
Desde hoy, cine italiano realizado por mujeres
El ciclo incluye films de Lina Wertmüller y Francesca Archibugi
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Cada vez que en la literatura o en el cine los autores son "ellas", se plantea la misma disquisición, el mismo interrogante, la polémica de siempre: ¿hay un discurso "femenino" que se diferencie con marcas significativas respecto del que formulan los artífices hombres?
No es, por cierto, el espacio adecuado para plantear la discusión, pero sí para anticipar que, tal vez, un inminente aluvión de películas italianas recientes replanteará la espinosa cuestión. Se avecina, en efecto, un programa de novedades gestado en el Instituto Italiano de Cultura, institución que ha reasumido el antiguo rango de "agregaduría cultural", ahora bajo la enérgica conducción de Fiorella Arrobio Piras. En consonancia con el rostro de mujer que ostenta la nueva gestión cultural peninsular, el programa en cuestión lleva el rótulo de "La mirada femenina en el cine italiano" ("Cinema italiano al femminile") y se desarrollará en dos etapas: una este mes y la otra en abril.
La de marzo tendrá lugar los miércoles, a partir de hoy, y permitirá apreciar tres películas, dos de ellas inéditas en el medio porteño y pertenecientes a realizadoras poco conocidas aun por el público local. En el salón de actos del instituto (Marcelo T. de Alvear 1119, 3er. piso) se proyectarán estos títulos en video y sin subtítulos en castellano, pero con una introducción que facilitará su comprensión: abrirá la serie un film de Francesca Archibugi, "Mignon é partita" ("Y Mignon finalmente se fue", exhibida fugazmente en Buenos Aires, en 1989, con el título "Mignon vino a quedarse"). Seguirá con una película de Lina Wertmüller no estrenada en la Argentina: "Ninfa plebea" ("Una ninfa plebeya"), y se cerrará la última semana del actual con "Camere da letto" ("Alcobas matrimoniales"), de Simona Izzo.
En abril se desplegará el ciclo más importante de esta programación de "Cinema italiano al femminile" con cinco preestrenos de otras tantas realizadoras actuales hasta ahora nunca convocadas a las pantallas argentinas, a pesar de que algunas ya han conocido tanto la polémica como el éxito en festivales internacionales y en múltiples ciudades europeas. Este ciclo ha sido organizado juntamente con la Fundación Cinemateca Argentina y se cumplirá, con subtítulos en castellano y proyecciones en 35 milímetros, en la Sala Lugones del Teatro San Martín, entre el sábado 13 y el miércoles 17 de abril.
Los títulos y sus autoras son, en orden de exhibición: "Sud Side Story" (2000), de Roberta Torre, realizadora nacida en Milán en 1962, que tituló su film con una obvia referencia a "West Side Story", la que a su vez -como ésta- recreaba el drama de Romeo y Julieta fuera del ámbito de Verona. "Mi sei entrata nel cuore come un colpo di coltello" ("Has entrado a mi corazón como la estocada de un cuchillo", 1999), de Cecilia Calvi, una romana nacida en 1950 que viajará a Buenos Aires para acompañar la exhibición de su film, en representación de sus colegas realizadoras. "Rose e pistole" ("Rosas y pistolas", 1999), opera prima de la joven realizadora Carla Apuzzo, una comedia negra filmada en Nápoles. "Liberati i pesci" ("Liberen a los peces", 2000) es el título más reciente de Cristina Comencini (Roma, 1956), la hija mayor del célebre Luigi Comencini, que narra una cuestión de poder mafioso en la ciudad de Lecce. Y, finalmente, se verá "Domenica" (nombre que identifica a la niña protagonista del film, 2001), de Wilma Labate (Roma, 1949), que ambienta la acción en barrios marginales de Nápoles.
Las tres primeras
En lo inmediato, el desfile de las mujeres cineastas se iniciará -como se dijo- en el Instituto Italiano de Cultura. Allí se conocerá la opera prima de Francesca Archibugi, "Mignon é partita", de 1988. Archibugi (Roma, 1960), que ya lleva realizados siete largometrajes, es uno de los cineastas (computados hombres y mujeres) más interesantes y coherentes que ha dado Italia en los últimos veinte años. Se ubica en la generación inmediatamente posterior a Nanni Moretti (su debut, en 1988, coincide con el estreno de "La messa é finita" -en la Argentina, "Basta de sermones"-, el film que marcó la madurez intelectual y artística de Moretti). "Mignon é partita" narra una historia simple, por momentos amable y a veces dolorosa, de la iniciación de unos adolescentes romanos que reciben, en su casa, la visita de una bellísima prima francesa, Mignon, cuya presencia perturba las fantasías de los chicos, en medio de los conflictos de crisis e infidelidad de los mayores. Lo protagonizan Stefania Sandrelli, Jean-Pierre Duriez y Céline Beauvallet. En su producción (donde también se destacan títulos como "La gran sandía" -su film más premiado-, "Con los ojos cerrados" y "El árbol de las peras") la marca de género en su discurso no deja lugar a dudas sobre la existencia de una "mirada femenina".
Lo mismo ocurre -algo verificado a lo largo de una copiosa producción- con las propuestas de Lina Wertmüller (Roma, 1928), cineasta que se inició como asistente de Federico Fellini en "Ocho y medio" y que, a partir de "I basilischi" (1963), desplegó una filmografía de veinte títulos -varios de ellos popularísimos, como "Mimí metalúrgico herido en el honor" o "Pasqualino Settebellezze"- hasta "Ferdinando e Carolina" (1999). "Una ninfa plebeya", el film de fuertes tintas que se verá en este ciclo sin subtitulado, data de 1996 y narra, a través de la figura de una muchacha, un episodio del final de la Segunda Guerra en la zona de Campania, cerca de Salerno; allí la joven Miluzza sufre vejaciones hasta que el destino le permite resarcirse ayudando a un soldado herido que intenta regresar a su hogar. La protagonista es la debutante Lucia Cara, acompañada -otra vez- por Stefania Sandrelli.
"Camere da letto" es, en este muestrario, la pieza más afín a uno de los códigos más frecuentados en el cine italiano de las "décadas felices": el de la commedia. Pero los parámetros de su realizadora, Simona Izzo, son bien distintos (sobre todo por una actualización temática) de los de los maestros del género, Dino Risi, Steno o Mario Monicelli. Alternativamente, se asiste a los conflictos de cuatro parejas, muy disímiles entre sí, pero que de distintas maneras se rozan en el espacio narrativo. La realizadora (que visitó la Argentina hace poco más de un año acompañando a su esposo, el realizador Ricky Tognazzi) contó con un elenco de excepción, encabezado por Diego Abatantuono (uno de los actores más populares en Italia), en pareja con la impactante Maria Grazia Cuccinotta (la de "Il postino"). El notable Giobbe Covatta -un napolitano que recuerda a Pavarotti joven- tiene sus momentos de desesperación con la bellísima Giuppy Izzo; la realizadora, Simona Izzo, actúa junto a su esposo en la vida real, el hijo del inolvidable Ugo Tognazzi, Ricky, heredero de una noble tradición histriónica.
Mujeres, cineastas, con mucho para decir en una cultura que descubre una mirada postergada de esa Italia que, hasta más allá de la mitad del siglo XX, de D´Annunzio a De Sica, de Moravia a Lando Buzzanca (las elecciones son arbitrariamente dispares), venía concediendo un protagonismo excluyente al discurso masculino.
Producción de los últimos quince años
Dos películas inéditas en la Argentina -y una estrenada fugazmente- que compendian parte de la producción de realizadoras mujeres del cine peninsular de los últimos quince años se verán en un anticipo del programa "La mirada femenina en el cine italiano".
Con una introducción del crítico Néstor Tirri (programador del ciclo), se verán estos títulos: el miércoles 13, "Mignon é partita" ("Y finalmente Mignon se fue", 1988), de Francesca Archibugi.
El programa continuará el miércoles 20, con "Ninfa plebea" ("Una ninfa plebeya", 1996), de Lina Wertmüller, y se cerrará el miércoles 27 con la comedia "Camere da letto" ("Alcobas matrimoniales", 1997), de Simona Izzo.
Todas las funciones (en video y sin subtítulos en castellano), con entrada libre, tendrán lugar en el auditorio del Instituto Italiano de Cultura, Marcelo T. de Alvear 1119, 3er. piso, a partir de las 19, en punto.






