De Godard a autores contemporáneos consagrados, un repaso por lo más destacado de la programación que celebra a la producción francesa
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Este año, la cartelera de festivales porteños de envergadura es inaugurada por una nueva edición del Festival de Cine Francés. Con la Semana de Cine Italiano mudada al segundo semestre del año y con la 27º edición del Bafici que comenzará el jueves 16, la grilla dedicada a la producción francesa se adelanta para intentar romper cierta monotonía de la cartelera y sumar un desafío mayor: renovar el amor del público por el cine visto en el cine cuando – de acuerdo con las cifras del sitio especializado Ultracine- marzo tuvo la tercera marca más baja en taquilla desde 1997. En este caso, la convivencia de excepción será del cine francés consigo mismo, dado el excelente ciclo que repasa títulos magistrales del gran Claude Chabrol y que se desarrolla en paralelo hasta el domingo 12 en la Sala Lugones (Av. Corrientes 1530).
Pero la programación que presentará en su cuarta edición el Festival de Cine Francés en el Cinepolis Recoleta (Vicente López 2050), también tiene dos clásicos al amparo de la Nouvelle Vague con la firma de Jean-Luc Godard (una es Alphaville con sus guiños borgeanos), y además la presencia de varios directores con la estatura de clásicos contemporáneos, porque nombres como los de Arnaud Desplechin, Michel Gondry, Dominik Moll y Guillaume Nicloux forman parte de ese conjunto desde el cual pueden reconocerse las coordenadas de la actual producción francesa.
“Esta programación porque es bastante balanceada, no todos los años logramos este equilibrio con distintas propuestas del cine francés”, confirma Antoine Sebire, agregado audiovisual francés quien, junto al director del Institut Francais de Argentine Fréderic Depetris, dialogaron con LA NACION. Sebire agrega que el film de Dominik Moll Caso 137 tiene correspondencias con otro título de la programación como es El Gran Arco, el film de Stéphane Demoustier: “Ambas hablan finalmente de las instituciones. El Gran Arco refiere al arquitecto danés Otto von Spreckelsen, que nadie conoce y que en toda su vida hizo su casa y cuatro iglesias, y que gana el concurso internacional para crear el Arco de la Defense en un lugar muy emblemático de París; la película muestra la lucha entre el juego político y la libertad artística en la época de Mitterand. Y Caso 137 es una investigación a la Inspection Générale de la Policie Nationale, en el momento de los Chalecos Amarillos, con una crisis social muy dura y con protestas muy violentas pero desorganizadas, donde mucha gente que salió lesionada”. Por su parte, Depetris sostiene que luego de la Francofonía y antes de La noche de las ideas, “la Semana de Cine Francés reafirma el diálogo permanente que Francia establece con la cultura”, parte fundamental del horizonte de la delegación que comanda el embajador Romain Nadal.
Dos películas de directores belgas, como los enormes hermanos Dardenne y la joven realizadora Laura Wandel como exponente de una generación que no oculta la influencia de esos notables hermanos, dan cuenta además de la vitalidad del sistema de coproducción francés. Dentro de esas coproducciones entre Francia y Bélgica también se destaca Los colores del tiempo, del reconocido realizador francés Cédric Klapisch, que permitirá al público argentino conversar con su guionista, el escritor franco-argentino Santiago Amigorena, que viene a Buenos Aires a acompañar la presentación de este film del también celebrado director de Las muñecas rusas y Piso compartido.
5 películas para agendar
-Los colores del tiempo, de Cédric Klapisch
Cuatro primos distanciados se reúnen ante la herencia inesperada de una casa que cuenta con muchos herederos y donde deben hacer el inventario de todo lo que contiene esa propiedad, intacta desde los años ’40, en Normandía. Al recorrer la casa, descubren la vida de Adele Vermillard, que vivió allí en 1895 y que luego se marchó a París en el auge de las vanguardias artísticas.
Los colores del tiempo es una película coral con un notable elenco que encabeza Suzanne Lindon, y que es un magnético viaje a París entre pasado y presente. Estreno mundial en la última edición del Festival de Cannes y película de apertura de esta edición del Festival de Cine Francés, cuenta con un guion coescrito por su director junto a Santiago Amigorena, que estará en Buenos Aires acompañando su presentación.
Jueves 9 a las 19 y domingo 12 a las 16.30
-Madres jóvenes, de Jean-Pierre y Luc Dardenne
Retornando al vértice del cine social que los hizo célebres, los notables realizadores de títulos fundamentales como La Promesa, Rosetta o El Hijo, retratan aquí a Jessica, Perla, Julie, Ariane y Naima, madres adolescentes que viven en un centro de refugio y deben afrontar las decisiones sobre la crianza cuando ellas mismas no han llegado aún a la adultez.
Con su inteligencia y maestría características, Madres jóvenes representa una nueva mirada a las clases postergadas de Europa que son parte del corpus narrativo de los cineastas belgas y una vuelta a los orígenes, donde la denuncia se mezcla con la sensibilidad. Integró la Selección Oficial de la última edición del Festival de Cannes donde se alzó con el premio al mejor guion.
Sábado 11 a las 16.30 y lunes 13 a las 19.
El desprecio, de Jean-Luc Godard
El productor Jeremy Prokosch encarga a Fritz Lang la adaptación al cine de La Odisea, pero al no quedar contento, solicita a Paul Javal reelaborar el guion. En paralelo, Paul debe intentar mantener el vínculo con Camille, cuando su matrimonio se desmorona, en buena medida por una serie de malentendidos que llevan a la encantadora Camille a pensar que su marido no la protege lo suficiente del insidioso productor a quien acompaña su secretaria.
Con esta película, basada en la novela homónima de Alberto Moravia, Godard enmarca a una Brigitte Bardot en la cumbre de su esplendor, como la esposa desdichada, a Jack Palance como el productor, a Michel Piccoli como el marido-guionista de Bardot, a Giorgia Moll como la secretaria y a un encantador Fritz Lang haciendo de sí mismo.
Sábado 11 a las 14.20 y miércoles 15 a las 16.30
La divina Sarah Bernhardt, de Guillaume Nicloux
Fue la diosa de la Belle Epoque y una de las actrices más importantes de fines del siglo XIX y comienzos del XX. Además fue la actriz a la cual el cine recurrió para dejar de ser un espectáculo de feria y constituirse como el “Séptimo Arte”. Sandrine Kimberlain da vida a la renombrada musa del espectáculo francés en un biopic distinto y centrado en dos pérdidas, la de una pierna por la gangrena y la de su gran amor Laurent Laffite.
El realizador Guillaume Nicloux resume las luces y las sombras de una Sarah Bernhardt que, en muchos sentidos, fue una adelantada a su época y se permite un retrato de época y de vida preservando el valor fundamental del mito pero mostrando cómo fue que se convirtió en la primera “estrella” de fama mundial.
Viernes 10 a las 16.30 y domingo 12 a las 22.
Dos pianos, de Arnaud Desplechin
Drama romántico con toques de comedia en el cual un virtuoso pianista francés oriundo de Lyon vuelve a esta ciudad luego de años radicado en Asia. Allí lo espera su mentora al piano, que lo convence para una serie de presentaciones en el auditorio de la ciudad. En un parque, el pianista se encuentra con un niño que lo lleva hasta Claude, una mujer que amó locamente en el pasado. ¿Pero el pasado es pasado? ¿O en realidad la vida es como dos pianos sonando en paralelo?
El también director de Reyes y reina y Tres recuerdos de mi juventud enmarca a Francois Civit como el atribulado pianista, a Nadia Tereszkiewicz como su lejano amor y a una siempre impar Charlotte Rampling como la maestra de piano. La película tuvo su premiere en el Festival Internacional de Cine de Toronto e integró la Selección Oficial de San Sebastián.
Sábado 11 a las 19.30 y lunes 13 a las 21.40
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