
Un ciclón arrasa las islas de Vanuatu
El huracán de categoría 5 dejó decenas de muertos y miles de damnificados
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PORT VILA, Vanuatu.- Un ciclón de categoría 5, la máxima posible, arrasó ayer el archipiélago de Vanuatu en una devastadora catástrofe con balances de destrucción aún provisorios que hace temer por la vida de decenas de personas y que dejó a miles de familias sin techo.
Las ONG con activistas en la zona describieron escenas de casas destruidas, árboles caídos y rutas cortadas, como resultado del potentísimo ciclón Pam, que alcanzó vientos de 320 kilómetros por hora y que golpeó duramente la capital, Port Vila, donde causó graves inundaciones.
Los primeros registros hablaban de cerca de 50 muertos sólo en una provincia de estas islas paradisíacas situadas cerca de Fiji, al noroeste de Australia, en tanto unas 132.000 personas quedaron en situación de emergencia con sus viviendas arrasadas, incluidos 54.000 chicos.
Unicef, la oficina de las Naciones Unidas (ONU) para la infancia, informó que estaba trabajando con los responsables nacionales de desastres de Vanuatu, Fiji y las islas Salomón para ofrecerles apoyo. Se espera que hoy llegue un equipo de evaluación y coordinación de desastres de la ONU.
"Aunque es demasiado pronto para decirlo con certeza, los primeros informes indican que esta catástrofe natural podría ser una de las peores en la historia del Pacífico", dijo la directora de Unicef en Nueva Zelanda, Vivien Maidaborn. El ciclón cruzó la isla principal de Vanuatu, donde viven cerca de 65.000 personas, y varias islas situadas al Sur.
Organismos locales e internacionales de emergencia como la Cruz Roja señalaron que si bien hubo víctimas en Port Vila, se teme sobre todo por los habitantes de las islas del sur del archipiélago, donde se cortaron todas las comunicaciones y advirtieron que podría tardarse semanas en llegar a las zonas más distantes afectadas por la tormenta.
"No sabemos de víctimas, pero anticipamos que el número será alto en las islas remotas porque los refugios son menos sofisticados. No tenemos ninguna información de lo que pasó porque no podemos hablar con las islas, dijo el director de Oxfam en Vanuatu, Colin Collett Van Rooyen.
Con el correr de las horas, la intensidad del huracán fue disminuyendo, pero las lluvias torrenciales dificultaron las tareas de rescate.
La tragedia ocurrió mientras el presidente de Vanuatu, Baldwin Londsdale, participaba precisamente en una conferencia sobre desastres y emergencias en Japón.
Agencias ANSA, EFE y AFP



