
Una pareja gay pudo adoptar a un niño
La Justicia norteamericana reconoció los derechos y responsabilidades matrimoniales a dos hombres homosexuales.
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WASHINGTON.- Adam Holden Galluccio, rubio, rozagante, simpático, inquieto, tiene dos años y, a diferencia de los otros chicos, dos padres del mismo sexo. Papá y papá, no papá y mamá. Es el primer caso en los Estados Unidos en que una pareja homosexual adquiere, en una adopción, los derechos y las responsabilidades de los matrimonios corrientes.
No poca polvareda levantó la decisión de la jueza Sybil Moses, en Hackensackc, condado de Berger, Nueva Jersey, Estado pionero ahora, sobre todo entre grupos conservadores que rechazan la posibilidad de que los gays y las lesbianas convivan entre sí y de que, cual familia, adopten chicos. De la vereda de enfrente es considerada una reivindicación de derechos.
Adam vive con John Holden, de 34 años, y Michael Galluccio, de 35, desde que tenía tres meses, pero estaba en guarda de uno de ellos, desde el ángulo legal, por tratarse de una pareja homosexual, por un lado, y no casada, por otro. Nació con riesgo de ser adicto a la cocaína y de contraer HIV, el virus del SIDA, según explicaron sus padres adoptivos.
La decisión judicial, llamada acuerdo, es tildada de triunfo por quienes están en su favor, actitud que irrita a sus detractores. "Todo chico tiene el derecho de crecer en forma natural, con un padre y una madre", sostienen.
El quid de la cuestión, según indican, es tanto la situación de Adam como el efecto multiplicador que podría tener la decisión. Varias parejas del mismo sexo, de hecho, ya recurrieron a la Unión Americana de los Derechos Civiles, vital su influencia en Nueva Jersey.
Aceptación como tendencia
{Texto} "Más allá de lo que opinan hasta muchos líderes gays de la Argentina, la homosexualidad va a terminar siendo aceptada, si no como parte de la norma, como una alternativa sexual más", comenta a La Nación , desde Buenos Aires, Viviana Gorbato. Lo mismo sucede aquí, en realidad.
La autora de los best sellers "La Argentina embrujada" y "Noche tras noche", entre otros títulos, investiga actualmente para un libro sobre homosexuales: "En el caso de las mujeres casadas que se vuelven lesbianas o de los hombres casados que tienen parejas masculinas, los hijos terminan conviviendo con la situación -reflexiona-. ¿Cuál es la diferencia con un hijo adoptado?".
Los estudios realizados hasta ahora -según Gorbato- no indican que el chico vaya a ser necesariamente homosexual por influencia de sus padres. "Tampoco estoy de acuerdo con la posición negadora que implica decir que eso no afectará su vida -agrega-. En el caso de ellos, el deseo de tener un hijo y de brindarle amor es muy fuerte, lo que podría jugar en forma positiva en su desarrollo. La tendencia a la adopción va a terminar imponiéndose." En casi la mitad de los Estados de la Unión, una persona sola puede adoptar a un chico, pero hasta ahora resulta difícil, si no imposible, que sea aceptada su pareja en caso de que se trate de un homosexual. Ello requiere un pedido -de incierta resolución- que habitualmente insume tiempo y dinero. Está prohibido en Florida y en New Hampshire.
Todo depende de las leyes de los Estados. El precedente sentado en Nueva Jersey, sin embargo, da pie para solicitar en pareja, ya no en forma individual, la adopción de un chico.
Salud, dinero y amor
Lo que se evalúa, en igualdad de derechos con los matrimonios, es la capacidad de amar y de llegar a fin de mes. Los que viven juntos, en adición, tienen ahora más ventajas que los que viven solos.
En Youth and Family Services, una agencia que tiene en custodia a unos 100 chicos aptos para ser adoptados, Wendi Patella, su vocera, cuenta que recibieron 15 pedidos de parejas no casadas.
Desde San Francisco, California, la directora del Centro Nacional por los Derechos de las Lesbianas, Kate Kendell, estima que entre 8 millones y 13 millones de chicos podrían ser adoptados por parejas homosexuales.
Entre los conservadores, Robert Knight, director de cultura de The Family Research Council, deploró la medida: "Es un triunfo del activismo homosexual y una derrota de los chicos, que aún no saben nada de nada de los magullones de la vida -expresó-. Necesitan una familia; un papá y una mamá".
El mensaje, según ellos, es que la crianza de un chico en un hogar homosexual es normal y satisfactorio. No faltan quienes le achacan esta decisión a Bill Clinton, ya que es el único presidente de la historia que participó de una comida de gala de gays y lesbianas, y que impulsó vanamente, en el comienzo de su gestión, la incorporación de ellos en las fuerzas armadas.
Demandas de larga data
Gays y lesbianas vienen bregando desde hace años por la aceptación de sus derechos en varios frentes, como los planes de salud y los seguros de vida. Ponen sobre el tapete, por lo general, la discusión suscitada en Hawai como consecuencia de una enmienda constitucional, rechazada por la Suprema Corte, que les permite casarse.
En el caso de Adam, Galluccio cursó en primer término el pedido de adoptarlo. "He sido en todo este tiempo el padre psicológico de mi hijo -señaló Holden, su pareja-. Es muy importante no ser un extraño. Muchos como nosotros quieren formar una familia." En adoptar un chico están embarcados, por ejemplo, Marc y Larry, una pareja gay de esta ciudad que lleva nueve años unida y que respalda ese deseo desde Internet.
"Tenemos bienes y trabajos estables -explican-. Estamos ansiosos por ser padres. Nos sentimos preparados para ello. Soñamos con cargar en brazos a nuestro hijo, con escucharlo pronunciar sus primeras palabras, con verlo dar sus primeros pasos, con enseñarle a andar en bicicleta, con llevarlo a los museos Smithsonian, con juntar caracoles en la playa y con observar el mundo a través de sus ojos. Nuestro amor será incondicional. En retribución no pretendemos nada más que eso, amor." Marc es abogado del gobierno. Larry ocupa un cargo de jerarquía en una compañía comercial. De Internet esperan que su pedido sea atendido, ya sea por e-mail o por teléfono. Ahora, dicen, tienen más confianza.
El diputado y su novio
ESTRASBURGO (De nuestra corresponsal).- Un eurodiputado visitará con su novio todos los países candidatos a ingresar en la Unión Europea para promover la igualdad de derechos de los homosexuales en lugares como Chipre y Rumania, donde los gay suelen ser encarcelados.
Peter Pex, eurodiputado holandés, dijo que quiere "probar si mi pareja y yo somos también arrestados y cuál es la reacción de las autoridades frente a esta anomalía".
El sábado último la UE inició negociaciones para la integración de 11 países. Chipre, donde la homosexualidad está prohibida, es uno de las seis naciones elegidas para la primera fase de adhesión.
Para su incorporación, los países candidatos deben adoptar todas las normas de la UE, incluida una de no discriminación contra los homosexuales .






