Vietnam, la llegada a la Luna y la Guerra Fría: un mundo en ebullición
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De aquel año, los idealistas retendrán el primer paso del hombre en la Luna, la llamada Generación X se identificará con el rechazo a la Guerra de Vietnam, mientras que los amantes de la política señalarán que esos 12 meses intensificaron la distensión Este-Oeste y vieron la llegada o la partida de dirigentes que marcaron la historia contemporánea. Para todos, sin embargo, 1969 quedará en las memorias como un año lleno de paradojas.
Y así fue porque, heredero del Mayo del 68 francés, 1969 fue el año en que reinó el espíritu peace and love, el pelo afro, las túnicas floreadas y el amor libre. Pero, al mismo tiempo, esa revolución festiva transcurrió en pleno conflicto bélico de Vietnam y de Guerra Fría. Un año de fiesta para muchos y de violencia para otros. En Praga, un estudiante se inmoló para protestar contra la invasión soviética a su país. La tensión aumentó entre el movimiento de los Black Panthers y las fuerzas del orden en Estados Unidos. Israelíes y árabes acrecentaban sus conflictos y varias bombas estallaron en Italia, mientras que en África, los soldados nigerianos progresaban en Biafra.
Así es la historia de la humanidad: tomados de la mano, lo bueno y lo malo llegan para marcar la vida de la gente. Retrospectivamente, sin embargo, 1969 fue probablemente más intenso que otros años. Muchos hasta lo califican de "inolvidable".

El 3 de enero, cuando nació un tal Michael en la ciudad alemana de Hürth-Hermülheim, cerca de Colonia, la familia Schumacher seguramente lo creyó así. Apenas 13 días después, en Checoslovaquia, los padres de Jan Palach vivieron una experiencia totalmente distinta.
Ese jueves, la plaza Venceslas fue escenario del martirio de ese estudiante de Filosofía de 21 años, que decidió prenderse fuego para protestar contra la censura y la propaganda prosoviéticas, que no cesaban de aumentar desde el verano anterior, cuando los tanques del Pacto de Varsovia entraron en Praga para aplastar el primer intento de primavera política del siglo XX.
Tras una agonía de tres días, la población lo veló en medio de un impresionante silencio, interrumpido por todas las campanas de la capital. Una interminable serpiente humana se formó a las puertas de la universidad Charles, donde reposaba el féretro rodeado de 7000 coronas de flores.
Reunido en sesión extraordinaria, el comité central del Partido Comunista Checo lanzó un llamado a la calma y la unidad. Atrapado entre los soviéticos, que exigían el control total del país y la exasperación de la población, el comité central y su secretario general, Alexandre Dubcek, trataron de defender una estrategia imposible: la del "justo medio". Dubcek sería destituido tres meses después y remplazado por un soldado del Kremlin, Gustav Husak.
La tensión aumentó hasta el 21 de agosto, primer aniversario de la invasión soviética. La población se lanzó masivamente a las calles a manifestar contra la ocupación. Esta vez fue un ejército checo purgado, que lanzó un regimiento de tanques contra su propia gente, dando un golpe mortal al anhelo progresista de la población.

Aunque nadie lo imaginó en ese momento, ese episodio prefiguró el proceso de descomposición que llevaría, 20 años más tarde, a la desaparición del bloque soviético.
La mano de hierro de Moscú sobre los países del Este no impidió que, en el marco de la Guerra Fría, 1969 perpetuara la distensión entre los dos grandes: la Unión Soviética y Estados Unidos. En noviembre se abrieron en Helsinki las primeras negociaciones sobre reducción de arsenales nucleares. Pocas semanas más tarde, se firmaron los acuerdos SALT.
Esa distensión entre bloques tampoco impidió que otros conflictos regionales siguieran su curso o se intensificaran. En Vietnam, el contingente norteamericano continuó reforzándose, conforme a la decisión del expresidente Lyndon Johnson. Esa situación, sin embargo, no duraría demasiado. Porque Richard Milhous Nixon, elegido seis meses antes y decidido a acercarse a China, dio a conocer el 25 de julio la llamada doctrina Nixon, que establecía el retiro progresivo de Estados Unidos de Vietnam, y marcó el comienzo de la vietnamización de la guerra en ese país.

El 20 de enero, cien mil republicanos habían asistido en Washington a la entrada en funciones de Nixon. Al mediodía, en la escalera del Capitolio, prestó juramento con las 35 palabras que lo convirtieron en el trigésimo séptimo presidente de Estados Unidos. Nixon escogió para la ocasión dos viejas Biblias conservadas en su familia después de varias generaciones, abiertas en los versículos de Isaías 2.4: "Forjarán sus espadas con rejas de arado y sus lanzas con hoces". Su discurso de inauguración, escrito por él mismo, afirmaba su voluntad de pacificación.
Pero Vietnam no fue el único conflicto que marcó el mundo en 1969. Después de la Guerra de los Seis Días, dos años antes, Medio Oriente siguió siendo sacudido por la intensificación del enfrentamiento entre Israel y los países árabes. Formulada en la conferencia de Khartum (1967), la posición de estos últimos se resumía como sigue: "Ni reconocimiento, ni negociación ni paz con Israel". En ese marco, en septiembre de 1968, Egipto lanzó una guerra de usura en el Canal de Suez, que degeneró en una auténtica batalla local, infligiendo duras pérdidas a ambos protagonistas.
El 1° de febrero representó un nuevo peldaño en ese endurecimiento. Ese día, el Consejo Nacional Palestino designó en El Cairo a Yasser Arafat, líder del movimiento de resistencia palestino Al-Fatah, para presidir el comité de organización de acciones ofensivas contra el Estado hebreo. El 17, un Boeing 707 de la compañía nacional israelí El Al fue objeto de un atentado en la pista del aeropuerto de Zurich.

Era la cuarta vez que un avión servía de blanco. El 22 julio precedente, dos palestinos y un sirio secuestraron un aparato israelí. El 26 de diciembre, otro avión de El Al fue ametrallado en Atenas, seguido dos días después de un ataque sorpresa contra el aeropuerto de Beirut por parte de un comando israelí. Esas represalias provocaron la ruptura de relaciones diplomáticas entre Francia e Israel.
El 17 de marzo, una mujer ocupó por primera vez la presidencia de Israel. Nacida en Kiev en 1898, emigrada a Estados Unidos en 1906, instalada en Palestina en 1921, Golda Meir, la abuela de Israel –como la llamó la prensa popular–, militó desde los 18 años y formó parte de los signatarios de la independencia, el 14 de mayo de 1948.
Embajadora del nuevo Estado en la Unión Soviética, ministra de Trabajo y Asuntos Sociales, y de Relaciones Exteriores en el gabinete de Ben Gurion, Meir se negará obstinadamente a ceder una mínima parcela de territorio conquistado durante la Guerra de los Seis Días.
En 1969, África vivió no solo los últimos coletazos de la descolonización, sino también la llegada de numerosos movimientos de liberación popular al poder. El 1° de septiembre, en una sola noche, 60 capitanes y tenientes ocuparon el gobierno en Libia. En ausencia del rey Idris I, de vacaciones en Turquía, un joven capitán, nacido en un campamento nómada en la meseta de Djebel Gharian, se convirtió en el hombre fuerte del país. Tenía 27 años y se llamaba Muammar Kadhafi. Ese año, con 150 millones de toneladas producidas, Libia era el cuarto productor mundial de petróleo.
A contramano de la historia, ese mismo año, numerosos países de América Latina siguieron sometidos a cruentas dictaduras militares de extrema derecha, que costarían la vida a miles de personas y provocarían decenas de miles de desaparecidos.
Indiferentes a los dramas geopolíticos, la ciencia y la tecnología hicieron entrar al planeta de lleno en el futuro. No solo el hombre fue capaz de poner sus pies en la Luna, sino que el mundo presenció el primer vuelo comercial de un avión supersónico.
Concorde 001 efectuó su primer vuelo el 2 de marzo, poco más de seis años después que los gobiernos francés y británico firmaron el acuerdo de cooperación para su construcción. El pájaro blanco elevó sus 112 toneladas de peso de la pista de Blagnac, en Toulouse, saludado por las exclamaciones de admiración de periodistas llegados de todo el mundo. Después del despegue, efectuado a 350 km/h, esa proeza de la tecnología subió 400 metros por minutos hasta la altitud prevista: 3500 a 4000m.
Veintisiete minutos más tarde, Concorde 001 se posó suavemente, retenido por un paracaídas de frenado. El 9 de abril fue el turno del prototipo británico, Concorde 002. El 1° de octubre marcó una nueva etapa: el mítico avión, cuya historia terminaría en tragedia, rompió la barrera del sonido a Mach 1,05 (1156 km/h).
El 20 de marzo, en la más estricta intimidad, John Lennon se casó con Yoko Ono en Gibraltar. La ceremonia que unió al fundador de los Beatles y la artista japonesa duró exactamente tres minutos. Diez días después, el mundo entero se reunió en Washington para despedir al general Dwight David Eisenhower, que falleció a los 78 años. La ceremonia oficial reunió representantes de 75 países y cerca de 2000 personalidades norteamericanas y extranjeras.
El 22 de julio,Juan Carlos Víctor María de Borbón y Borbón, nieto del rey Alfonso XIII, prestó juramente como príncipe heredero y futuro rey de España. El general Francisco Franco, de 73 años, lo había escogido como su sucesor.
"Juro, como príncipe de España y futuro rey de los españoles, lealtad a Su Excelencia el jefe del Estado y fidelidad a los principios del Movimiento Nacional y a las leyes fundamentales del reino", prometió. En la práctica, terminaría por transformarse en garante de la democracia y la libertad.
Un mes después, entre el 15 y el 18 de agosto, el festival musical de Woodstock, en Nueva York, fue marco ideal y espontáneo de una generación de jóvenes que, desde el año anterior en Francia, había decidido despojarse de los prejuicios de la sociedad patriarcal que los había visto nacer.
Esos aires de renovación marcaron igualmente las estructuras dirigentes de grandes países del planeta. Los franceses se negaron por referendo a renovar su confianza en el general Charles de Gaulle, que dejó el poder y fue remplazado por Georges Pompidou, mientras Alemania Occidental eligió a Willy Brandt, gran actor del crecimiento oestealemán en los años 1970.
Cuando llegó Navidad, los arbolitos de ese año fueron monocordes: la mitad de los juguetes fabricados ese año se inspiraron en la misión Apolo. La otra vedette fue la cámara fotográfica color, que compitió con la muñeca Jackie, que hacía furor en Estados Unidos. En aquel país, nueve de cada diez juguetes llevaban el rótulo made in Japan, pues se convirtió en el primer importador del mundo de esa categoría durante aquel año inolvidable.


