Cannes: Ricardo Darín y Penélope Cruz aportaron el toque iberoamericano en la apertura del festival
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CANNES.– La apertura de la 71ª edición del Festival de Cannes, ayer, tuvo de todo: desde inéditas medidas de seguridad antiterroristas hasta prohibición de selfies en la alfombra roja (que las propias estrellas infringieron), pasando por combativos discursos en favor de los derechos de la mujeres, el glamour de muchas figuras locales y extranjeras, el aporte cinéfilo del gran Martin Scorsese (encargado de abrir oficialmente el evento sobre el escenario de la inmensa Sala Lumière junto a la presidenta del jurado, Cate Blanchett ) y, claro, una muy esperada película inaugural: Todos lo saben, extraña conjunción artística entre uno de los autores más celebrados del mundo (el iraní Asghar Farhadi, doble ganador del Oscar), la pareja más popular del cine español ( Penélope Cruz y Javier Bardem ) y el actor argentino de mayor proyección internacional: Ricardo Darín .

Francia vive aún en estado de paranoia tras los diversos ataques terroristas (no solo en París sino muy cerca de aquí, en la ciudad de Niza) y los controles fueron tan exhaustivos que los propios autos de lujo que llevaban a las estrellas rumbo a la red carpet eran revisados una y otra vez antes de ingresar a las cercanías del Palais des Festivals, el complejo donde se desarrolla la muestra más importante del planeta. Frente a miles de curiosos, cientos de fotógrafos y decenas de policías y agentes de seguridad privada desfilaron las celebridades, incluido otro argentino de brillante presente como Nahuel Pérez Biscayart, convocado para integrar el jurado de la sección paralela Semana de la Crítica. Mientras Blanchett y Julianne Moore destacaban "la ola imparable" del movimiento de mujeres en pos de mayor igualdad en la industria del cine; otros, como el caso de Benicio Del Toro, se sacaban las ahora "despreciadas" selfies con los fans.

Para los cinéfilos más puros –esos que se irritan ante tantos flashes y la exaltación del gossip– la apertura deparó también unos cuantos momentos emotivos: desde un largo homenaje a Jean-Luc Godard (cuyo clásico Pierrot el loco inspiró al afiche de esta edición y que en pocas horas más estrenará en Competencia Oficial su más reciente largometraje, Le livre d'image) con la presencia de la mítica Anna Karina en la sala, hasta la apuntada presencia de Scorsese, quien no solo cerró la ceremonia de apertura, sino que también dará una charla pública y presentará clásicos restaurados. Finalmente, para los más politizados, hubo múltiples referencias al Mayo del 68, movimiento revolucionario que estuvo ligado fuertemente a los cineastas de la nouvelle vague y al propio Festival de Cannes hace exactamente 50 años.

En su segundo año consecutivo en Cannes (en 2017 estuvo como protagonista de La Cordillera, de Santiago Mitre), Ricardo Darín tuvo esta vez un lugar un poco más secundario, pero dentro del evento con mayor repercusión de todo el festival, la gala de apertura, que se transmite en vivo para toda Francia y varios otros países. Mientras los productores y el resto de los intérpretes españoles de Todos lo saben (Bárbara Lennie, Inma Cuesta, Eduard Fernández) caminaban en una segunda fila, Darín formó parte con Cruz, Bardem y Farhadi del cuarteto que encabezó la marcha por la alfombra roja.

En la ficción de la película ocurre algo similar: durante la primera mitad de la película al personaje de Darín se lo escucha en comunicaciones telefónicas o todos hablan de él, pero recién en la segunda hora aparece en escena. No se trata, de todas formas, de una actuación menor: su presencia será decisiva en las múltiples sorpresas y en los giros que tiene reservado este thriller psicológico de estructura coral sobre dinámicas comunitarias en un típico pueblo chico con infierno grande, secretos y mentiras familiares, y las imprevisibles consecuencias que desata el secuestro de una adolescente.

Tras apostar casi siempre para la apertura por películas más accesibles presentadas fuera de competencia (El Código Da Vinci, Up: Una aventura de altura, Moonrise Kingdom: Una reina bajo la luna, El gran Gatsby, Café Society), este año los organizadores optaron por una película exigente y compleja que, además, participa en la lucha por la Palma de Oro.

El director de elogiados títulos como About Elly, La separación, El pasado y El viajante escribió el intrincado guión (un ensayo moral con ecos del cine de Claude Chabrol y una estructura ligada a la literatura de Agatha Christie en la que todos parecen tener motivos suficientes como para ser responsables de cometer las peores maldades) que luego fue traducido al castellano. En este sentido, Farhadi –que no habla ni una palabra de español– logró impecables actuaciones de todo el elenco, un auténtico dream team del cine iberoamericano.

Todos lo saben –que en la Argentina se estrenará el próximo 6 de septiembre y que tiene a Netflix tratando por estas horas de comprar sus derechos– generó una atención muy especial para una apertura de Cannes a partir de un hecho inédito: mientras el equipo, los jurados y los invitados especiales la veían en la Sala Lumière, la prensa la apreció en simultáneo en el otro gran cine del Palacio: el auditorio Debussy. Un auténtico estreno mundial con el sello de un festival amado u odiado, pero que nunca deja indiferente a nadie.
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