Violencia en una ex república de la URSS: 46 muertos
Los disturbios, de origen étnico, ocurrieron en Kirguizistán y causaron, además, 600 heridos
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BISHKEK.- Por lo menos 46 personas murieron ayer y más de 600 resultaron heridas cuando un conflicto de origen étnico estalló en Osh, la segunda gran ciudad de Kirguizistán; es el peor hecho de violencia en el país desde el derrocamiento del presidente Kurmanbek Bakiyev, en abril pasado, a raíz de una cruenta revuelta que lo obligó a huir a Belarús.
Tras los nuevos disturbios en la empobrecida ex república soviética, el gobierno provisional del país decretó el estado de excepción y un toque de queda nocturno en Osh hasta el 20 de junio.
La primera ministra interina, Rosa Otunbayeva, además, atribuyó la violencia a grupos con intereses encontrados, y dijo que se trató de "un intento violento de hacer fracasar el referéndum" previsto para el 27 de junio sobre una nueva Constitución, con la que muchos clanes perderían poder.
Varios analistas, en tanto, opinaron que la intensidad del conflicto, que enfrenta a los kirguises con la minoría uzbeka, puso en duda las posibilidades de sobrevivencia del frágil gobierno interino de este país asiático, cuya estabilidad es crucial tanto para Estados Unidos como para Rusia, ya que ambos países disponen ahí de bases militares, una de ellas esencial para el abastecimiento de las tropas internacionales en Afganistán.
Tanto Washington como Moscú, de hecho, expresaron ayer su preocupación por los desórdenes e instaron a la calma.
Según testigos, los desmanes comenzaron anteanoche, en el centro de Osh, tras un enfrentamiento entre cientos de jóvenes kirguisos y uzbekos armados con palos y piedras, que degeneró en actos de vandalismo, con saqueos de tiendas y quema de autos.
Control a medias
Con el fin de restablecer el orden, las autoridades movilizaron a un millar de agentes de la policía y unidades militares para patrullar las calles de Osh, con autorización de abrir fuego contra los grupos violentos que amenacen la vida de la población civil. Medios locales, sin embargo, afirmaron que las fuerzas del orden sólo controlan el centro de la ciudad, mientras que en los suburbios continúan los enfrentamientos armados.
Desde la sangrienta revolución del pasado abril, que dejó 87 muertos y derrocó al régimen de Bakiyev, Kirguizistán ha conocido varias oleadas de violencia, señal de que el poder interino no termina de controlar la situación.
El odio entre minorías étnicas, sin embargo, se remonta a tiempos muy antiguos.
Kirguizistán formó parte de la URSS hasta 1991, cuando, después del fallido golpe de Estado contra Mikhail Gorbachov en Moscú, decidió separarse.
RUSIA QUIERE TECNOLOGIA FRANCESA
- PARIS (AP).- El premier ruso, Vladimir Putin, en visita a París, reiteró ayer el interés de comprar una nave portahelicópteros Mistral, pero a condición de recibir "toda la tecnología" que tiene esa sofisticada embarcación, una perspectiva que alarma a los vecinos de Rusia e inquieta a EE.UU. El ministro de Industria ruso, Victor Khristenko, expresó el deseo del Kremlin de construir barcos de guerra diseñados por Francia en Rusia, y expandir, en el futuro, la cooperación bilateral para construir submarinos y aviones de guerra. Por otra parte, Putin dijo que Moscú congelará la entrega de misiles S-300 a Irán tras las nuevas sanciones de la ONU a ese país.



