
El inicio de los grandes directores
En Artecinema, once cortos destacados
1 minuto de lectura'
El cine argentino tiene ahora nombres que han dado la vuelta al mundo, y que alguna vez dieron sus primeros pasos. La revisión, que tiene lugar hasta el próximo miércoles en Artecinema (Salta 1620), rescata once cortometrajes realizados por egresados destacados de la Escuela nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica, dependiente del Incaa, en coincidencia con los 45 años de la apertura del centro educativo. Los trabajos rescatados son realmente valiosos y anticipan el talento de los cineastas que más tarde se consagrarían con largometrajes. Dos de ellos del recordado Fabián Bielinsky, El péndulo (1980) y La espera (1983), que adapta el cuento de Jorge Luis Borges acerca de una venganza, con Héctor Bidonde y Guillermo Battaglia. La selección también incluye el clásico Arden los juegos (1984), en el que Gustavo Mosquera (más tarde autor de Moebius ), saca partido de la cámara en mano con steadycam (el primero que llegó al país) para filmar un plano secuencia circular en un piso del edificio cilíndrico de 9 de Julio y Libertador (mejor conocido como "El Rulero"). También hay dos de una principiante Lucrecia Martel, el provocativo No te la llevarás , maldito (1989) y La otra (1989), una apuesta documental sobre un travesti, El fueye (1982), de Tristán Bauer, con Rodolfo Mederos, Borges 75 , de Beda Docampo Feijoo, Guacho Abel (1987), de Victor "Kino" González, El eco (1984), de Ana Poliak, la metáfora futurista IV Edén (1990), de Esteban Sapir (más tarde autor de Picado fino y La antena ), y el inquietante La última cena , de Daniel de la Vega (1995), inscripto en el género de terror.




