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Hace mucho, mucho tiempo, incluso antes de aquellos lejanos años en los que Madonna estaba buena, el mundo estaba habitado por BOCHA de cavernícolas peludos que, incluso en de su precariedad, ya conocían las bondades de la música. De esta manera eran felices: uno chocaba un hueso de mamut contra otro, otro hacía palmas, un tercero usaba la sesera de su señora como bombo legüero y así se armaban unas zapadas con birra y bardo hasta las cinco, seis de la matina como si nada. Pero había uno que no la pasaba nada bien, uno que miraba todo desde lejos y era ignorado por las masas porque no sabía tocar nada. Hasta que un día tragó saliva, juntó coraje y se mandó: mientras sus amigos hacían uno de esos temas larguísimos con huesos, palmas y cráneo de esposa de cavernícola, éste se metió en el medio y vociferó fuerte y claro "uga". Inmediatamente todos lo miraron fijo, como diciendo "eh amigo, ¿qué hacemos, papi?". Pero el Neanderthal sin talento musical no se amedrentó: le hizo una seña a los demás para que siguieran tocando y él se mando arriba a gritar "uga, uuuuuga" hasta que finalmente lo aceptaron. Después resultó que las minas quedaron re zanguangas y les tiraban a él los calzones de pelo de mono en vez de a los otros, por lo cual se las terminó morfando a todas e incluso lo llegaron a comparar con Perón. Pero eso es otro tema: lo que importa acá es que de esa manera se incorporaron las letras a la música.
Lo que debe guiarte, querido padawan de rockstar, a la hora de escribir una letra, es el optimismo. Así como siempre hay un roto para un descosido y la basura de un hombre es el tesoro de otro, nunca faltará algún drogadicto que pague fortunas para escucharte cantar lo primero que te vino a la cabeza. No lo olvides: no existen las letras malas, existe el público equivocado.
Teniendo en cuenta esto, lo único que resta es ubicarse: no van a quedar bien unos versos que hablen de tomar falopa y reventar un chino en una banda de rock progresivo, no van a ser aceptadas gratamente unas líneas que traten de la vida sencilla y en familia en una canción de punk skinhead y no va a funcionar una letra que diga "¡uhh...! debo saber si en verdad, en algún lado estás, solo el amor que tu me das me ayudará" en una banda de heavy metal. Es tan obvio que da no sé qué aclararlo.
Habiendo incorporado el optimismo y el sentido de la ubicación, lo único que queda es dejar plasmar nuestros pensamientos en un papel, de acuerdo al principio que -como dijimos mil veces- siempre debe guiar al rockstar en ciernes: el tipo de mina que se quiere levantar. Siempre se dice que la estrella junta "rock", "nena" y algo de la cerveza y ya está, pero este es un reduccionismo pernicioso: el chabonismo no tiene ni por asomo el monopolio de la fruteada. Lo único que importa acá es la reacción vaginal que uno quiera desatar, y volar, volar, volar.
Vamos con un diálogo a modo de ejemplo de lo que cantaría un rockstar barrial y cómo actuaría su público femenino.
ROCKSTAR: "... llevo el rock en en la sangre, escabio y me vomito y me limpio en tu chabomba con palomas..."
FAN 1: cuanta crudeza.
FAN 2: me lo empernaría contra una mesada hasta dejarlo cuadripléjico.
Pero, como manifestábamos anteriormente, no es esta la única manera que tenés para sacarte de encima rápido la cuestión lírica. También te podés poner en exquisito, probablemente asistido por otro tipo de drogas. Este sería un ejemplo de acción - reacción.
ROCKSTAR: "... y la luz, responso del zodíaco, se trepa entre el solsticio de la luna para desprestigiar el sublime ensamble del otoño..."
FAN 1: no rima eso.
FAN 2: callate, pelotuda.
FAN 3: lo dejaría hacerme un suave y tierno amor hasta el alba.
Un recurso habitual y para nada despreciable cuando no se nos ocurre una goma es recurrir al inglés, idioma en el que por algún motivo cualquier pelotudez suena a Bertolt Brecht. Pará la moto y calá.
ROCKSTAR: "... sacrifice and rock n´ roll, and these kids want to move, tonight, baby, you'll be able to have it..."
FAN 1: me la voló.
FAN 2: me lo empernaría contra una mesada, pero en Manchester.
Por último, las letras contestatarias son sumamente sencillas: sólo debemos componer con el diario abierto e intercalar viejos eslóganes. Esto nos garantizará un marcado éxito en el rubro "jipas de sociales", que nos verá como cheguevaras con guitarra eléctrica extremadamente fornicables. El ejemplo, aquí.
ROCKSTAR: "... mataron a un obrero en Boulogne, la patria socialista, la pobreza sigue en el 25%, revolución y lucha de clases..."
FAN 1: está cambiando al mundo.
FAN 2: me afeitaría un sobaco si me lo pide.
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