Argentinos, polo, huracán
Encuentro inusual en esas arenas; entre champagne y caviar, desfiles de autos y ropa, una fiesta con copa y todo
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MIAMI (Especial).- El mar turquesa y la arena blanca de la playa del hotel The Setai, fugaz residencia de George Clooney y Madonna, entre otros pasajeros célebres que pasan por Miami Beach, fueron el escenario de privilegio de la FedEx World Cup Polo (Copa del Mundo FedEx de Polo), el fin de semana último.
Durante tres días, seis equipos internacionales de tres jugadores cada uno -entre ellos, los argentinos Gonzalito Pieres y Juan Bollini- cambiaron el césped de Palm Beach para desplegar taqueo y goles en la arena. Así, tanto vértigo y color transformaron el encuentro en el gran acontecimiento social de Miami. Salvo los invitados VIP, el que quería asomar en cualquiera de las fechas debía pagar 150 dólares por día. Y no faltó concurrencia.
"El deporte más sexy del planeta", fue el invitador slogan del Mundial, con el polista brasileño Ricardo Mansur (8) como indiscutido imán para la platea femenina y gran figura del equipo anfitrión, FedEx.
Con carpas instaladas especialmente, que albergaban música de DJ varios, mares de champagne, tragos de todos los colores y catering para todos los gustos, la fiesta del polo fue inaugurada con un desfile de Lamborghini.
En tanto, la movida no terminaba al atardecer con el silbato del último chukker: la jornada seguía con maratón de cócteles, fiestas para jugadores y presencias VIP, como el legendario polista mexicano Carlos Gracida. Un rato de habanos, caviar y langosta en The Tides -el flamante hotel que auspició la participación de Pieres hijo-, en Ocean Drive, sirvió de preámbulo para un cierre a toda orquesta con comida y desfile en la terraza de The Setai, donde la firma de ropa La Martina mostró en cada pasada la bandera y el escudo argentinos.
Casamiento joven
Inseparable de su mujer, María Rapetti, Gonzalito Pieres contó que era la primera vez que se medía sobre arena. "Si jugar en la playa, frente a tanto público, hace más popular al deporte, bienvenido sea", justificó. Por estos días ya está armando las valijas con vistas a una larga temporada europea, que comienza el mes próximo con la Copa de la Reina, en Cowdray, Inglaterra, y continuará en Sotogrande, España, a pocos kilómetros de Marbella.
Ya en un terreno más personal y sin ningún aire de divo, Pieres, de 24 años -el mismo que a los 14 se convirtió en el polista profesional más joven de la historia-, explicó por qué, cumplidos los 20 años, la mayoría de los polistas desensillan y corren al altar: "Los profesionales nos pasamos todo el año viajando, y la contención familiar es muy importante", explicó, muy cerca de Juan Bollini y su mujer, Cecilia Taylor, que ya se están preparando para la temporada de polo en Santa Bárbara, California.
La final se jugó el domingo... con huracán y todo. Bajo una feroz tormenta de agua y arena, se midieron el equipo Audi, con mayoría de jugadores norteamericanos, y el Kreon, capitaneado por Bollini. Se impuso Audi, por 8 a 7. Aunque el tiempo seguía amenazando con un abrupto final del encuentro, el equipo de Pieres salió a la cancha. A pesar de su victoria, el tablero le reservó el tercer puesto a su equipo The Tides. Otra vez será mundial.






