
Adiós al cantante Cuco Sánchez
Le gustaba definirse como "el único embajador" de la música típica de México
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MEXICO (AFP).- El cantante, poeta y compositor mexicano Cuco Sánchez falleció a los 79 años como consecuencia de una deficiencia renal. Sus temas influyeron durante décadas en la música de este país y, a nivel internacional, fue considerado uno de los baluartes del más clásico romanticismo.
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A Cuco Sánchez, ese hombre de estatura mediana, piel morena, voz chillona y rostro regordete no le interesaba el pasado. "Lo único que deseo -dijo más de una vez- es tener vida." Ahora, cuando ya la vida se le escapó de las manos, este cantante, poeta y compositor que había nacido como José del Refugio Sánchez Saldaña el 3 de mayo de 1921 en Altamira, ciudad norteña de México, deja como preciada herencia numerosos temas románticos -"Mi chata", "Que me lleve el diablo", "Arrieros somos"- que en su voz y en la de muchos artistas de varias generaciones se convirtieron en éxitos internacionales.
Cuco Sánchez fue hijo de un militar y su madre participó activamente en el movimiento revolucionario de 1910. A los 19 años fue contratado por Emilio Azcárraga Milmo, el precursor de la radio y de la TV de México, y muy pronto sus composiciones y su voz traspasaron las fronteras de su país para llegar, en infinitas grabaciones, a diversos países de América latina. Tanto era el éxito de sus trabajos más allá de México que alguna vez declaró: "La prensa mundial hubiera sido buena para mí hace 20 años. Ahora no me interesa porque dondequiera que me presento, en cualquier parte del mundo, los lugares se llenan de gente que admira mis canciones. Y lo que es más importante, la música ranchera".
Contemporáneo de la época de oro del cine azteca, allá por los años 40, Sánchez participó en films como "La cucaracha", "Fallaste corazón" y "Anillo de compromiso", y acompañó en la pantalla grande a figuras de la talla de Dolores del Río, María Félix, Pedro Armendáriz y Pedro Infante. Años después, estuvo en telenovelas como "El mariachi", "Simplemente María" y "María Mercedes".
Pese a que su música era claramente folklórica -conocida aquí como ranchera o campirana- sus canciones fueron utilizadas en infinidad de películas europeas y grabadas en veintisiete idiomas. Tal vez por eso al él le gustaba llamarse "el único embajador mexicano ante el mundo de la música ranchera". Como hombre, Cuco Sánchez no abandonaba la coquetería. Se ha dicho que nunca quiso revelar el año de su nacimiento. "Mira, no te voy a decir cuándo nací. Ni cuántos años tengo cantando, cuántas canciones he compuesto o en cuántas películas he actuado. De lo único que te puedo informar es que soy del poblado de Altamira (al nordeste del país)", contestaba al periodismo.
Para el cantante, lo importante no era el pasado sino tener vida. "Soy un bohemio sano -decía-. No fumo ni tomo bebidas alcohólicas, no me interesa cuánto tengo ni cuánto doy. Lo único que me gusta es el presente, el futuro y las mujeres".
Con Cuco Sánchez no sólo desaparece un excelente cantante, sino que el romanticismo pierde a uno de sus más fieles y ardorosos cultores.




