
Marisa Paredes: de las películas de Almodóvar al sol de Buenos Aires
Se la verá el viernes en "Docteur Chance"; entre sus proyectos figura un largometraje de Edgardo Cozarinsky
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Aunque los ojos de Marisa Paredes digan lo contrario, ella se siente cansada. La actriz española, que es la gran estrella sorpresa del festival, tiene hambre. Y todavía le quedan algunos compromisos más durante el día, recién llegada a Buenos Aires. Pero "una actriz no come nunca delante de un periodista", ha dicho esta mujer que a los 57 años conserva una belleza sugestiva.
Entonces vuelve a la habitación del hotel en busca de un chal rosa para una foto. Queda poco sol y llega el viento a una terraza del piso 18 que mira al Abasto. Y Marisa no encuentra el chal. Decide no hacer la foto. En ese instante su "chico", como ella llama a su pareja (José María Prado, escritor y director de la Filmoteca Española), regresa después de trabajar como jurado del festival. Se cruzan, se saludan, se esquivan en la pequeña habitación. Mientras él hace unas llamadas telefónicas, ella se distrae con una copa de vino. Por el ventanal la tibieza de la luz clara que se retira la lleva a cambiar de decisión. Quiere fotografiarse. Sin chal. Sin frío. Y sin hambre. Una mujer nueva parece dibujarse frente a la cámara.
Luego, en la entrevista, a veces dispersa, otras muy incisiva, Marisa Paredes aborda los más diversos temas con la misma energía. Las vacaciones en Buenos Aires, los primos de la Argentina, lo controvertido de su gestión al frente de la Academia del Cine Español. El disgusto de José María Aznar por la velada antibélica en que se convirtió la entrega de los premios Goya. El enojo de Almodóvar por no haber sido elegido por España para los Oscar. Una próxima película de Edgardo Cozarinsky. El hijo de Pablo Trapero, a quien le trajo un huevo de Pascua. Los guiones que no aceptó. Su actuación en la película francesa "Docteur Chance", que se exhibe en el festival. Sus amigos porteños: Fito Páez, China Zorrilla, Carlos Gandolfo. La pareja. La libertad. El hambre. Y el cansancio.
"Estoy en este festival por mi marido... bueno, mi pareja, porque no estamos casados -cuenta de cara al sol, en la terraza-. Yo soy de las solteras. Cuando tenía que haberme casado decidí no hacerlo porque no existía el divorcio en España. Con la gente de mi generación decidimos que nada de papeles, que libertad, una forma de rebeldía que sigo manteniendo hasta hoy. Siempre me niego a hacer de jurado, pero ahora que mi compañero lo es tengo la posibilidad de ser consorte, que es una cosa muy cómoda. Una va a los festivales, no tiene horarios... Y luego me encontré con que se exhibía en el festival esta película bien extraña de Ossang, "Docteur Chance"", dice la actriz, que trabajó en cuatro películas de Almodóvar ("Hable con ella", "Todo sobre mi madre", "La flor de mi secreto" y "Tacones lejanos") y también para directores extranjeros, como Raoul Ruiz y Arturo Ripstein, entre otros.
Psicoanalista en el exilio
Edgardo Cozarinski le dijo "yo te esperaré" para filmar la película "Dans le rouge couchant", que escribió pensando en ella. "En este momento tendría que estar filmando con él -cuenta Paredes-. Pero después de este viaje pasaré por Málaga para el estreno de "Una preciosa puesta de sol" (que protagoniza junto a Ana Torrent y una actriz gallega), y en mayo viajo a París para filmar con Cozarinski. Seré una psicoanalista que huyó de la dictadura y tiene ganas de matar. La película empieza con una sesión de psicoanálisis en la que su paciente se tira por la ventana. Interesante."
-¿Por qué la actriz quedó relegada desde que asumió como presidenta de la Academia del Cine?
-Porque es agotador estar al frente de la Academia. Conlleva muchísima responsabilidad, vida social y política. Tienes que ir a estrenos, acudir a encuentros, hacer declaraciones acerca de "qué piensa la Academia sobre si hay crisis o no en el cine español", si se va a los Oscar o no. En medio de tantas presiones, cuando leía las propuestas que afortunadamente me llegaban ya había gastado mi energía en el papel de presidenta. Entonces leía con menos entusiasmo los guiones, que curiosamente fueron muy pocos de España, y sí en cambio de Francia, Italia, hasta de Australia y de Turquía.
-Después de la difícil experiencia de la actriz Aitana Sánchez-Gijón al frente de la Academia, ¿por qué se interesó en ese cargo?
-Porque alguien lo tenía que hacer. Yo era como todos los demás, alguien que criticaba a la Academia. La imagen de la presidenta tiene que ser conocida en el mundo para que abra puertas. Y, entonces, el hecho de que yo haya trascendido fuera de España con las películas de Almodóvar hacía más fácil cualquier contacto, cualquier petición de sponsor, cualquier encuentro, cualquier cosa.
-¿Cómo quedó su relación con Aznar después de las declaraciones antibelicistas de la gala de los Goya?
-Con Aznar estoy muy triste por su última actuación. Como persona de centroderecha que es, que apoya al desarrollo empresarial del país, él consideró que era interesante estar al lado de Bush y de Blair. Pero nosotros no hablamos inglés ni tenemos nada que ver con esos intereses. Y si queremos ser un pueblo libre tenemos que aprovechar la democracia para protestar. A lo largo de mi presidencia, con Aznar he tenido tres o cuatro encuentros porque él siempre tuvo interés en la Academia. He hablado con él sobre la posibilidad de tener una sede porque hasta ahora estamos en un piso alquilado. Pero esta vez se equivocó.
-Se llegó a pedir su renuncia a la presidencia de la Academia...
-Por congraciarse con el gobierno, lo pidió a título personal el presidente de la Federación de Empresarios de Productores de España (Fapae), pero para manipular la información se dijo que representaba a un sector. Y eso provocó un shock porque no estamos acostumbrados a que la democracia se utilice en un espacio en vivo en TVE, porque también se habló de la crisis del cine español, del Prestige. Fue una posibilidad en directo de hacer una propuesta pública contra las decisiones del gobierno. Nos han llegado a decir que éramos el brazo armado de la oposición. Finalmente él tuvo que rectificarse en una página entera del diario El País.
-¿Cómo vivió la polémica con Almodóvar siendo su amiga y presidenta de la institución que no eligió su película para los Oscar?
-Como presidenta tengo que aceptar la voluntad democrática de todos los asociados y como amiga de Pedro puedo lamentar que él no haya resultado elegido para ir a los Oscar representando al cine español. No hay que buscar la maldad en la decisión que tomó la Academia. Sino la posibilidad que tiene de abrirle paso a otra gente. Cuando salió la primera terna las opciones eran: Pedro Almodóvar, José Luis Garci y Fernando León. Y mucha gente decía: "Que salga el nuevo porque Almodóvar y Garci han ido ya dos veces". Y el talento se vio recompensado.
-Almodóvar se negó a ir a la gala de los Goya...
-El dijo: "No voy porque sé que se los va a llevar todos Fernando León y no quiero estar allí con cara de imbécil". Al otro día, la derecha más reaccionaria trató de utilizar a Pedro en nuestra contra diciendo: "Esta Academia que ha tenido la estupidez de no mandar a Pedro a los Oscar ahora resulta que lo van a elegir los académicos americanos". Pues lo eligieron. Y fue un éxito para todos el hecho de que él ganara el Oscar al guión por sus propios méritos.
-¿Volvieron a verse? ¿Hay algún proyecto para trabajar juntos?
-Lo he visto hace muy poco y hemos tenido un precioso encuentro. Después de todo lo que sucedió escribió un muy lindo artículo titulado "Esa cabeza rubia", publicado en El País. Y pedía que no trataran de ponernos en contra, porque él me consideraba una buena presidenta. Hemos hecho grandes trabajos juntos. Me encantaría ser una marca registrada de Almodóvar. Las películas que más se ven en el mundo son las de él. En la próxima película de Pedro, "La mala educación", sé que no hay papel para mí porque son todos hombres. Tengo muchas cosas que darle todavía.
Perfil
- Interpretó fuertes papeles femeninos en cuatro películas del español Pedro Almodóvar : "Hable con ella" , "Todo sobre mi madre" , "La flor de mi secreto" y "Tacones lejanos"
- También se destacó en trabajos realizados para el chileno radicado en París Raoul Ruiz y para el realizador mexicano Arturo Ripstein ( "El coronel no tiene quien le escriba" )
- Hace dos años que es la presidenta de la Academia del Cine Español
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