
Bestiario
De cómo domar olas a mordiscos Una coleccionista de tapitas y pelotas que sólo pasea en cartera Ejemplo de buen vivir y look cuidado Renacer de Negrito, un perro que busca cortar la mala racha
1 minuto de lectura'
Patricia Valdez caminaba por la calle cuando se topó con un perro con collar, de mirada tierna y muerto de sed, pero que se negaba a tomar agua de la zanja. Le puso Astor y lo llevó a su casa, donde ya ejercía un largo reinado el gato negro Babanshida. Hizo de todo por encontrar a su tutor y nunca apareció. A dos años de este suceso, Astor y Babanshida comparten felices interminables siestas en el sofá, juntos pero no revueltos. Asegura Valdez: "Astor es un ser maravilloso que nos da mucho amor. Es muy simpático, inteligente y buen mozo. Le fascina pasear en auto y sacar la trompa por la ventanilla. Y le encanta el mar. Cuando lo llevamos por primera vez, corría como loco y daba pequeños mordiscos a las olas". (Foto 1)
Barbi tiene una manía. Esta pinscher enana de 6 años colecciona pelotas y tapitas de gaseosas con las que juega todo el día. "A veces hay que esconderlas porque no para", se preocupa Cecilia López Jándula. "También ama salir a pasear, pero en brazos o dentro de la cartera, porque es tan chica que le da miedo la calle. Acepta que la bajen por unos segundos, pero pide que la alcen enseguida. Le gusta dormir abrazada y, al ser muy posesiva y celosa, le cuesta compartir con la gata Nina y los perros Tica y Felipe, los otros integrantes del hogar", cuenta López. (Foto 2)
Ejemplo del bon vivant . Sasha es la gata multicolor que hace diez años vive con Delia Lema Leis. Así la describe: "Es la más linda del mundo. Todas las mañanas, me despierto con su hocico y las patas en mi cara. Viaja con nosotros de vacaciones y sale a comer a los restaurantes con pretal y correa. Es la admiración de todos por su comportamiento. Y resulta muy cara: come mucho atún". Cascabel, medallita y gorro, su look. (Foto 3)
Deshidratado, triste e indiferente a toda ayuda, así estaba Negrito cuando Gisela Vázquez lo rescató, junto con Ricardo Martín Kleissen, en una ruta cerca de Tigre. Ahora, con su flamante libreta sanitaria al día, necesita una casa definitiva, amor incondicional y un poquito de paciencia porque no puede correr muy rápido. "Aunque es muy sano, tiene una rodilla resentida a causa de su mala vida anterior. Necesita alguien que lo cuide y se encargue de darle puntualmente un remedio para que no le duela la lesión. Es un sol: buenísimo, lindo y afectuoso. Y está dispuesto a agradecer cada mimo que reciba", afirman sus rescatistas. Para adoptarlo, escribir a bestiario@lanacion.com.ar (Foto 4)




