
Belgrano canta, y muy bien
Belgrano, el defensor de los pueblos soberanos / Libro: Marisé Monteiro / Música: Nacho Medina / Intérpretes: Sergio Di Croce, Christian Alladio, Sebastián Zilotto, Belén Ucar, Marcelo Rosa, Mauro Murcia, Matías Prieto Peccia, Sergio Moreira, Mariana Zourarakis y Rocío Contardi / Coreografía: M. Prieto Peccia y C. Alladio / Escenografía: Paula Picciani / Vestuario: María Carcaneo / Coordinación general: Carolina Uriarte / Arreglos y orquestaciones: N. Medina, Juan Bidegain y Sebastián Abadie / Asistente de dirección: Santiago Tezza / Dirección general: Nacho Medina / Sala: Plazas de Buenos Aires / Funciones: última, mañana, a las 21, en plaza Manuel Belgrano (Juramento y Vuelta de Obligado) / Duración: 60 minutos / Nuestra opinión: buena.
El ciclo Teatro en las Plazas, que cada verano organiza el Ministerio de Cultura porteño, es una buena iniciativa para acercarle al público de cada barrio una interesante propuesta histórica. En un inicial pensamiento prejuicioso, uno podría suponer que una comedia musical sobre hechos históricos argentinos, al aire libre, podría resultar un bodrio. Pero en sucesivas temporadas Marisé Monteiro demostró que el género favorece a la condensación de algún hecho histórico puntual y el condimento musical le da cierto respiro al mero relato de un acontecimiento ya conocido. Este año son dos las obras que se alternan en cada plaza: Patriotas, historia secreta de una revolución, que repasa los acontecimientos ocurridos en Buenos Aires entre 1801 y 1810, en las mesas del legendario Café de Marco, y Belgrano, el defensor de los pueblos soberanos. La primera, de Monteiro y Manuel González Gil, con música de Martín Bianchedi, ya fue representada en otras temporadas, pero Belgrano... es un estreno.
Nacho Medina afianza con esta propuesta su mirada como director y sabe cómo sortear escollos presupuestarios. Ante la falta de recursos (escasos intérpretes como para representar batallas y mítines) se las ingenió para llenar el escenario y que sus actores se multiplicaran. Le imprime ritmo a la acción y consigue que las canciones no sean momentos decorativos, sino auténticos acentos del proceso dramático, con una natural línea de continuidad.
Sergio Di Croce se planta con seguridad, oficio y carácter en el papel protagónico de Belgrano. Gambetea la solemnidad con la que podría incurrir su criatura para volverla bien humana y cercana. De más está decir que tiene una de las mejores voces del género. Está muy bien acompañado por el elenco completo de actores, pero corresponde destacar a Belén Ucar (hay que reparar más en esta interesante actriz), Christian Alladio y Mauro Murcia (en la interpretación de una de las más bellas canciones de la obra). La música del mismo Medina es protagonista de esta propuesta. Con ritmos folklóricos, hermosas melodías y orquestaciones que despiertan entusiastas aplausos de un público que no se mueve de su silla en ningún momento, con mate, perro, sanguchitos o lo que sea.






