
Con suspenso bien dosificado
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"Misteriosa obsesión" ("The Forgotten", EE.UU./2004). Dirección: Joseph Ruben. Con Julianne Moore, Dominic West, Gary Sinise, Alfre Woodard y otros. Guión: Gerald DiPego. Fotografía: Anastas Michos. Música: James Horner. Presentada por Columbia Pictures. Hablada en inglés. Duración: 90 minutos. Calificación: sólo apta para mayores de 13 años.
El matrimonio de Telly y Jim no está transitando por su mejor momento. Ambos perdieron a su hijo de ocho años en un accidente aéreo, y la mujer es permanentemente sacudida por recuerdos y premoniciones que la acorran, entre dudas y sospechas, hacia la certeza de que el muchacho sigue aún con vida. Cuando el psiquiatra de Telly cree descubrir que su paciente sufre severos delirios y, lo que es peor, que su hijo nunca existió, ella comenzará a tratar de hallar evidencias para asegurarse de que su hijo estuvo siempre en su hogar y desapareció en el preciso momento en que arribaba al avión que lo debía llevar a un paseo campestre.
La desesperación de la mujer se multiplica a cada instante y, casi al borde de la locura, se relaciona con Ash, el padre de otra de las víctimas de la tragedia aérea. Juntos se embarcarán en una investigación para probar la existencia de sus vástagos y desentrañar ese intrincado ovillo que se acerca cada vez más a la aparición de temibles extraterrestres dispuestos a viajar al más allá con seres humanos como ansiado botín. A estas alturas, el film ya se instaló en el suspenso psicológico y va recreando sutilmente los sentimientos primarios de la protagonista, siempre alerta para no rendirse en su denodado trabajo de encontrar a su hijo, de quien ya nadie se acuerda.
El director Joseph Ruben, un correcto artesano de esa temática que examina las oscuras y fracturadas relaciones familiares -su mejor ejemplo es "Durmiendo con el enemigo"- apoya con impecable suspenso y meritorios rubros técnicos un sagaz guión que no necesitó de delirantes efectos visuales para recrear un relato que, lentamente, subyuga por su tensión dramática y por su misterio encerrado en un casi fantasmal personaje dispuesto a tomar las vidas humanas y hacerlas desaparecer de la Tierra. Claro que la historia no deja de lado las convenciones de este género ni aparta de su camino algunas preguntas que quedan sin respuesta, pero estas deficiencias son, en definitiva, parte integrante de la personalidad de Telly -un muy buen trabajo de Julianne Moore-, y de este escarpado camino que debe transitar la mujer en la búsqueda de la verdad.
Entretenimiento válido
"Misteriosa obsesión" logra así despegarse de ese reiterativo tipo de relatos con extraterrestres, locuras, manías y persecuciones, para lograr un válido entretenimiento que logra su ecuación final entre un suspenso bien dosificado y una cámara incansable sostenida por un impecable montaje. Dominic West, Gary Sinise, Alfre Woodard y Linus Roache se esmeraron al máximo para hacer creíbles a sus torturados y torturadores personajes inmersos en un micromundo, con Nueva York como fondo, en el que todo lo increíble puede transformarse en cotidiano dramatismo.






