central.
Respecto de Bolsonaro, el analista evaluó que los votos de las alternativas que describió como una “tercera vía”, que en conjunto sumarían alrededor de un 7%, podrían inclinarse hacia su candidatura.
Para Lula, en cambio, identificó la necesidad de movilizar a quienes integran su base de apoyo y no participaron de la votación, además de acercarse a los indecisos. “Tendrá que ir a buscar votos. Aún más participación en el Nordeste también”, explicó.

El mensaje de cambio y la importancia de Brasil para la región
En su discurso posterior a la primera vuelta, Bolsonaro puso el énfasis en la idea de cambio. Agradeció a quienes concurrieron a las urnas y presentó el resultado como una señal contra la continuidad del Partido de los Trabajadores (PT).
Repetto destacó esa palabra como una de las claves del mensaje del candidato. La búsqueda de una “mudanza”, en el sentido de un cambio de rumbo, aparece así como uno de los ejes con los que Bolsonaro intentará ampliar su ventaja.
El especialista también consideró que la elección tiene una importancia especial para América Latina por el contexto en el que se desarrolla. “El contexto internacional es totalmente diferente. Hoy hay una mirada diferente de Estados Unidos hacia Brasil”, cerró.


