
El tango se hace ver
Documentales y películas de ficción vuelven a poner el ojo de la cámara sobre el fenómeno de la música ciudadana con un entusiasmo que atraviesa nuestras fronteras
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El cine vuelve a poner la lupa en el tango. Desde los años de oro del cine nacional, cuando el género musical y sus figuras ocupaban la pantalla grande, la temática tanguera había aparecido con cuentagotas en los últimos años, a partir de algunos films extranjeros como "La lección de tango", de Sally Porter, la película "Tango", de Carlos Saura, o la reciente "Assassination tango", de Robert Duvall. En materia local la trilogía de Pino Solanas "El exilio de Gardel", "Sur" y "La nube" ubicó al tango como banda de sonido de una nueva generación y logró recuperar una cultura perdida.
Recientemente, varias producciones tomaron la posta: "Por la vuelta", de Cristian Pauls, sobre la vida del bandoneonista Leopoldo Federico; "Bar El Chino", de Daniel Burak, ambientada en el mítico reducto de Pompeya; las debutantes "Yo no sé qué me han hecho tus ojos", sobre la vida mítica de la cancionista Ada Falcón; "Abrazos, tango en Buenos Aires", registro del último Festival Buenos Aires Tango, y "Tango, un giro extraño", sobre los nuevos intérpretes del género, que está en posproducción. En todos esos largometrajes el tango vuelve a ser objeto de culto, a través de la ficción o el documental, como reflejo de un imaginario colectivo que ya no existe, como registro de un fenómeno actual, como forma de retratar el espíritu y la pulsación de una ciudad, o como excusa para ambientar una historia de amor o reflejar a una Argentina en crisis.
Con un formato de documental no convencional, "Yo no sé qué me han hecho tus ojos", escrita y dirigida por Sergio Wolf y Lorena Muñoz, inventa su propio lenguaje reelaborando material de archivo, removiendo los restos de una ciudad que desapareció bajo playas de estacionamiento o McDonald´s, transformándose en una pesquisa detectivesca con una trama de suspenso, develando los trazos de una historia de amor prohibida, y obteniendo una pieza cinematográfica original y cautivante.
"En realidad, la película como la pensamos, habla de lo desaparecido, la idea de una cultura que borra sus huellas. Uno toma la historia de Ada Falcón, que es un poco una historia entre muchas otras posibles, sobre lo que significa la pérdida. Podríamos haber hecho lo mismo sobre los archivos cinematográficos, un documental sobre los tangos nunca ejecutados, o haber elegido a figuras como Maizani o Rosita Quiroga, que son variaciones sobre la misma situación, la punta de un iceberg sobre la problemática de un país", apunta Sergio Wolf, uno de los directores de este documental "noir", que se estrenará el 4 de diciembre, en el cine Cosmos y el complejo Tita Merello.
El largometraje de Wolf y Muñoz, producido por Cine Ojo, (cosechó excelentes críticas durante su preestreno en el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires) se apropia del lenguaje visual y estético del cine negro para reconstruir la historia mítica de una de las cancionistas más populares de la década del treinta, que en el mejor momento de su carrera, se retiró a un convento en Córdoba de forma inexplicable. "Cuando empezamos la película con Lorena fuimos tras la búsqueda del mito. Efectivamente encontrar al personaje es en un sentido un logro a medias, porque la que aparece no es Ada Falcón, sino los restos de lo que ella fue. Y en ese sentido una película sobre la memoria con un personaje que no recuerda nada, más allá de su enfermedad, es la corroboración de la película. En ese sentido Ada es como la metáfora de la Argentina, ese no recuerdo de ella, es la no memoria de un país", puntualiza el director.
Además del relato detectivesco que se va construyendo en la pantalla, planteado a través de la historia de amor prohibido entre Ada Falcón y el director Francisco Canaro, los realizadores tuvieron que rearmar la historia de la diva a partir de los fragmentos de películas de la época."Como todo documental, no didáctico, nosotros creemos que éste debe inventar su forma, a pesar de que se piensa que hay un formato previo y estándar de documental. Uno de los trucos o la estrategia que utilizamos para abordar la película fue acudir al relato de ficción y de suspenso, jugar con el género negro."
"Yo no sé qué me han hecho tus ojos" es también la metáfora sobre la pérdida de una identidad, que se fue transformando a la par de la ciudad. "Rastreamos un mundo irrecuperable, cuando la cultura popular estaba muy imbrincada con el mundo de la radio, el teatro, el cine, y donde no existe esa diferenciación entre cultura baja y alta. El medio que desestabiliza todo es la TV. Ahí se parten las aguas, entonces el tango aparece como pensado desde un lugar decorativo, y lo que la película se propone es buscar la esencia del género."
Fervor por el tango
"Abrazos, tango en Buenos Aires", que se estrena hoy (ver crítica aparte), es el primer largometraje de Daniel Rivas, que registra el V Festival Buenos Aires Tango, que tuvo lugar en esta ciudad en el mes de marzo de este año y convocó a más de 200 mil espectadores. El guión que le pertenece a Cecilia Guerty, Adrián D«Amore y Diego Radivoy sirve de excusa para entrelazar las actuaciones más fuertes del festival y registrar el fervor que provoca el baile en esta ciudad.
El documental musicalizado por Pepe Libertella presenta a los artistas consagrados del género como el Sexteto Mayor, Rubén Juárez, Raúl Lavié, Adriana Varela, María Graña, a través de actuaciones y testimonios, y hace foco en el presente de una nueva generación. "El festival era la excusa porque es el contenedor de un montón de gente que siente el tango de distintas maneras. Por un lado, los músicos, el público y la juventud interpretando tango", dice Daniel Rivas, que a los 52 años y con experiencia en el cine publicitario, realizó esta opera prima.
Si bien el cineasta conocía el ambiente tanguero de la milonga se sorprendió por la devoción de bailarines de todo el mundo. "Yo estaba en contacto con el fenómeno del tango, pero lo que más me sorprendió fue la gente joven que por ahí se venía desde Armenia para bailar. Y después al entrar en el mundo de los intérpretes vi la transición entre la vieja guardia y la nueva guardia. Yo sólo hice foco."
Para Daniel Rivas se logró el objetivo principal del documental. "No queríamos hacer un video clip, sino ver cómo se van armando esas historias, encontrarle un diálogo a la película. Así fue como un recital, un testimonio o una imagen nos va llevando a otro tema. Por eso de las 80 horas de filmación decidimos volcarnos a esos acontecimientos como cuando Luis Borda se tiene que volver a Alemania, o cuando el reconocido milonguero El Alemán confiesa que no les enseña todo a sus alumnos japoneses. Es atrapar ese instante infinito, que no te lo da ninguna técnica, sino que tiene que ver con transmitir un clima, atrapar un momento irrepetible."
"Un giro extraño"
Entre lo que se viene, se puede mencionar el documental, actualmente en proceso de posproducción, "Tango, un giro extraño", de Mercedes García Guevara. La cineasta trabajó con un adelanto de subsidio del Incaa, pero el crédito total aún no fue otorgado. Y como hasta 2004 el presupuesto del instituto del cine está cerrado, la directora busca apoyo económico para poder trasladar a 35 milímetros todas las imágenes registradas en varios formatos.
García Guevara comenzó su investigación en las milongas en 2000. "Busqué la escena real, no me interesaba lo for export -aclara-. Me shockeó la atmósfera y aprendí a bailar. Porque sabía que si no lo hacía habría algo que nunca llegaría a entender." Para darle forma a lo que quería contar en el documental eligió las voces de nuevos artistas. Con Martín Bauer, director musical de la película, comenzaron a buscar nombres y aparecieron el compositor Fernando Otero, el bailarín Juan Fossati, Brian Chambouleyron, Las Muñecas, Adrián Iaies, Pablo Mainetti, Buenos Aires Negro y el grupo La Chicana, que le dio título con uno de sus temas a este documental."Les pedí prestado el título porque la película realmente está llena de giros extraños. De todas las películas de tango que se hicieron ninguna enfocaba a la nueva generación. Me interesó esto ya que para mucha gente el tango es algo perimido.Sin embargo, está instalado."
Según García Guevara, su intención fue lograr un trabajo "lo menos documental posible: "Porque "documental" es una palabra letal-asegura-. La gente se imagina que es una película con material de archivo y una voz en off que explica y enseña. Esto no es la historia del tango. Muestra que el tango está latente en un montón de músicos".



