
“No me gustaba recoger algodón, hacía demasiado calor en el campo. Así que cantaba en el patio del almacén. los viernes y los sábados.”
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Nacido en Rosemark, tennessee, bobby blue bland desarrolló un estilo de blues propio, cool, sofisticado y oscuro a la vez. Su sólida racha de éxitos en el campo del rhythm & blues comenzó a fines de los 50 y logró un sonido emblemático, un squall (grito) apto tanto para un burdel como para el sermón de un predicador. Eric Clapton hizo un cover de su "Further Up the Road", mientras que los Grateful Dead grabaron su versión de "Turn on Your Love Light". Bobby Blue Bland es un hombre grandote, de mirada aguda. Al secarse la cara con una toallita gris, se pueden apreciar los destellos de su reloj de oro y diamantes.
¿Es verdad que empezaste como valet de B.B. King?
El siempre fue un buen amigo mío, desde los viejos tiempos, en Memphis. Lo idolatraba entonces y lo sigo haciendo ahora. Recuerdo que, antes de que saliera su primer disco, le dije: "B., ¿por qué no dejás que te dé una mano con tus cosas, ser tu chofer, lo que sea?" Y así fue como comenzó a llevarme a algunos pueblitos cercanos a Memphis, cuando no tenía nada que hacer. O sea, todo el tiempo.
¿Cómo se conocieron?
Mi madre tenía un restaurante cerca de Beale Street, llamado Sterling Grill, y B. solía comer ahí.
¿Cómo fue tu primer contacto con la música?
A través de los spirituals, en realidad. Imaginate que vivimos en el campo hasta que tenía 15 años, y allí íbamos todos los días a la iglesia. Los jueves a la noche había reunión con el pastor en la casa de alguien, y los domingos los pasábamos todo el día en el templo.
¿El hecho de haber tenido semejante formación religiosa supuso algún conflicto a la hora de cantar blues?
No, incluso lo charlé con mi madre, ya que ella es muy religiosa. Lo que creo es que el blues y el spiritual tienen mucho en común. Si uno los siente en el corazón, entonces tanto uno como el otro pueden servir para el mismo propósito.
¿Cómo conociste el blues?
Por medio de un tipo llamado Mutt Piggee, que era amigo de mis padres y que en las noches de verano se iba bajo el alero a tomar algo, a cantar y a tocar la guitarra acústica. Recuerdo que yo tenía ocho años y lo escuchaba cantar Blind Lemon Jefferson y Big Boy Crudup. En ese entonces no había música negra en las radios de Rosemark, Tennessee, de manera que crecí con el country y el western.
¿Escuchaste cantar a la gente que trabajaba en el campo?
Sí, yo mismo lo hacía. De esa manera pasa el tiempo, y uno se olvida de que está haciendo algo que no le gusta. A mí, por ejemplo, no me gustaba recoger algodón, hacía demasiado calor en el campo. Así que solía cantar en el patio del almacén en Rosemark, los viernes y los sábados. Y mi madre me decía: "No voy a dejar que sigas ahí, nos vamos a Memphis." Y de esa forma tuve una oportunidad.
Antes del boom del blues en los años 60, ya eras una estrella del denominado circuito "chitlin".
Sí, un circuito sólo para negros. El racismo estaba presente, era claro. En realidad, desde el comienzo fue así. Se hizo creer a la gente que los blues eran sólo para los negros, sin darse cuenta de todo el blues que había en una canción country & western.
¿Cómo podrías describir tu sonido?
En Inglaterra le pusieron "una garganta de amor", y la verdad es que me gusta. La idea me la dio el reverendo C.L. Franklin, el padre de Aretha. Yo hacía todo el tiempo un sermón suyo llamado "El Aguila se agita en su jaula", que hablaba de cómo construían jaulas cada vez más grandes a medida que el águila crecía, pero que una vez que sus alas tocaban las rejas, tenían que dejarla libre. En ese momento era cuando el reverendo Franklin hacía el squall, como una especie de ráfaga. Yo tuve que trabajar mucho tiempo con eso hasta llegar a la perfección.




