
Banderas firma con la marca del Zorro
El actor español le pone su perfil latino a la nueva versión fílmica de las aventuras del legendario espadachín justiciero en la California colonial, cuyos viejos episodios de TV, protagonizados por Guy Williams, mantienen su vigencia entre nosotros
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LOS ANGELES (Page Up, The New York Times Special Features).- Pregúntenle a cualquiera de sus fans y dirá que Antonio Banderas nació para hacer de Zorro.
"Quizá deba guiarme por esos comentarios -dice el actor español, riéndose-. Tal vez en tres o cuatro años, cuando tome realmente distancia del film, pueda ser mejor juez".
"La máscara del Zorro"("The Mask of Zorro"), dirigida por Martin Campbell, es una nueva vuelta de la vieja saga de la California colonial, pero esta vez transcurre unas décadas después de cuando concluye la historia original. En esta versión, un Zorro entrado en años (Anthony Hopkins), al escapar después de 20 años de prisión, toma a un ladronzuelo (Banderas) bajo sus alas y lo prepara para asumir la máscara del legendario Zorro.
Quienes complican las cosas son Catherine Zeta Jones, como la hija de Hopkins y el amor de Banderas, y dos villanos: el corrupto Don Rafael Montero (Stuart Wilson) y su secuaz, el capitán Harrison Love (Matt Letscher).
Banderas afrontó todo un desafío al aceptar este papel. Douglas Fairbanks (padre), Tyrone Power, Alain Delon e incluso George Hamilton encarnaron al espadachín en la pantalla grande en versiones anteriores, mientras que Guy Williams alcanzó el estrellato en la serie de televisión de la década de los sesenta ("El Zorro"), que transmitían en el único canal de televisión española durante la niñez de Antonito Banderas.
"Todos ellos aportaron algo nuevo a la leyenda del Zorro -comenta el actor, de 38 años-. Nuestro film tiene trozos de los estilos de todas estas películas." "La máscara del zorro" es una comedia, un drama, un romance, y, además, una epopeya -agrega-. Creo que el equilibrio y esa combinación de estilos la convierten en una película especial."
Aunque el film presenta a un talento del cine y lleva el toque de oro de un productor llamado Spielberg, Banderas no está seguro de que el público, acostumbrado a los espectáculos llenos de efectos especiales, venga a ver una aventura pasada de moda en la que el arma mayor es una hoja de Toledo.
"Es un misterio -dice Banderas-. Los chicos, en especial, pueden llegar a no saber qué hacer. Hablo por mí, porque mi hijastro tiene 12 años ahora y vive en medio de rayos láser, computadoras y películas con naves espaciales.
"No entiendo cómo los chicos como él, que son muchos, se pueden llegar a identificar con un tipo con una espada, con un film donde los personajes se desplazan a caballo, donde no hay efectos especiales. Veremos si el Zorro es un personaje que pueda ayudar a cerrar el fin de un siglo de cine", admite.
Si el Zorro es una fusión de la cultura hispana con el mundo del espectáculo norteamericano, Banderas puede ser el hombre indicado para el papel. El actor, oriundo de Málaga, debutó en producciones teatrales españolas, luego en una decena de films españoles como ser, tres de los mejores del director Pedro Almodóvar: "Laberinto de Pasiones" (1982), "Mujeres al borde de un ataque de nervios"(1988) y "Atame" (1990).
Sin embargo, las ambiciones de Banderas fueron más allá de España. En 1992, llegó a Estados Unidos para actuar como coprotagonista en "Los Reyes del Mambo" interpretando a un músico cubano, un papel donde aprendió a hablar inglés.
Desde ese entonces, Banderas compartió éxitos y fracasos, entre los que se incluyen: "Filadelfia" (1993), "Entrevista con un Vampiro"(1994), "Assassins" (1995), "Evita" (1996) y "Two Much" (1996), en ésta última conoció a Melanie Griffith y se enamoraron. Al año siguiente, contrajeron matrimonio.
"Me siento muy afortunado, contrariamente a lo que la gente pueda pensar. Siento que me abrí toda una serie de posibilidades al venir a Estados Unidos -dice Banderas-. Había hecho 34 películas en España, estaba atrapado, hacía los mismos personajes una y otra vez.
"Cuando llegué aquí, tuve un nuevo comienzo -asevera-. Pasé de películas de acción a películas de terror, de musicales a thrillers psicológicos y comedias. Hice todo tipo de películas, es mucho más de lo que las grandes estrellas llegan a hacer. Sé que hice más cosas aquí que jamás podría haber hecho en Europa -concluye- y me pone muy contento."
El próximo paso para Banderas son dos proyectos totalmente distintos: En "The 13th Warrior" (El decimotercer guerrero) que se estrenará a fin del otoño boreal en los Estados Unidos; interpreta a un árabe que se une, con renuencia, a unos vikingos que se dirigen al norte de Europa para luchar contra un enemigo desconocido.
En otra dirección, hará su debut como realizador en "Crazy in Alabama" (Loco en Alabama), una comedia negra en la que aparecerá junto a su mujer.
"La dirección me llega como algo natural", dice el actor con espontaneidad. "Después de actuar en tantos films, de pronto sentí la necesidad de estar detrás de cámaras para poder mostrarle al público mi visión del mundo, decirle cómo veo las cosas, cómo compagino una película como director, como un narrador de historias.
"Ha sido una buena experiencia para mí, muy reveladora en muchos aspectos."
No todos los directores novatos querrían tener a su mujer en el reparto de su primera empresa, pero Banderas sostiene que la experiencia "le hizo valorarla aún más". "Me encanta tenerla a Melanie en el elenco, sentí mucho más que amor, admiración.
"Melanie es una actriz estupenda -agrega-. Y me dio mucho en la película. Es hermoso verla actuar, y espero que eso se vea a través de la pantalla."
Cuando Banderas y Griffith comenzaron con su romance, ocupaban la portada de diarios y revistas: "Amante latino deja a su mujer por las dos veces ex de Don Johnson". En ese momento, Banderas mantuvo un frente estoico, sonreía ante cámaras y hacía caso omiso a las insinuaciones. Ahora, felizmente casado y padre de un hijo con Griffith, el español está dispuesto a admitir que toda esa locura le causó gran dolor. "Nos hirió personal y profesionalmente -confiesa el actor, que reparte su tiempo entre sus hogares en Los Angeles y España-. Afortunadamente, ya pasó."
"Una vez alguien tuvo que decir algo de nosotros", agrega con un dejo de amargura, "así es que inventaron esas noticias y la lanzaron. Pero no es traumático, ya no me importa".
"Tuvimos que pagar un precio para poder estar juntos y lo hicimos. Ahora, como no hacemos nada extraño ni escandaloso, como tenemos una familia unida, se aburren con nosotros."
Después de haber actuado en el musical "Evita", Banderas hizo lobby para conseguir el papel protagónico en la tan esperada versión cinematográfica del éxito de Webber en Broadway, "El fantasma de la ópera". Asimismo, está trabajando en un film sobre la biografía de la estrella del basquetbol cubano Orlando "El Duque" Hernández, donde actuará junto a Cuba Gooding Jr.
No obstante, Banderas desea disminuir el ritmo de su carrera profesional. "Quiero lograr un equilibrio entre mi vida, mi familia y mi trabajo", dice. "También, en 1995 hice seis películas a la vez, y creo que estuve demasiado expuesto."





