
Antes de que se presenten en nuestro país en formato DJ, RS habló con Jonaz Gonzalez.
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Un teléfono en Monterrey, el otro en Buenos Aires, y la buena predisposición de Jonaz Gonzalez, una de las mitades (junto con Alejandro Rosso) de Plastilina Mosh. Los mexicanos se presentarán, en formato DJs, el 2 de julio en Rosario, el 3 en Niceto y el 4 en Peteco’s de Temperley. Con ustedes, Plastilina Mosh.
¿Cómo describís este formato DJ del grupo?
Es la excusa perfecta para ir a la Argentina, ya que no podemos contar con toda la banda. Solemos montar loops sobre canciones que nos gustan de Beastie Boys, Beck y cosas similares, y Rosso y yo nos ponemos a improisar encima, él al piano y yo al bajo. Tratamos de que haya un lindo ambiente, un buen mood: a mí es algo que me gusta mucho hacer, pero que no había sido muy explotado por el hecho de que no posee un costado decididamente comercial.
¿Y cómo fue el proceso de la selección de los invitados de All You Need Is Mosh, su último disco?
El asunto es invitar a amigos que admiramos, como Ximena (Sariñana) o Adrián (Dárgelos). Y, a la vez, que esos amigos pudieran potenciar la belleza de las canciones. Gente que tuviera calidad para hacer su trabajo y que, a la vez, estuviera disponible para trabajar con nosotros.
Al componer, ¿van haciéndolo entre disco y disco o agotan todos los recursos para sentarse a escribir desde la nada?
Funciona de las dos maneras, no hay una fórmula única. Muchas veces solemos trabajar por separado en nuestras computadoras y al juntarnos para definir el material hay cosas que quedan en los discos y cosas que no. Hay cosas que yo le paso a Rosso o él me pasa a mí, y la decisión se toma en conjunto. Tenemos una forma de trabajar muy relajada. Y, generalmente, la letra se coloca cuando la música ya esta 100% terminada. Yo me encargo de la parte más "técnica" de las letras, todo sumado al feedback que me da Rosso.
Existe el imaginario de que vos sos el músico que escucha punk, rock y electrónica; y Rosso el que le va el jazz y la música clásica. ¿Se da alguna vez al revés?
Cada vez los caminos en ese aspecto se cruzan más, sin olvidarnos de nuestros gustos de raíz. Por la influencia de Rosso, algunas veces me he volcado al acid jazz o a cierto jazz de los años 50, y él descubrió grupos punk y de rock, que le gustan más por la actitud que por lo musical. En este momento, yo estoy a full con un grupo de aquí que se llama Bagre, cuyo nombre es tan espantoso que se te queda pegado (risas) y que hacen una canción electrónica pop tipo Happy Mondays y New Order. Y, por otro lado, descubrí a Fela Kuti, y no puedo parar de escucharlo: es adictivo.
¿Tienen planes de volver a la Argentina antes de fin de año con el formato de la banda?
¡Por supuesto! Nos morimos por hacer muchos shows en Argentina, y particularmente en Buenos Aires. Nuestros mejores recitales allí han sido en Córdoba, Rosario y Mendoza, medio que nos sentimos en deuda con la "gran ciudad". Ese es un mercado en donde el público tiene mucha cultura rock, y es como el padre postizo o el tío del rock mexicano: es como una meca extraña y lejana, pero que nos encanta. Otra cosa que nos ocurre con Buenos Aires que tienen mucha oferta de rock, tal como ocurre en el DF. Es gente muy culta y exigente, y muchas veces te quedas con ganas de un show perfecto en esa clase de ciudades: queremos dar esa clase de concierto en su Capital.
Mirá el video de "Millionaire" por Plastilina Mosh





