
Pasatista y con cierta picardía
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"A mi madre le gustan las mujeres" (España/2002). Dirección y guión: Inés París y Daniela Fejerman. Con Leonor Watling, Rosa María Sardá, María Pujalte, Silvia Abascal y otros. Fotografía: David Omedes. Música: Juan Bardem y Andy Chango. Presentada por CDI. Hablada en español. Duración: 98 minutos. Calificación: sólo apta para mayores de 13 años, con reservas.
El amor puede provenir de cualquier ser humano y enlazarse cómodamente mucho más allá de prejuicios sociales y de vergüenzas inocultables. Esto lo tiene muy claro Sofía, una mujer separada, con varios años a cuestas, una sólida posición económica y tres jóvenes hijas que la miman y desean para ella lo mejor en cuestiones del corazón. Pero la realidad les da a las muchachas con la puerta en las narices cuando Sofía les confiesa que se enamoró de una mujer y que vivirá con ella el resto de su vida.
La flamante pareja de esa madre posmoderna es una checa tímida, apasionada por el arte y dispuesta a compartir una felicidad que la sacará de un pasado empobrecido en su pueblo natal y le permitirá una compañía cálida y fervorosa. Pero las hijas de Sofía tienen sus dudas en cuanto a esa unión gay, que, además de tomarlas por sorpresa, les impondrá un estilo de vida incompatible con sus quehaceres cotidianos, tan recatados como insobornables.
La más asombrada por la decisión de Sofía es Elvira, esa hija insegura que visita regularmente a su psicólogo e intenta, día tras día, entregarse a la nada fácil tarea de aceptarse y hallar la seguridad que busca. Inés París y Daniela Fejerman, jóvenes directoras y guionistas de esta historia, que aquí hacen su primera incursión en el largometraje, elaboraron un relato pasatista con cierto aire de picardía, aunque la trama recorre, a veces morosamente, ese entretejido sobre el cual las muchachas procurarán impedir esa para ellas imposible unión y llegar, por fin, a la decisión de que Sofía, como todo ser humano, se merece la dicha de compartir sin pudores la compañía tan ansiada que, en este caso, le brinda alguien del mismo sexo.
Algunos gags de pálido efecto reidero y cierto desprejuicio que, sin caer en el extremo del mal gusto, salpimienta el relato, no bastan, sin embargo, para que este trabajo del dúo de noveles directoras alcance el brillo que necesitaba un tema del que se podía haber sacado mejor partido. En el rubro técnico, en cambio, el film se apoya en una excelente fotografía y en una música de alegre ritmo, y en cuanto al elenco se destacan los trabajos de Leonor Watling, la protagonista de "Hable con ella", y de Rosa María Sardá, sin duda una actriz de indudable carisma para la comedia. Así, entre la prolijidad de las dos nuevas directoras para sacar de su letargo un guión estirado y una temática que recrea cada una de las aventuras y desventuras de esa madre y de sus hijas en busca de la felicidad, "A mi madre..." queda como un film que puede verse sin otra pretensión que la de pasar un rato saboreando un idilio accidentado apoyado por una moraleja que habla de la concordia familiar y de la necesidad de que el amor pueda ser disfrutado sin tapujos ni mentiras.



