
Una ola de cartas bomba golpea a la UE
Fueron enviadas a siete parlamentarios europeos; las autoridades sospechan de grupos anarquistas
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ROMA.- Después de una virtual tregua de fin de año, una nueva oleada de cartas bomba procedentes de Bolonia provocó ayer por tercera vez en pocos días gran alarma en la Unión Europea (UE). Las autoridades del bloque apuntan ahora a grupos anarquistas y, tras una reunión de expertos, decidió crear una fuerza especial, liderada por Italia, para investigar lo que se considera un nuevo "fenómeno anarcoterrorista".
Tras el envío en los últimos diez días de cuatro misivas explosivas a instituciones de la UE -primero a Romano Prodi, presidente de la Comisión Europea; luego a Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo, y a Europol y Eurojust, en La Haya-, ayer fue el turno del Parlamento Europeo.
Sin causar daños, la primera carta bomba -procedente de Bolonia-, estalló en la oficina de Bruselas del presidente del Partido Popular Europeo (de centroderecha), el europarlamentario alemán Han Gert Pšttering.
Otra carta, también salida desde la misma ciudad del centro-norte de Italia, estalló en la oficina de Manchester del europarlamentario británico laborista Gary Titley. En ningún caso hubo heridos, sino tan sólo llamaradas que dañaron levemente algunos muebles, y mucho susto.
"Afortunadamente nadie quedó herido físicamente en mi oficina, pero fue un incidente impresionante", dijo a la prensa Titley, que agregó que "no puede haber ninguna justificación para estos atentados, que en realidad son un atentado contra la democracia".
El alerta que se registró en Bruselas después del primer estallido hizo que la policía pudiera interceptar más tarde otras cinco cartas bomba, una de ellas dirigida al diputado europeo de España José Ignacio Salafranca, jefe de los Populares, y otra a su colega Gerardo Galeote.
Multiplican los controles
Muy similares, pequeñas y de color marrón, todas habían sido enviadas el 22 de diciembre desde Bolonia y habían quedado mezcladas junto con la gigantesca correspondencia de unas 100.000 cartas y paquetes que recibe el órgano legislativo de los Quince en esta época del año.
Aunque después de los cuatro atentados con carta bomba de la semana última, la Unión Europea ya había dispuesto reforzar los controles de todo el correo, sobre todo el procedente de Italia, ayer, luego del enésimo ataque, se dispuso multiplicar las medidas de seguridad no sólo en Bruselas, sino en todas las sedes de las instituciones europeas.
En medio de duras reacciones de condena de parte de todos los partidos políticos de los países involucrados, este nuevo acto de terrorismo de baja intensidad, pero altamente simbólico, dio lugar a una reunión cumbre de los máximos expertos antiterroristas del Viejo Continente, en esta capital, en la que se decidió crear una fuerza especial para combatir la amenaza.
Liderada por Italia, país que en los últimos meses sufrió varios episodios de cartas bomba, y desde el cual han sido enviados los paquetes explosivos, la fuerza intentará llegar a la raíz del supuesto fenómeno "anarcoterrorista", compartiendo toda la información y todos los datos al respecto.
El universo anarquista
Desde el 27 de diciembre último, día en que comenzó la oleada de ataques en contra de la Unión Europea, cuando estalló en manos del ex premier Romano Prodi un libro bomba en su casa de Bolonia, la pista anárquica es la más seguida por los investigadores italianos.
Unos días antes del atentado contra Romano Prodi, virtual futuro rival del premier Silvio Berlusconi en 2006, la Federación Anárquica Informal (FAI) reivindicó el estallido de artefactos artesanales en unos basureros cercanos a la casa de il professore.
En el universo de grupos anarquistas presentes en Europa, desde Grecia hasta España, y especialmente en Italia, donde se centran las investigaciones, además de la FAI, se mencionan a "Las cinco C" (las "Células en contra del capitalismo, la cárcel y los carceleros"); la "Brigada 20 de Julio"; "Europosición", y "Cooperativa artesanal de fuego y afines".
El enemigo de estos grupos, por lo general antiimperialistas, es lo que ellos llaman la "nueva Europa", coinciden los investigadores.
"Nos lo esperábamos: estas últimas cartas bomba no son una sorpresa", dijo ayer el fiscal jefe de Bolonia, Enrico Di Nicola, que la semana última, después del atentado a Prodi, había vaticinado nuevos ataques del mismo tipo.
"Había dicho que era probable, y no me sorprende que hayan llegado también al Parlamento Europeo, porque primero golpearon al Poder Ejecutivo, con Prodi; después el Banco Central Europeo, Eurojust y Europol, y faltaba el Poder Legislativo. Quien envió estas cartas seguramente quiso atraer la atención."




