Vuelve la calma a Bolivia tras la designación del nuevo presidente
El presidente Eduardo Rodríguez Veltzé invitó a los sectores movilizados a "darse la mano" para encontrar una solución a las demandas sociales que paralizaron el país; ratificó a los mandos militares y policiales
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LA PAZ.- La toma de posesión del presidente Eduardo Rodríguez en la convulsionada Bolivia abría paso hoy a una tregua de duración incierta con los mineros y campesinos que mantienen su demanda central de nacionalizar los hidrocarburos y amenazan con seguir ejerciendo presión.
Rodríguez se instaló este mediodía en el Palacio Quemado (sede del gobierno) donde mantuvo una reunión con el ex mandatario Carlos Mesa.
En tanto, el Presidente ratificó a los mandos militares y policiales, informaron fuentes oficiales.
El nuevo mandatario sostuvo previamente extensas entrevistas privadas por separado en el Palacio Quemado con miembros de las cúpulas de las Fuerzas Armadas y de la Policía nacional.
El mando castrense está encabezado por el comandante general de las tres armas, almirante Luis Aranda, y compuesto por los comandantes del Ejército, general César López, de la Aviación, general Oscar Mariscal, y de la Armada, contralmirante Marco Antonio Justiniano.
El general David Aramayo fue ratificado en tanto al frente de la Policía.
Eduardo Rodríguez Veltzé solicitó esta madrugada una tregua a los sectores sociales movilizados, a los que invitó a "darse la mano" para encontrar una solución concertada a las demandas por las que paralizaron el país.
Rodríguez, titular de la Corte Suprema de Justicia, juró al cargo de jefe del Estado boliviano esta madrugada en sustitución de Carlos Mesa, a quien el Congreso de la Nación le aceptó la dimisión presentada tres días antes.
La designación del nuevo gobernante, realizada en una sesión extraordinaria, fue consecuencia de la renuncia de los presidentes de las dos cámaras legislativas del país, Hormando Vaca Díez y Mario Cossío, al derecho de sucesión constitucional que les otorga la ley.
En su discurso ante el Congreso, en la sureña ciudad de Sucre, el nuevo mandatario rogó a los líderes de las organizaciones en huelga desde hace un mes que utilicen "la capacidad de reencontrar, solidariamente, el día de mañana, la posibilidad de darnos la mano nuevamente, en paz".
"Quiero pedir a todos los bolivianos que están en situación de dificultad, de ejercer un derecho de protesta y de pedir cambios, que construyamos juntos una capacidad de hacerlo, tal vez en paz y en un gran acuerdo nacional", los asuntos planteados por los movilizados, dijo.
El flamante mandatario, que después ofreció una breve rueda de prensa, confirmó que conducirá un proceso electoral, adelantado a la fecha prevista, para renovar los poderes Ejecutivo y Legislativo.
Agregó que su responsabilidad, limitada a un breve mandato de transición, incluirá la petición de convocar a una Asamblea Constituyente y a un referéndum para decidir la implantación de un régimen autonómico en el país, como reclaman las regiones.
Anticipó la posibilidad de que los dos asuntos sean considerados en un solo acto electoral.
Rodríguez, que se mostró como un asiduo lector, citó dos veces al poeta mexicano Octavio Paz para postular la necesidad de que los bolivianos sean capaces de la autocrítica y de vencer sus actuales incapacidades, entre ellas la discriminación hacia los excluidos.
Asimismo, se adhirió a la demanda nacional de recuperar la propiedad de los hidrocarburos, conforme establece la Constitución, y prometió ejecutar la normativa complementaria a la Ley de Hidrocarburos que sancione el Parlamento.
Sin embargo, aseveró que para la petición de nacionalización de los campos de gas y petróleo, planteada por muchos sectores, afirmó que no tiene "una respuesta inmediata" y que la cuestión es de una magnitud compleja cuya resolución corresponde al Congreso.
El nuevo presidente también aseguró que el país cumplirá sus compromisos comerciales con los organismos internacionales y los países vecinos, a los que dijo que Bolivia ha sufrido "un traspiés" estos días, del que aprenderá "la lección".
Retorna la tranquilidad
Los sindicatos evaluaban hoy una tregua social tras la posesión del nuevo presidente de Bolivia, Eduardo Rodríguez, mientras la ciudad de La Paz avanzaba paulatinamente a la normalidad, pero la vecina El Alto permanecía en huelga.
Las manifestaciones que asfixiaron durante más de tres semanas la sede del gobierno habían cesado en las primeras horas de hoy mientras el tráfico vehicular tendía a la normalidad a pesar de la falta de combustible.
En tanto, aparecieron las últimas reservas de gasolina en el mercado negro con precios incrementados, mientras los mercados populares de abasto estaban abiertos y regularmente abarrotados.
Una multitud de oficinistas recorría presuroso el centro de la ciudad para retomar la normalidad de sus labores, luego de varios días de irregularidad del aparato público.
En tanto, la banca y el sistema financiero, que habían restringido severamente sus horarios de atención, retomaban el hilo de la cotidianeidad.
Mesa: "No tengo ganas de volver al Palacio"
Relajado y sonriente llegó el ex presidente Carlos Mesa al Palacio Presidencial hoy para entregar el despacho a su sucesor Eduardo Rodríguez y en breve contacto con la prensa dijo: "No tengo ganas de volver al Palacio".
Mesa llegó en un automóvil deportivo, ya no en el automóvil presidencial, y antes de ingresar a su despacho rezó en la Catedral contigua a la casa de gobierno, en el centro de La Paz.
"Me duele que se haya perdido una vida, hemos trabajado tanto para que eso no ocurra", dijo en referencia a la muerte del minero Carlos Corro que falleció en Sucre, al sur de La Paz en un choque con fuerzas del orden.
El ex mandatario llamó a los dirigentes de la vecina ciudad de El Alto que aún mantienen su presión a "deponer sus protestas por un acto de humanitarismo" para permitir que los habitantes de esa ciudad y La Paz se abastezcan.
Vuelve a operar el aeropuerto de La Paz
El aeropuerto internacional de El Alto, junto a La Paz, reanudó hoy sus operaciones un día de huelga de sus trabajadores para exigir el adelanto de las elecciones, proceso que encarará el nuevo presidente boliviano, Eduardo Rodríguez.
El personal había iniciado la huelga ayer jueves para exigir al Congreso la designación del hasta hace unas horas presidente de la Corte Suprema de Justicia como nuevo mandatario del país, para hacer posible la convocatoria a elecciones adelantadas.
Agencias EFE, AP, AFP y Reuters



