
Buena intención, resultado pobre
"Hamlet", de Shakespeare . Por el ART (Actors Repertory Theatre): James Murray, Soledad Galarce, Fernando Margenet y otros. Diseño de escena: Mariana Tirante. Vestuario: Mabel Falcone. Diseño lumínico: Martín Rebello. Música: Javier Giménez Zapiola. Adaptación y dirección: Pico Giménez Zapiola. En inglés, con títulos en español, en el British Art Center, Suipacha 1333; hasta el 28 de septiembre, jueves, viernes y sábados a las 20.30.
Nuestra opinión: regular
Tan sólo una intención didáctica justificaría esta incursión del grupo Actors Repertory Theatre (ART) en uno de los textos capitales de la dramaturgia mundial. La empresa tiene, sí, un costado casi heroico: no es de poca monta atreverse con "Hamlet"; ni desdeñable el deseo de reducir el texto a sus nudos básicos, quizá para mayor comprensión de espectadores jóvenes. Pero la crítica debe evaluar el resultado y no las intenciones.
Y bien, el resultado es bastante pobre. La adaptación de Giménez Zapiola no carece de eficacia: su dirección merece, en cambio, objeciones. La escenografía asume con dignidad las estrecheces materiales y hay una sobria, expresiva utilización de sendos espejos a cada lado del proscenio. Menos feliz es el uso de un trasto encargado de sugerir los cambios en el interior del castillo; pero la luz crea atmósferas convincentes, sobre todo al comienzo, en los caminos de ronda, y en la tétrica escena del entierro de Ofelia.
El mayor problema, como cabía esperar, está en el elenco. Es curioso, pero la mayoría de las actuaciones desmienten, enfáticamente, los consejos de sobriedad y contención que Hamlet da a los actores trashumantes a quienes confía la revelación del crimen. Esa "telaraña donde atraparé al rey", encarada aquí en tono farsesco, es lo mejor de esta versión.
Una mayor restricción gestual habría revelado menos la inexperiencia de casi todos los intérpretes. ònicamente Ofelia (Soledad Galarce) y Laertes (Fernando Margenet) tienen momentos felices, sobre todo la actriz, de veras sorprendente en la escena de la locura. Y hay un primer sepulturero muy gracioso. Mejor que el resto sea silencio.







