Daddy Yankee
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El orgullo latino del Yankee, en directo.
De un año a esta parte, el reggaetón inundó las radios, llegó al tope de los charts (¡número 1 en Billboard desde la primera semana!) y se transformó en el ritmo más popular del momento. La canción emblema del nuevo género es, sin duda, "Gasolina". Gracias a ese tema, la música de Daddy Yankee salió a recorrer el mundo entero. Su nuevo disco incluye tomas en vivo de distintos conciertos: en San Juan de Puerto Rico, en Guayaquil (Ecuador), en Barranquilla y Medellín (Colombia), en Nueva York, en Los Angeles y en la República Dominicana. Allí, en Dominicana, Daddy logró uno de sus récords de convocatoria: 60 mil caribeños sandunguearon en un festival organizado por una cervecera local.
El repertorio de su primer disco en vivo incluye nueve canciones (todas en español) del exitosísimo Barrio fino. Por supuesto, están los hits "Lo que pasó, pasó" y "Gasolina". Pero también hay una colaboración con el dúo Zion & Lennox ("El príncipe"), "Corazones" (acaso la letra con mayor compromiso social de su trayectoria) y la emotiva "Santifica tus escapularios". El ritmo y las melodías se adhieren como los cuerpos que perrean, y sudan, y salpican testosterona y estrógenos por doquier. Pero el dembow también puede volverse monótono. La magia de Daddy está en el flow, en su carisma autorreferencial y en la maquinita rítmica que encabeza.
Aunque está anunciado como un disco en vivo, aquí hay cinco nuevas canciones del Cangri. La más llamativa es "Gangsta Zone", que incluye la participación de Snoop Dogg, uno de los héroes de la infancia de Daddy. También hay protohits: "Rompe" (de ritmo adherente), "Machucando" (en que explota su veta melódica), "Machete Reloaded" (cachondeo con la colaboración de Paul Wall) y "El truco" (coqueteos con folclore colombiano).
La edición incluye, también, un DVD con clips, algunos temas en vivo y el trailer de la película Talento de barrio. Pero la joyita (que brilla como los blings de Daddy) es el documental En directo, donde el Daddy habla de racismo ("la ignorancia más grande del mundo"), la familia ("mi fanaticada"), la música en general ("mi única adicción") y el reggaetón en particular ("mi vida y mi pasión"). También habla de Dios, de la calle, la traición y la innovación como motor artístico. En el medio, imágenes de backstage y escenas de la gira del que une el flow de Dr. Dre y Big Daddy Kane, con el sabor de Héctor Lavoe, Rubén Blades y Willie Colon. Vanguardia, tradición y, ante todo, ¡Latin proud!






