
En la jerga callejera de los Estados Unidos, crunk es una mezcla de las palabras crazy (loco) y drunk (borracho).
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En la jerga callejera de los Estados Unidos, crunk es una mezcla de las palabras crazy (loco) y drunk (borracho). Pero ahora parece que, en su laboratorio de sonido, el rapero Lil’Jon encontró una identidad sónica y se autoproclamó rey de un estilo. A diferencia de gran parte de los productores estrella del género, escuchó tanto hip hop como hardcore y punk, por lo que entiende muy bien el poder de un buen riff y cómo incluirlo en su cóctel urbano, al que decidió denominar crunk.
¿Se trata realmente de algo nuevo, de una nueva banda de sonido para las calles negras del Primer Mundo? “El dice haberlo inventado, pero yo, eso que hace, no me lo fumo ni en pedo”, sintetiza Dante Spinetta en su explicación del nuevo fenómeno.
Más allá de definiciones, los resultados de las fusiones de Jon fueron avasallantes: hits como “Yeah!” de Usher y “Goodies” de Ciara encajan en lo que él denomina Crunk & B y, también, en la cúspide de los charts norteamericanos y europeos. Con su crew, los East Side Boyz, no le fue nada mal. En Crunk Juice (2004), que va camino del triple platino, conjugó su virtuoso beatmaking con la producción de Rick Rubin, quien supo sacudir al mundo con su trabajo en los discos de los Beastie Boys.
Ahora, el rapper promete un nuevo “invento”: el crunk rock se escuchará en el próximo disco de Korn, cuando la alianza con Jonathan Davis dé sus frutos. ¿Y el crunk pop? Sí, Lil será también el productor de Paris Hilton. ¡Yeah!



