
Bestiario
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Un seleccionado de eventuales amigos que están en apuros. Para Adoptarlos, bestiario@lanacion.com.ar.
Yaguá es un macho mestizo grande color beige. Fue abandonado en el Instituto Pasteur en estado lamentable. Estaba depresivo, no quería caminar ni comer. "Muy de a poquito lo fuimos sacando adelante", indica Liliana Aisenstein. No es fácil su relación con otros machos ni con los gatos. Durante unos meses deberá continuar un tratamiento con enzimas digestivas junto con la alimentación, hasta su recuperación definitiva. Que seguro logrará cuando por fin tenga cucha propia. (Foto 1)
Mateo estaba desnutrido, sucio y totalmente entregado, con el agotamiento de los abandonados. Justo a tiempo, lo encontró la proteccionista Mariela Orquin en el boulevard Cerviño de Palermo. "Tiene aproxidamente dos años. Ya está totalmente recuperado y listo para empezar una nueva vida que lo haga olvidar las penurias de la calle. Es un perro bueno, tranquilo, cariñoso, muy apegado a la persona que lo adopte, y se lleva perfectamente bien con otros perros. Espera ansiosamente una familia que lo adopte y que lo ame para siempre", dice Orquin. (Foto 2)
-" Santa es una perra asustadiza, tímida y muy buena, que necesita un hogar. Es de tamaño mediano, negra, de alrededor de seis años. En agosto de 2008 apareció en Gral. Paz y Constituyentes, donde Gladys y yo trabajamos. Se habría perdido en marzo de 2008, cuando se soltó de la correa, asustada, en la zona de Congreso. Lamentablemente, habiendo pasado tanto tiempo, no fue posible dar con su dueño. Sin embargo, ella y nosotras no perdemos las esperanzas de que encuentre un nuevo hogar", cuenta Patricia König. Toda esta odisea hizo mella en su ánimo: no come bien y se la nota siempre con miedo. Necesita urgente grandes dosis de amor. (Foto 3)
Es una perra mediana, castrada, vacunada, muy sana. Está ciega, pero se maneja muy bien. Es tranquila, paciente, una compañera ideal para todo momento. Tiene las capacidades necesarias: las de dar y recibir amor, además de adorar los paseos y escuchar como nadie los pasos humanos, para acercarse a recibir a sus amigos cuando llegan a casa. "Como tiene tan desarrollado el oído es una excelente guardiana que escucha ruidos extraños y ladra como nadie, cuando otros perros malcriados seguirían durmiendo a pata suelta", cuenta Mariana Alonso. (Foto 4)
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Albino es un perro de la calle con problemas en la piel. Tiene demodexia, enfermedad tratable de los perros jóvenes que tienen su sistema inmune poco desarrollado, o de perros adultos que están sufriendo de una depresión en su sistema inmune. Se entiende: estaba triste y muy flaco. Y sigue de mala racha. La persona que lo recogió de la calle en forma transitoria -porque es una mujer de edad, que tiene ya dos perros y no puede con más- sufrió un accidente, por el que tiene que operarse la cadera. Albino vuelve a quedar a la deriva, aunque es un perro bueno, cariñoso con la gente y bien sociable con otros perros. Parece que su destino trágico lo persigue. "Nos da mucha pena", insiste Clara Patricia Lagorio, una proteccionista que intenta torcerle la suerte. (Foto 5)
Milton estaba perdido en el Rosedal. Ahora está en un pensionado, esperando que alguien lo saque de ahí para integrarlo a un hogar. "Es cachorrón, tiene menos de un año. Se entrega con sus vacunas y castrado", anuncia Estela Tornquist. (Foto 6)
Pastor es un dulce perro sin dientes, ciego y sordo. "Lo encontramos cerca de una estación de trenes, milagrosamente intacto. Nunca aparecieron sus dueños... por lo que este anciano está intentando encontrar un nuevo hogar", comenta la proteccionista Patricia Baldisserotto. Tiene la placidez de los años: sólo quiere dormir cómodo y comer, porque aunque no tenga dientes el apetito lo conserva intacto. (Foto 7)





