
Volvió la violencia a Caracas: un muerto en una marcha chavista
Un explosivo estalló a metros de la masiva manifestación y mató a un indigente
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CARACAS.- Cientos de miles de seguidores del presidente Hugo Chávez marcharon ayer por Caracas en apoyo al gobierno, en una manifestación que dejó un muerto y doce heridos. Mientras tanto, la oposición se mantuvo firme en el paro que prácticamente ha detenido la economía de uno de los principales exportadores mundiales de crudo.
Al grito de "Chávez no se va" y "Chávez hasta el 2021", ríos de personas que llegaron de todas partes del país, trasladadas en cientos de ómnibus en medio de una escasez de combustible sin precedente a causa del paro de 53 días, se congregaron en una céntrica avenida de la capital.
A pocos metros de donde se concentraban los chavistas, frente a la estación del subte Facultad de Bellas Artes, estalló un explosivo escondido entre la basura y mató a un indigente que revisaba las bolsas de restos. Minutos después pasó por allí Chávez, en camino al escenario, ubicado en la avenida Bolívar. La poderosa explosión dejó doce heridos, uno de ellos de gravedad.
La marcha chavista, denominada "toma de Caracas", fue convocada para conmemorar los 45 años de la caída de la última dictadura que vivió Venezuela y que dio paso a un modelo democrático de partidos liderado por Acción Democrática (AD) y los socialcristianos de Copei, a los que Chávez culpa de haber llevado al país a la ruina moral y política.
Además, se realizó en medio de un tenso clima político, provocado por el "paro cívico" que dirigentes empresariales, sindicales y políticos llevan a cabo para exigir la renuncia de Chávez, que devastó la economía por sus repercusiones en la vital industria petrolera. La oposición convocó ayer a una veintena de marchas en todo el país.
Chávez, eufórico
Los chavistas respiraban ayer una atmósfera de victoria por la decisión del Tribunal Supremo de Justicia, que anteayer suspendió el referéndum programado para el 2 de febrero y ayer resolvió que la figura de la "desobediencia civil", esgrimida por la oposición para reforzar el paro general, "no puede ser utilizada" para desconocer al gobierno de Chávez.
El Consejo Nacional Electoral (CNE) anunció ayer que impugnará por inconstitucional la decisión del TSJ de suspender el referéndum, que la oposición propuso realizar de todas formas con carácter "simbólico".
Eufórico como sus seguidores, Chávez dijo en su discurso que "el pueblo quiere paz, no quiere violencia, pero es conveniente recordarle a la oligarquía fascista que pretende derribar al gobierno que el pueblo bolivariano está dispuesto a lo que sea para defender su Constitución".
El presidente anunció también que las fuerzas armadas continuarán con los allanamientos a empresas que acopien alimentos, como hicieron ya con las distribuidoras de Coca-Cola y cerveza Polar.
Chávez ratificó además que el miércoles próximo entrará en vigor el control de cambios para frenar la fuga de capitales.
En tanto, en Washington, el Departamento de Estado dio el visto bueno al plan de salida para la crisis venezolana ideado por el ex presidente norteamericano Jimmy Carter, que propuso enmendar la Constitución.

