"Campeones" ganó por KO
Tres millones y medio de personas vieron la pelea entre Guevara y Garmendia
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Al estilo del mexicano Julio César Chávez, Guido Guevara (Osvaldo Laport) subió al ring de "Campeones" para enfrentar a su archiadversario Garmendia (Fabián Mazzei). La expectativa por la pelea, generada a través de una gran campaña publicitaria en TV y medios gráficos, según Mercados & Tendencias, acumuló 38,4 puntos de rating, contra los 23,2 ganados por Telefé con el partido River-Palmeiras. Para Ibope, "Campeones" se impuso con 32,9 puntos, sobre los 26,8 del partido de Telefé.
Los 35,6 puntos promedio de ambas medidoras suponen que 3.560.000 personas (un punto de rating equivale a cien mil espectadores) siguieron la pelea Guevara-Garmendia como si tratara de Carlos Monzón-José "Mantequilla"Nápoles. Para M&T, los 38,4 puntos de "Campeones" convirtieron a ese capítulo en el nuevo hit del año, destronando a Telefé, que con 37,4 puntos tenía la corona del partido entre Venezuela y Argentina, transmitido el 3 de febrero último.
Dentro y fuera del ring
Cerca de las 23 de anteayer, el espectador sabía que faltaba poco para que terminara el capítulo. Al menos, a diferencia del martes, los boxeadores se suben al ring. Mientras los dos pesos medianos se aprestaban al combate, "Campeones" se detuvo también a contar las historias de Valentín (Mariano Martínez) y Capilla (Héctor Anglada), maltrechos luego de una pelea piadosa. Valentín se dejó ganar para no lastimar a su amigo Capilla. Un gesto que lo enaltece como persona, pero que lo convierte en un fracaso de boxeador.
Anteayer "Campeones" mostró las dos puntas de la carrera de un pugilista. El comienzo, con ilusiones y buenas intenciones. El final, con desesperación y resentimiento. En ese clima se volvió a la pelea de fondo, Guevara-Garmendia, un viejo boxeador que busca revancha contra el flamante campeón.
Pero, además, Guevara es un buen tipo y Garmendia, un malhumorado. Guevara despierta la simpatía fácil que inspiran los derrotados y Garmendia -con toda su energía para abrirse camino en la vida-, solamente recelo. El guión de Diana Segovia y Gustavo Barrios no esquiva poner de manifiesto que la mayoría de los personajes de la tira -sobre todo Clarita (Soledad Silveyra)- engruesan la hinchada de Guevara. Del otro lado de la pantalla, las proporciones parecen ser las mismas. Sobre todo porque una intensiva campaña promocional supo sacar la pelea del cuadrilátero de la ficción para llevarla a un plano de acontecimiento público.
Carlos Domínguez, responsable del área de Comunicación e Imagen de Canal 13, fue el encargado de idear y realizar la campaña publicitaria de la pelea. "Se utilizó una estrategia de comunicación que resultara tan verdadera como es para el público la historia de Guevara y Garmendia", explica Domínguez. En este sentido, como si se tratara de una pelea real, la campaña publicitaria también contó con la opinión -publicada como columna de un diario deportivo- de Sergio Víctor Palma, el boxeador que actualmente oficia de entrenador de los actores de "Campeones".
Si bien, de acuerdo con los resultados medidos en puntos de rating, los desafíos pugilísticos de la telenovela son efectivos para calentar la pantalla, en Canal 13 no creen que la misma campaña pueda ser repetida a lo largo del año. "No acostumbramos a repetir modelos. Cada comunicación está hecha a medida del producto. Sí vamos a repetir el hecho de generar, mediante campañas especiales, nuevos y verdaderos eventos", asegura Domínguez. Tal vez porque tomó la forma de acontecimiento, más de tres millones y medio de personas se dispusieron a ver la pelea, con relato de Osvaldo Príncipi, un icono del periodista especializado en boxeo.
Entre las sogas
Guevara sube al cuadrilátero. Luce unos cortos de leopardo y no puede evitar un comportamiento de payaso. Es fácil temer que el exceso de confianza atente contra su integridad. Luego, su experiencia se impone y un zurdazo descoloca a Garmendia, que -como muchos boxeadores de la vida real-, en vez de cerrar la guardia y aguantar que pase el efecto del golpe, lanza dos trompadas al aire y abre su guardia. Así, Guevara le tira un gancho en pleno rostro y lo remata con un segundo golpe. Garmendia cae. La cámara se queda con Guevara, parado, brazos en alto y una gran sonrisa.
El enfrentamiento siguió ayer. El final ya todos lo conocen: ganó Garmendia. Un resultado que desilusiona pero que responde a una ineludible lógica. A pesar del sabor amargo de la derrota del favorito Guevara, ha quedado para los espectadores el placer del relato de una pelea digna de "Campeones".
Fantasmas
La grabación de la pelea Guevara-Garmendia se extendió durante tres días. Pol-ka había elegido como locación una disco llamada Retro, en Rivadavia y Pergamino, del barrio de Flores. Algunos recordarán el lugar: era el teatro Fénix, un escenario sobre el que tocaron grandes del rock nacional: Memphis la Blusera, Pappo´s Blues, Vox Dei y Manal.





