
1 minuto de lectura'
Britney Spears es la vanguardista subrepticia del pop. Durante años, la crítica la ha ninguneado, considerándola un misterio con voz de nena. Pero desde que irrumpió en escena, precedida por los power chords en teclado de "…Baby One More Time", su música ha llevado el bubblegum hacia territorios más extraños y confusos. Puede que Femme Fatale sea el mejor disco de Britney; ciertamente, es su trabajo más extraño. Conceptualmente es muy simple: un disco para fiestas, lleno de sexo y tristeza. Max Martin y Dr. Luke, los dos mayores fabricantes de hits del mundo, son responsables de siete de las doce canciones: grandes melodías y aun mayores ritmos de eurodisco. Pero los otros productores se vuelven locos y le hacen hacer a Britney todo lo concebible. "How I Roll", producida por Bloodshy, es un techno borboteante y extrañamente hermoso. En "Big Fat Bass", Will.i.am transforma a Britney en un cyborg obsesionado con los graves. ("El bajo está creciendo", se regocija ella.) En casi todos los temas, la voz de Britney es procesada de alguna manera. Quizás esto se deba a que no tiene una gran voz; seguramente sea porque, más que ninguna otra diva del pop, ella está dispuesta a todo. ¿Femme fatale? Hmm, no sé. Pero reconozcámoselo: es una aventurera.
Por Jody Rosen
1
2La inesperada respuesta de Guillermo Francella, tras los rumores de romance con Elba Marcovecchio
- 3
“La causa está frenada”: fue un famoso cantante, vivió un gran amor, pero tuvo un trágico final y hoy sus hijos piden Justicia
- 4
En la calle: a pesar de la generosidad de sus fans para pagar sus deudas, Mickey Rourke fue desalojado de su casa


