
Los sueños, la vida y la muerte
"Regresiones de un hombre muerto" ("The Jacket", EE.UU.-Alemania-Gran Bretaña/2005, color; hablada en inglés). Dirección: John Maybury. Con Adrien Brody, Keira Knightley, Kris Kristofferson, Jennifer Jason Leigh, Daniel Craig, Laura Marano, Kelly Lynch, Brad Renfro, Mackenzie Phillips, Jason Lewis. Guión: Massy Tajedin, sobre una historia de Tom Bleecker y Marc Rocco. Fotografía: Peter Deming. Música: Brian Eno. Edición: Emma Hickox. Presentada por Alfa. 103 minutos. Sólo apta para mayores de 16 años.
Nuestra opinión: buena
Una obra extraña, a mitad de camino entre el film de autor y el producto comercial; una atrevida mezcla de géneros -thriller psicológico, ciencia ficción, film de misterio o de horror, fantasía romántica sobre fondo de guerra-, que puede rozar el pastiche, pero que aun con sus planteos trillados (y su empleo de la ambigüedad como excusa para tomarse todas las libertades y eludir rigor y coherencia) resulta intrigante y, por ende, logra que se la siga con interés.
Es posible que al cabo de la proyección -o durante su transcurso- el espectador vaya descubriendo flaquezas e incongruencias, pero la habilidad puesta en la construcción del enredo y el atractivo visual se encargan de avivar permanentemente su curiosidad y su atención. Además, la muy convincente labor del protagonista, Adrien Brody, ayuda a que se acepte como creíble y real una trama que bien podría ser sólo la afiebrada fantasía de un moribundo.
Esta última posibilidad deriva del propio comienzo del film. Un soldado es herido en la cabeza durante la Guerra del Golfo: a punto de ser declarado muerto, y quizá lo esté por algunos segundos, un movimiento suyo apenas perceptible reclama la atención de los médicos.
Cuando vuelve a aparecer, está de regreso en la nevada Vermont, donde transcurrirá toda su extraña peripecia (¿o su delirio?): primero ayuda a una mujer ebria y su hijita a reparar el desperfecto de su auto; más tarde, aparece mezclado en el asesinato de un policía, episodio que no puede recordar y por el cual se lo recluye en una clínica psiquiátrica; finalmente, es conejillo de Indias en los agresivos experimentos de un médico que lo atiborra de drogas y lo encierra, ceñido por el chaleco del título original, en un compartimiento de la morgue durante horas. Tal tortura obra curiosos efectos en el hombre: en cada sesión "viaja" al futuro (2007), se enamora de la nena del camino convertida en mujer, puede descifrar algunos misterios, conocer su destino, quizá modificarlo.
Viaje surreal
John Maybury remite a muchas películas (de "Atrapado sin salida" a "Memento") y aborda demasiados temas: el efecto despersonalizador de la guerra, el trato que la sociedad dispensa a los enfermos mentales, la ambigüedad de las acciones humanas, los intrincados laberintos mentales, el vértigo ante la anticipación del propio destino.
Nada es muy novedoso ni especialmente lúcido, pero Maybury sabe atrapar con su viaje surreal por la nebulosa de una mente alterada y sostener hasta el final (convenientemente tranquilizador) el interés. Independientemente de que el análisis posterior descubra sus inconsistencias.
Después de su intenso retrato de Francis Bacon ("El amor es el diablo"), Maybury deja aquí señales de su buen oficio y de su búsqueda de un lenguaje personal, aun dentro de un producto que no desatiende el gancho comercial.
Además del siempre notable Brody, se lucen Kristofferson, Jennifer Jason Leigh y Daniel Craig. La fotografía de Peter Deming y la música de Brian Eno son sólidos puntales del film.




